Viernes, 24 Julio 2026 12:34

Caucheros a nuevo ministro de Agricultura: precio, mano de obra e infraestructura

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Confecaucho y Cenicaucho piden un pacto por la productividad. El gremio busca reducir la dependencia del 65% de caucho importado e impulsar más de 60.000 hectáreas sembradas en el país.

La designación de Indalecio Dangond Baquero como nuevo ministro de Agricultura y Desarrollo Rural por parte del presidente de la República electo, Abelardo de la Espriella, activó de inmediato las expectativas de los principales sectores productivos del campo colombiano. La respuesta institucional no se hizo esperar: la Confederación Cauchera Colombiana (Confecaucho), junto con el Fondo de Fomento Cauchero (FFC) y la Corporación Centro de Investigación en Caucho (Cenicaucho), salieron al paso para felicitar al nuevo jefe de la cartera y plantarle formalmente los retos urgentes que enfrenta este renglón agroindustrial.

Para las organizaciones gremiales, la llegada de Dangond Baquero representa una ventana de oportunidad única para afianzar una alianza público-privada en favor de más de 8.000 familias productoras. El cultivo de caucho natural (Hevea brasiliensis) abarca hoy más de 60.000 hectáreas sembradas en departamentos clave como Meta, Caquetá, Santander, Vichada, Antioquia y Córdoba, constituyendo un motor económico y social estratégico para la consolidación del desarrollo rural.

+60.000 ha                                                                                          +8.000                                                                                             65%
ÁREA CULTIVADA                                                                                  FAMILIAS                                                                                          DÉFICIT NACIONAL

Presencia productiva en 6 departamentos clave.                                      Generación de empleo rural directo y permanente.                                 Consumo interno sujeto a caucho importado.                                                                             
                                                                                                        

Los cuatro cuellos de botella que frenan al sector

 

 

A pesar del enorme potencial de la agroindustria, la dirigencia cauchera le advirtió al Gobierno Nacional sobre cuatro problemáticas complejas que amenazan la rentabilidad de las plantaciones:

Precios inestables y volatilidad del mercado. La marcada fluctuación de las cotizaciones locales e internacionales impacta negativamente los ingresos de los pequeños y medianos pautadores.

Escasez de mano de obra y falta de relevo generacional. El desplazamiento de trabajadores atraídos por economías no formales (minería ilegal) en la frontera agrícola, sumado al impacto del conflicto armado y al desinterés de los jóvenes en el agro, ha puesto en riesgo la recolección y el relevo generacional.

Infraestructura vial deficient. El mal estado de las vías terciarias encarece sustancialmente el flete de transporte de látex líquido y caucho seco hacia los centros de transformación agroindustrial.

Vacíos en asistencia técnica y financiamiento. Se requieren esquemas de crédito de fomento flexibles y apoyo científico para sostener los niveles de productividad y calidad.

 

“Su nombramiento representa una oportunidad para fortalecer el vínculo entre el Gobierno Nacional y los productores caucheros, quienes sostienen con esfuerzo una agroindustria que aporta al desarrollo económico, social y ambiental del país. Confiamos en que estos desafíos se transformen en oportunidades de crecimiento.” dijo, Fernando García Rubio, Director Ejecutivo de Confecaucho y Cenicaucho.

 

Una gran oportunidad: sustituir importaciones y capturar carbono

A pesar del diagnóstico crítico, las cifras demuestran un inmenso potencial de crecimiento. Colombia consume anualmente cerca de 25.000 toneladas de caucho seco para sectores como la fabricación de llantas, calzado, piezas automotrices e insumos médicos. No obstante, el 65% de esta materia prima debe ser importada desde países asiáticos, lo que abre una clara ventana de mercado interno para la producción nacional si se reactiva el fomento al cultivo.

Adicionalmente, en materia ambiental, el caucho se posiciona como una de las cadenas más alineadas con la agenda de sostenibilidad y transición energética del país: cada hectárea de caucho sembrada logra capturar entre 10 y 15 toneladas de CO₂ al año, convirtiendo estas plantaciones en auténticos sumideros de carbono y ejes de bioeconomía en las regiones campesinas.

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