Domingo, 24 Septiembre 2023 01:15

Buena reforma a la salud salva a prestadores de la quiebra: ACHC

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La situación no da espera nuevamente subió el pasivo con los prestadores de salud en 15 por ciento, pasivo con clínicas y hospitales estaría por arriba de los 16 billones de pesos.

Tal y como están las cosas en el sistema de salud, lo más afortunado que le puede pasar al país es que el Congreso de la República le dé un espaldarazo a la reforma que busca enderezar lo que no funciona en la red prestadora de servicios médicos, una iniciativa que debe mejorar la atención en salubridad, trabajar en prevención y hacer eficiente el recurso destinado para atender a los nacionales en los diferentes hospitales y clínicas.

En Colombia la salud podría ser todo un paradigma, haciendo algunas modificaciones ya que a nivel mundial el servicio está entre los mejores del mundo por la inversión importante del sector privado, la calidad de los médicos, los instrumentos jurídicos con los que se cuenta, pero que necesitan fortalecerse, un número apreciable de centros de atención, inversión en innovación así como en tecnología, y la resiliencia de los colaboradores que más allá de la renta que debe generar su trabajo o actividad, laboran sin recursos, con un pasivo alarmante, sin políticas sólidas que avalen un servicio permanente y de calidad con cobertura e inclusión, sencillamente un sector hospitalario valiente y hasta más no poder vocacional en vista que funciona por el profesionalismo y la buena voluntad de los profesionales de la salud.

El problema existe, hay numerosos inconvenientes en el sector, algunas políticas de la Ley 100 no fueron acertadas y con los apuros ya identificados, hoy el país puede hacerles reingeniería a sus servicios de salud, por ello hay en discusión una reforma en el Congreso de la República que busca salidas a las complicaciones y trabas que no permiten mayor eficacia en un ámbito sumamente vital para la tranquilidad de los colombianos, la salud.

 

 

El Director Ejecutivo de la Asociación Colombiana de Hospitales y Clínicas, ACHC, Juan Carlos Giraldo Valencia, le dijo a Diariolaeconomia.com, que si no prospera la reforma a la salud, que trae implícitas soluciones, es evidente que algunos dispensarios podrán llegar a su liquidación habida cuenta que son millonarias las deudas y no se han honrado en su totalidad, es decir que muchos centros asistenciales no tienen como operar. Unos cambios apropiados en el sistema de salud, apuntó, pondría recursos para facilitar la prestación debida de los servicios de salud.

Afirmó que a propósito de los estados financieros del sistema de salud, en la discusión de todos los días en el país y en diversos escenarios como Congreso, Gobierno y otros poderes, hay muchos que tratan de utilizar una táctica de miedo, algunos predicen fatalidad con la eventual aprobación de la reforma a la salud, tanto como que se acabará la consulta en riesgos, llegará a su punto final el sector privado, si hay una votación favorable otros dicen que habrá mayor corrupción, se coartará la libertad de elección o vaticinan que no existirá el doliente que pague, unos temores hasta paradójicos porque muchos de los presagios intimidatorios ya están pasando. A criterio del Director de la ACHC, precisamente una buena reforma evita que todas esas cosas sucedan y se puedan controlar.

En el caso de los pasivos y la cartera, un tema ya de vieja data, sigue siendo, en opinión de Giraldo Valencia, creciente, crónico y refractario a la normatividad, algo que pasa por unos temas de voluntariedad y de unos asuntos que están por encima del mismo marco que regula la salud actualmente.

 

 

La cifra de cartera, reveló Juan Carlos Giraldo, crece del semestre anterior al presente en 15 por ciento respecto al corte de diciembre, es decir que la deuda con hospitales y clínicas pasó de 14 a un poco más de 16 billones de pesos, con una morosidad que se mantiene, situación que a todas luces NO es sostenible en el tiempo porque deben evitar afectaciones en el talento humano en salud, los bancos empiezan a tomar medidas y casualmente esta semana a algunos nosocomios les notificaron que no había más crédito.

Otro problema serio se da con las entidades o firmas a quienes los prestadores de salud les compran insumos, medicamentos y equipos, según el Director Ejecutivo de la ACHC, estos proveedores están diciendo que no pueden dejar envejecer más una cartera o las cuentas que se tienen sin cubrir, un apuro para considerar por cuanto los hospitales y clínicas siguen asumiendo la misión de atender a la gente sin poner trabas, solo que las cosas se complican cuando siguen apareciendo facturas y dificultades en el flujo de recursos del día a día, para el galeno, llegará el momento en que las entidades prestadoras de salud digan “no puedo más” y preocupantemente el sector salud está llegando a ese instante, una de las causales para que el trámite de reforma tenga una verdadera urgencia.

 

“Estamos en un momento que es el de la reforma y en ese aspecto la conversación se ha centrado en cómo modificar el sistema, pero el Gobierno no puede olvidar, y se lo hemos recordado esta semana, que el día a día sigue funcionando, que las clínicas y hospitales siguen operando, trabajando y en consecuencia necesitando recursos. En ese contexto se dan varios intervalos que se pueden dividir en tres palabras, crisis, transición y reforma. La clave del asunto, acentuó, es que los prestadores de salud y oros actores lo que incluye al ejecutivo, sean capaces de pilotear los tres momentos simultáneamente, entender la crisis, crear herramientas de transición y en paralelo tramitar la reforma”, puntualizó Giraldo Valencia.

 

 

Si bien hay que aceptar la crisis, comentó Giraldo, lo cierto es que debe tramitarse en el lugar que está, el Congreso de la República de donde se espera luego de las discusiones, que más temprano que tarde, y hay mucha fe, salga una buena reforma.

Explicó que la coyuntura y el problema de la crisis actual se tienen que manejar con un plan de choque como ya se hizo en otras épocas porque se necesita liquidez, un tema también abordado con el gobierno porque frecuentemente la Superintendencia de Salud toma decisiones como incluir nuevas entidades en las recurrentes intervenciones. El Director de la ACHC manifestó que le dijo a la administración que el plan de choque demandado tiene varios componentes, uno, el giro directo que está funcionando en el régimen subsidiado debe extenderse al régimen contributivo, es decir acudir al giro directo universal para los dos sistemas, pero verificando que los porcentajes se cumplan, como quien dice que ese giro directo nunca esté por debajo del 80 por ciento, para ese fin, dijo, el Ejecutivo puede expedir una reglamentación inmediata y de paso reglamentar un artículo del Plan de Desarrollo, el cual es esperado porque llevará liquidez para evitar que se incrementen las carteras.

El segundo componente del citado plan de choque tiene que ver con la repetición de una medida que hace unos meses tomó el Gobierno y que permitió la liberación de las reservas técnicas, algo totalmente viable porque según los reportes de las propias EPS, hay más de cinco billones de pesos de esas existencias invertidas, unos papeles o títulos valor que pueden dar liquidez. En este punto Giraldo expresó que, si el Gobierno avanza en un segundo tramo de la liberación de las reservas técnicas, habría unos billones disponibles para pagar cartera vencida que tienen algunas EPS, dicho de otra forma, es otro eslabón de liquidez.

 

 

El tercer punto, dijo el vocero, apunta a que el Gobierno contemple la posibilidad de volver a comprar cartera, un mecanismo que se ensayó en mandatos como también en planes de choque anteriores y que funcionó para dar liquidez requerida. Como cuarto punto están los créditos vía Banca de Desarrollo Territorial, Findeter, y dar unas líneas de mayor fomento e irrigación de circulante para el sector prestador.

 

“Eso todo, bien organizado, puesto por capítulos y lanzado hoy es un plan de choque que serviría como tanque de oxígeno para que las clínicas y hospitales sobrevivan en este momento mientras se toman las grandes decisiones de la reforma, una solución que debe ser simultánea. Redondeando el tema, si bien esa reforma nos genera las herramientas para saber en qué sistema vamos a vivir, dejando claro que el actual está funcionando con dificultades y que no puede permitirse bajo ninguna circunstancia que se apague o entre en una crisis total, significa eso que hay que hacer los dos momentos conjuntamente, paliar así la crisis actual, pero también pensar en el escenario inmediatamente siguiente”, detalló Giraldo Valencia.

 

Un debate menos político y con mayor sentido común

 

 

La situación del sector salud urge de soluciones inmediatas y contundentes, el tema, dicen algunos, es de aplicar la lógica y el sentido común porque ante una urgencia de semejante magnitud el discurso político y beligerante queda atrás, hoy el país pide un sistema de salud confiable y es obligación de las tres ramas del poder público propender porque las mejoras lleguen y el sector no deje de funcionar.

Hace un tiempo la ACHC dio a conocer un estudio en donde comparaban 94 sistemas de salud, todo un aporte gremial para avivar el debate en el legislativo. El asunto con la salud y su elección, apuntó Giraldo, no es cómo hacer trasplantes y decir que el mejor sistema es el de Singapur, Corea del Sur, Suecia o el que se quiera para importarlo y ponerlo a funcionar, el asunto no funciona así, dijo porque hay unos elementos que distinguen a cada sistema y hace que dadas las circunstancias uno determinado dé mejores resultados, si bien pueden mirarse formas o modelos, la política a juicio de la ACHC debe ser inspirada de manera apropiada en la realidad local.

En su análisis, Giraldo afirmó que amén de que un país o un gobierno conozca la generalidad de los sistemas, lo único cierto es que debe tomar decisiones de política pública con sentido común, un ejemplo, si un estado ve que en las proyecciones macroeconómicas, el empleo sufrirá una enorme caída en los próximos años, pues no bajará la fuente de financiación en las cotizaciones a la nómina, ahí debe mirarse hacia los impuestos generales y así sucesivamente.

Otra de las decisiones por tomar está atadas a los planes de beneficios en salud que cubre a la población, la lógica es fortalecer cada vez más dicha política, meterle más cosas, inyectarle financiación y llenarlo de contenido, no puede haber una distracción como pasa en la conversación colombiana y enfocarse solamente en lo que está por fuera de plan, eso que se llama no PBS, una mala decisión que ha desgastado muchísimo al sistema.

 

 

Siguiendo con ejemplos, aseveró el Director Ejecutivo de la ACHC, si de los 11.500 prestadores de servicios de salud más de 10.000 son privados, sencillamente no puede inventarse un esquema que desconozca todo el aporte de los empresarios de la salud y arrancar desde cero solo con lo público, eso manifestó Juan Carlos Giraldo Valencia, no se puede hacer y hace parte de las discusiones de sentido común y de lógica que deben apreciar y valorar lo que ya tiene el país.

 

“En esa lógica tampoco hay que decir falsedades o hacer políticas públicas mentirosas basadas en normas técnicas sesgadas, lo digo porque hay muchos observatorios que sacan dos o tres números y con eso tratan de convencer a la gente que eso por lo que sufren no es cierto, entonces aquí se necesita mucha verdad, demasiada lógica, manejar bien el método y no utilizarlo para decir pamplinas, es decir los indicadores que salen de los grandes estudios deben ser acatados y entendidos, igual es necesario utilizar caminos abreviados en el sentido de que no vamos a reinventar la rueda sino que tenemos que hacer movimientos dentro de un sistema en donde, repito, hay que hacer la doble aceptación porque hay cosas que funcionan y otras que no, las que marchan siguen porque uno no arregla lo que no está dañado, lo mejor es concentrarse en lo que no opera para que todo el sistema pueda evolucionar”, precisó Giraldo Valencia.

 

ADRES, EPS e IPS, retos dentro de la reforma

 

 

Las personas en corrillos, cafeterías y todo tipo de escenario se pregunta hacia donde deben ir tres componentes importantes en el sistema de salud, la Administradora de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud, ADRES, las Entidades Promotoras de Salud, EPS, y las Instituciones Prestadoras de Salud, IPS, las mismas que ofrecen servicios médicos de consulta, hospitalarios, clínicos, así como de cuidados intensivos, hoy en serios problemas por unas acreencias no reconocidas.

Bajo la perspectiva del Director Ejecutivo de la ACHC y médico cirujano de la Universidad de Caldas la ADRES está llamada a ser fortalecida, e hizo una invitación a todos los actores del sistema porque la administradora de recursos debe ser cuidada entre todos porque en las acaloradas discusiones es notorio que muchos están apuntando a que fracase ADRES lo cual es inconcebible porque es una criatura lograda después de muchos años de trabajo, una figura propuesta por la misma ACHC cuando hace 15 años la llamaba caja única o fondo único que logró finalmente concretarse en un plan de desarrollo del presidente Juan Manuel Santos hace ocho o nueve años y hoy ha venido funcionando de manera eficiente. El directivo recordó que en pandemia tuvo su prueba de fuego en donde demostró que puede ser una figura dispersora de recursos muy vigorosa.

De acuerdo con Giraldo, ADRES tiene que ser la entidad encargada de esparcir eficientemente recursos, una realidad que por momentos se toma a mal porque matriculan a quien lo dice con cierta línea de pensamiento, empero ADRES debería ser como esa gran urna de cristal en donde el público y los agentes del sistema puedan ver con claridad en dónde está el recurso y hacia dónde se va a ir, ADRES igualmente debe ser acumuladora de recursos, riesgos y urna maestra de información, eso tiene que hacer, dispensar los recursos, en la medida de lo posible, y esto es parte de la discusión de la reforma, no debe ser un comprador de servicios, es decir no debe dedicarse a hacer la auditoría de cada servicio prestado porque ahí naufraga.

 

 

El tema es claro, la plata está allá arriba, se puede ver, se mantiene acumulada en ese fondo o administradora y se mueve a través de giros directos, ese es el mecanismo para el Director Ejecutivo de la ACHC, pues de allá sale y se probó que se puede hacer. Hoy manifestó el galeno, el 98 o 99 por ciento de los recursos se mueven a través de ADRES sin problema, el gran inconveniente que podría mostrar sería en caso de que fuera auditor de cuenta por cuenta, cuando opera como comprador de servicios, especialmente en lo derivado de SOAT y eventos catastróficos, en el resto de cosas será útil para reconocer las UPC, hacer giros directos, pagos por disponibilidad y remuneración de la bonificación del talento humano, en eso ha probado que lo puede hacer.

Las EPS según Giraldo deben evolucionar más no desaparecer porque se necesita una figura en el medio que haga la administración de los recursos del aseguramiento, la gestión de esos dineros. Es por eso que a la ACHC le gusta la nueva nominación de las EPS dentro del proyecto de reforma, Gestoras de Salud y Vida, que son unas entidades que cumplen con la función de agencia, que adelantan verificaciones, que miran la completitud en la red, que hacen las auditorías de las cuentas y se encargan de la coordinación logística al interior del sistema, ese para Juan Carlos Giraldo Valencia debe ser el papel que deben cumplir las EPS evolucionadas como articulador, gestor de salud y vida, o el nombre que quieran, pero en esencia esa es su función, ser articuladores que además no deben recibir toda la masa monetaria ya que el grueso de la plata está en esa urna que es ADRES, las nuevas entidades tendrán que ser remuneradas por las gestiones que hagan, se les paga un porcentaje de administración y en la Ley se habla de darles unos premios por la eficiencia y por los resultados que vayan consiguiendo.

 

“Ese es el papel que nosotros creemos es imprescindible y que se debe hacer, alguien lo debe adelantar en todo sistema de salud, nosotros no lo vamos a ejecutar”, precisó Giraldo.

 

 

Sobre las IPS o prestadores como tal no hay la mínima duda de lo que hacen, atienden, operan, hace consulta, asisten urgencias, hacen intervenciones, cuidan la salud de la gente y en eso las IPS y sus médicos tienen que seguir desempeñándose. Posiblemente el rol en el que el Director Ejecutivo de la ACHC, considera las IPS deben mejorar es en la capacidad de integrarse, de armar redes funcionales, de no ser redundantes, de poderse complementar entre lo público y lo privado, de tener mejor comprensión de lo que es la capacidad de resolver las cosas, igualmente de incorporar nuevos prestadores para que hagan otras funciones por ejemplo lo ambulatorio, lo domiciliario, las bajas complejidades, atención primaria y la telemedicina, todo eso integrado dentro de esa red, el gran reto que tiene el sector prestador, no estar fragmentados en miles, cada quien como una isla, sino poder tener una conjunción de esas entidades que rodean la población y que puedan responder integralmente por los desenlaces en salud, todo un desafío que viene acompañado con la agregación de valor, otro discurso muy avanzado en el mundo desarrollado y que la ACHC como gremio dio un paso importante en ese sentido porque ya avanza en los primeros 40 o 50 proyectos lo cuales trabaja con Johnson & Johnson en un gran programa de valor añadido que se estrenó recientemente.

En síntesis y analizando los tres eslabones de la salud la ACHC dejó muy en claro que no se promueve o se insinúa que desaparezca alguno, la teoría callejera de que hay que acabar con las EPS no se comparte y caso opuesto se pide que todos los actores apuesten por su evolución y transformación, ADRES a fortalecerse, las EPS a mutar en gestoras y las IPS a avanzar hacia redes integradas.

 

Una reforma que atiende los territorios

 

 

La queja más recurrente en la Amazonía y los lugares más alejados es la falta de servicios de salud, entrega de medicamentos y trabajo en prevención. De hecho, hay un aumento en la morbilidad y mortalidad en indígenas como también de colonos porque hay lugares que exigen el uso de avión y lancha, todo un problema logístico para llevar salud a las distintas comunidades. Con el proyecto de Ley habría solución al problema puesto que tiene unos capítulos muy desarrollados sobre atención primaria en salud y atención en la Colombia profunda, luego tiene mucho sentido hablar de los Centros de Atención primaria en Salud, CAPS, las puertas de entrada a los territorios para la atención médica.

En los sitios donde hay inexistencia de red o en donde es precaria la atención, Giraldo Valencia consideró que es necesario tener un sistema también dual porque una cosa es el gran núcleo urbano en donde hay todo tipo de oferta y otro el del país aislado o lejano en donde los servicios son tan lamentables que conmina a fortalecerlos.

 

“Como se dice popularmente, cada niño nace con el pan debajo del brazo, en este caso el pan debajo del brazo es el subsidio a la oferta en donde el ejecutivo dice yo doy el presupuesto y el medio económico para que esa entidad que voy a plantar allá y que es necesaria para propender por la soberanía sanitaria se pueda mantener y no tenga que estar pensando que solamente si hay facturas, si atiende o si hay enfermos, sobrevivirá, eso no puede ser así, ahí tenemos que hacer un replanteamiento, en estos 30 años ensayamos lo que se llama subsidio a la demanda es decir yo le doy la plata a él o suministro el respaldo económico que es para el ciudadano que finalmente demanda el servicio, igualo pensamos de manera mágica que con eso, los hospitales, sobre todo públicos, se iban a financiar, entonces la gente se enferma, va a consulta, genera factura y con eso el hospital genera caja, lamentablemente eso no ha pasado en muchas partes de Colombia, principalmente con la infraestructura pública, por eso bienvenidos los CAPS en esas regiones, pero eso debe tener una fuerte financiación, que sea predecible y que garantice a esa entidad que va a existir”, manifestó Giraldo Valencia.

 

Los CAPS, en línea con los cambios deben ir integrados en la red porque no pueden funcionar como una isla, esa solución para los territorios debe estar relacionada con el resto de sector público que haya y con el sector privado existente si los hay en ciertas regiones y debe tener también comunicación con niveles más complejos, más de arriba para lo que tiene que ver con los procesos de enviar pacientes de la referencia y la contra-referencia, algo que ya está inventado, se trata de un procedimiento que debe actualizarse.

 

 

Sobre el Consejo Nacional de Salud, las cosas han mejorado, dijo el Director Ejecutivo de la ACHC, porque antes hubo una conformación multitudinaria, más de 40 integrantes de ese Consejo, lo que haría difícil su funcionamiento, sin embargo ya está mucho más acotado y sin duda es un espacio que hay que revivir porque si algo se destaca del diseño original del actual sistema o Ley 100, es que teníamos un Consejo Nacional de Seguridad Social que funcionó bien, pero después muchos pensaron que era necesario avanzar en los temas de regulación y por eso se creó algo parecido a la Junta Directiva del Emisor o a las comisiones de regulación de servicios públicos que se llamó la CRES, Comisión de regulación en Salud, algo que no funcionó bien, terminó evaporándose y al final quedó un vacío que trató de ser suplido por los dos gobiernos anteriores por un comité de buena voluntad igualmente inoperante.

 

Sistema demanda “Ruta Lógica hacia una Salud Progresiva”

Al ampliar su posición sobre los cambios perentorios que pide la atención médica, el profesional aseveró que sin tanta complicación, el país necesita una buena reforma de salud, ya que no se trata, simplemente de modificar sino de incorporar una serie de elementos que deben cumplir varias condiciones, la primera de ellas, que no desprecie lo que ya se tiene avanzado, dos, que se pueda adelantar, actualizar o mejorar lo que está rezagado y tres, hacer ingentes esfuerzos por defender los aspectos en los que se ha evolucionado.

En opinión del directivo, aunque parece un juego de palabras, cada una de las iniciativas enmarcadas dentro de un concepto general apuntan a construir sobre lo construido, una iniciativa que tiene mucho valor, además porque implica que el avance de la reforma tenga un diagnóstico robusto y capaz de mirar las diferentes realidades como por ejemplo, tal cual lo denominó la ACHC, la doble aceptación porque hay cosas que están avanzadas, unas que funcionan más o menos bien, pero esas mismas miradas con otro lente, el de género, región o nivel de ingresos de la población, por decir algunos, dejan ver que son palpables las distintas diferencias lo que marca una palabra importante, desigualdad, puesto que ese término aplica para el acceso, cobertura, formas de entender el plan de beneficios, discordancia asimismo en el poder de la vigilancia y control, como históricamente, no se ha llegado a todos los sitios o al universo de entidades a donde se debe aterrizar. Según Giraldo Valencia esos componentes filosóficos y conceptuales suman el prerrequisito para poder hablar de una reforma en serio.

 

 

A criterio del reconocido dirigente, el peor escenario para los colombianos es que no pase nada frente al tema de reforma a la salud, expuso que pretender arreglar las cargas sobre la marcha resulta una táctica improcedente y criolla de entender las dificultades, pues a la de Dios, no se puede pensar que alguien más adelante arribará para ofrecer soluciones, eso, manifestó Giraldo, no va a pasar porque el país llegó a un punto en donde se necesita que haya cambios importantes para lograr una dinámica diferente y conseguir así mejores objetivos.

 

“Para nosotros como gremio hospitalario, el contexto de que no haya cambios y que todo quede igual es el peor escenario. Pongo todo esto en unos términos, el temor de que no haya modificaciones existe porque con urgencia se necesitan trasformaciones y eso va desde la administración de los recursos y la concepción ideal de servicio hasta la manera de entender el aseguramiento pues de lo contrario, si seguimos en la tendencia que tenemos, verbigracia, más EPS en liquidación, el daño de esas intervenciones ya no recaerá sobre la entidad que sale del mercado sin responder por sus pasivos, sino que llegará a los hombros de los prestadores de salud porque al final del día todo eso que llaman la gestión del riesgo queda convertida en un gran siniestro empresarial, una carga que asumió sin justificación alguna el sector prestador”, declaró el señor Giraldo Valencia.

 

Insistió que si no se hacen las maniobras ahora para mejorar esa situación, el país seguirá viendo quiebras o caídas como las de las EPS, un lío nada menor porque finalmente los que terminan respondiendo son los prestadores públicos y privados, dejando claro que de la mano va el talento humano en salud y la población que ve afectada la prestación normal de los servicios, es por es, recalcó, que debe haber una reforma inteligente y bien planteada, algo posible porque durante los últimos meses se han mostrado la totalidad de los caminos para optimizar la salud en Colombia.

Finalmente el Director Ejecutivo de la ACHC, Juan Carlos Giraldo Valencia indicó que lo importante es que el proyecto de ley de reforma a la salud pueda avanzar en el Congreso porque subrayó que lo peor es que no pase nada puesto que para el sector prestador y la población sería algo serio y por ello reiteró que Colombia necesita una buena reforma, que debe hacerse a buen paso porque es notoria la demora en el trámite, las dilaciones y las semanas pérdidas, una cosa, expuso, es la reforma y otra la realidad porque en la segundad hay que gestionar todos los días y el gobierno tiene la potestad administrativa y ejecutiva para hacerlo, pero reconoció que tampoco a punta de planes de choque y de apagar incendios puede funcionar el sistema de salud, la idea es, concluyó, tratar el día a día, pero también en cómo gestionar el futuro con una buena reforma.

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