La Asociación Latinoamericana de Industrias Farmacéuticas, ALIFAR, concluyó en su cita anual en Santiago de Chile que la salud pública y el acceso a los medicamentos de calidad son una prioridad que debe trabajarse con sinergias público privadas que les lleven salud, bienestar y calidad de vida a los hijos de América Latina.
En la llamada Declaración de Santiago, La industria farmacéutica latinoamericana de capitales privados nacionales, reunida en la Trigésima Sexta Asamblea Anual de ALIFAR en la capital chilena, reafirmó su compromiso para garantizar el acceso a medicamentos de calidad, seguros, eficaces y a precios accesibles.
En ese contexto, reza el documento de ALIFAR, la industria considera necesaria la implementación de políticas públicas que impulsen este sector estratégico que garantiza la soberanía sanitaria regional.
Según los agrupados en la Asociación, estas políticas públicas, para ser efectivas, deben ser integrales y articuladas con el sector privado. En particular, la producción pública de medicamentos debe ser complementaria y no sustitutiva de la capacidad productiva privada existente, en un marco de mutua colaboración.
Advierte ALIFAR que las regulaciones cortoplacistas, como controles de precios desvinculados de la evolución de los costos, impactan negativamente sobre las inversiones en el sector, erosionan su competitividad y desalientan la investigación y el desarrollo.
“En última instancia, pueden llegar a destruir la capacidad productiva y los puestos de trabajo locales, generando condiciones de dependencia externa en materia del acceso y la disponibilidad de los medicamentos”, indica.
Mucho análisis con Trans-Pacífico
ALIFAR se dirigió a los gobiernos latinoamericanos que participan del proceso de negociación para establecer el Acuerdo de Asociación Trans-Pacífico (TPP), a fin de instarlos a que no acepten nuevos y más altos estándares de protección y observancia de propiedad intelectual que vulneren las flexibilidades contempladas en el Acuerdo sobre los ADPIC y que limitan el acceso a los medicamentos.
Las industrias farmacéuticas de América Latina advirtieron también sobre la campaña desleal e infundada dirigida a erosionar el prestigio de los medicamentos biosimilares. De la misma forma, denuncia la intención de obstaculizar el registro y comercialización de medicamentos biosimilares mediante la introducción de la prohibición del uso tradicional de la denominación común internacional (DCI) y la reevaluación de medicamentos biosimilares que tienen muchos años en el mercado y que no han presentado problemas de seguridad o eficacia ni reacciones adversas.
Importaciones con lupa
Al término de la Asamblea, ALIFAR solicitó y demandó de los estados un adecuado control de calidad dentro de cada país de los medicamentos que se importan a los mercados de la región con el fin de garantizar la salud de la población.
El gremio latinoamericano de la farmacia alertó sobre la concentración monopólica y oligopólica de las cadenas de farmacias que manipulan los precios. “Creemos que es fundamental recuperar a los profesionales farmacéuticos y a las farmacias tradicionales como agentes sanitarios primarios y que han desaparecido por la competencia desleal de las cadenas de farmacias”.
ALIFAR instó a los gobiernos de América Latina a aplicar criterios de patentabilidad desde una perspectiva de salud pública y priorizar regulaciones como la Anuencia Previa, prevista en las legislaciones de Bolivia, Brasil y Paraguay, o las normas establecidas por Argentina y Paraguay sobre la base de las Guías para el Examen de Patentes Farmacéuticas emitidas por UNCTAD, OMS e ICTSD, incluyendo el otorgamiento de licencias obligatorias.