Domingo, 26 Abril 2015 02:42

Habrá abastecimiento de arroz, pero castigado por devaluación

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Los productores del cereal aseguran que los precios al público bajarán por la ley económica de la oferta y la demanda, pero precisan que la devaluación les tiene la factura en la mano a los consumidores.

 En días pasados las amas de casa al terminar el resumen de las novelas comentaban horrorizadas que el precio del arroz estaba por las nubes a tal punto que tendrían que remplazarlo por otro alimento, la pregunta que se hacían era ¿Por cuál?, en un país de abolengo arrocero.

La dirigencia gremial no se hizo esperar y les salió al paso a las críticas y a la lluvia de comentarios que finalmente estaban fuera de foco y totalmente alejados de la realidad. Los analistas de turno se fueron lanza en ristre contra los agricultores, obviando que estos hacen parte de la producción primaria y que al final del día el precio lo fija la industria sobre la base inventarios, abastecimiento y disponibilidad.

En diálogo con Diariolaeconomia.com, el presidente de la Federación Nacional de Arroceros, Fedearroz, Rafael Hernández, aseguró que los precios tienen que normalizarse a más tardar a finales de mayo por el impacto de la cosecha de mitaca y por las mismas importaciones del grano que vendrán de Estados Unidos y Ecuador.

Aclaró que el término escasez no tiene asidero en el ajuste al precio que reportó el consumidor final porque sencilla y llanamente se trató de una menor oferta en donde muchos aprovecharon la situación para especular y acaparar. “Es por eso que los precios llegaron a 2.000 pesos por libra”.

La devaluación pesa

El presidente de Fedearroz, Rafael Hernández, dijo que pese a que Colombia espera la cosecha de mitaca y las compras del cereal en el mercado exógeno, habrá sin duda un mayor precio en la ecuación para fijar los nuevos valores al público, es decir junio-diciembre a lo que se le agregará entre un 15 y 20 por ciento adicional por efecto de la depreciación del peso.

“El asunto con la devaluación es bien complejo porque hay insumos que se importan para poder producir el arroz, por ejemplo la urea, los fertilizantes y los agroquímicos se adquieren en dólares y eso tiene un efecto en la producción primaria que necesariamente asume el consumidor”, explicó Hernández.

De todas maneras, enfatizó, el kilo de arroz pasará a precios normales, es decir a 2.600 pesos el kilo. Actualmente la libra de arroz en una tienda está por el orden de los 1.800 pesos llegando hasta los 2.000 pesos, dependiendo de la marca del arroz. Para el dirigente gremial, los precios retomarán su derrotero con el cargo por devaluación, pero sin impactar los precios a la industria y por consiguiente haciendo viable el alimento al consumidor.

La cosecha va muy bien

Sobre la cosecha arrocera, Hernández indicó que en abril se terminó de recoger la producción arrocera de mitaca y anotó que ya se está sembrando la cosecha grande en los llanos, puntualmente en el Meta y en Casanare así como en la Mojana y en las zonas de riego del centro del país. “Consideramos que se recuperan las áreas perdidas del año pasado y que éste año, si el clima se comporta bien, podremos recuperar no solamente el área sino los rendimientos para que haya buena oferta para todos en el segundo semestre”.

Es bueno traer a colación que el año anterior se perdieron unas 65.000 hectáreas las cuales se dejaron de sembrar entre otras razones porque el clima en el 2013 no trato muy bien a los productores toda vez que existía mucha incertidumbre con lo que pudiera pasar con el cambio climático. Por eso dice Fedearroz, los productores dejaron de sembrar.

Aún no hay acuerdo de precios con la industria

El presidente de Fedearroz, Rafael Hernández, aseguró que el gremio no ha podido reunirse con la industria para fijar un sistema de comercialización, bien sea bajo el esquema de una franja de precios, el incentivo al almacenamiento y otros mecanismos de absorción.

“Espero que en los próximos días podamos hacer esta reunión con el Ministerio de Agricultura, porque el agricultor se llena nuevamente de incertidumbre si no hay o no ve las posibilidades claras de saber cuál va ser el sistema de compra, cómo se va a comercializar la cosecha y a que precios, nosotros esperamos que se llegue a un arreglo pronto”, declaró el señor Hernández.

Aseguró que actualmente hay precios relativamente buenos para los productores porque este año hubo a comienzos menor oferta que en otros años, pero aclaró que ese precio no se sostiene para la época de cosecha grande porque siempre, normalmente en el mes de agosto y septiembre, hay sobreoferta temporal porque se recoge todo el arroz secano de los Llanos Orientales que sale en esos dos meses.

Para el gremio arrocero la cosecha de 2015 puede estar por encima de los 2.5 millones de toneladas de arroz en términos de paddy, algo parecido a lo de hace unos pocos años cuando se sembraban 430.000 y 440.000 hectáreas.

Sobre el precio al productor comentó que hoy el gremio está buscando mejor competitividad para los productores, incrementando rendimientos con la aplicación masiva de tecnología (Amtec), precisamente para bajar los costos por hectárea y aumentar rendimientos y así poder producir la tonelada de arroz a lo que cuesta importada de Estados Unidos. “Esa tonelada vale más de 500 dólares y la idea es bajarla a 350 dólares, meta que ya hemos alcanzado con el sistema Amtec”.

Precisó Hernández que por fortuna la calidad del arroz colombiano es muy buena por las variedades que se tiene en semillas y en términos genéticos lo cual daría margen para competir con los arroces importados de lograrse readecuar todas las áreas sembradas que hay en Colombia y que se están cultivando actualmente.

Haciendo algo de retrospectiva, el presidente de Fedearroz dijo que ya quedaron atrás esas producciones que dejaban pie a la oferta exportable. Hernández sostuvo que todo cambió y ahora a Colombia le llega arroz de Ecuador, Perú y Estados Unidos. “En este momento Venezuela no tiene suficiente arroz, es deficitaria y lo que llegaba era por la diferencia cambiaria que hay entre los dos países”.

Sobre el contrabando Hernández dijo que el flagelo bajó sustancialmente por razones tales como el cierre de la frontera venezolana para el tema de alimentos hacia Colombia. Otro motivo de la caída en los índices de contrabando de arroz tiene que ver con la poca disponibilidad del cereal en Ecuador y que no dejaba margen para el contrabando.
“Espero que las importaciones de arroz que se harán del Ecuador se hagan por vía marítima para poder controlar el contrabando porque resulta mucho más fácil vigilar tres o cuatro buques que lleguen con arroz que 2.200 camiones que se usan para vender las exportaciones aprobadas por el gobierno”.

Hernández dijo que indudablemente resulta de mal gusto ver que en tiendas de Cúcuta, Bucaramanga y la Costa Norte se venda ese arroz internado ilegalmente al país en perjuicio de la producción nacional. Lamentó el Vocero de los arroceros que mucha de esa gente que consume ese arroz, no sabe que ese producto viene importado de otros países de Suramérica como Brasil, Argentina o Uruguay y en su defecto de Asia, básicamente de Vietnam o Tailandia.

Cambio Climático, la preocupación

Para los productores de arroz, el gran reto de la agricultura es la amenaza y el gran reto de los agricultores porque la oferta ambiental no es igual todo el año y ha mostrado cambios súbitos en temperatura y en los volúmenes de agua en ríos y reservorios por las lluvias.

Lo anterior conllevó a sembrar en tiempos determinados y no como antes cuando se hacían siembras en épocas fijas con los esperados veranos e inviernos. “Ahora lo mejor es sembrar en tiempos y en zonas específicas, es decir en las zonas arroceras grandes, las siembras deben adelantarse entre la segunda quincena de marzo y el último día del mes de mayo, cuando la siembra se hace así los rendimientos son mejores porque hay más oferta ambiental en los meses críticos que es cuando el arroz está en su etapa reproductiva, y necesita mayor luminosidad, mayores cantidades de energía para una mejor producción, cuando se siembra en otras épocas, a veces no coincide con esa mejor oferta ambiental y es por eso que bajan los rendimientos”.

Colombia sigue siendo un país de alto consumo de arroz y es por eso que tiene un consumo per cápita de 40 kilos, aunque la idea de los productores en subirlo con una cultura de consumo que va desde utilizar el arroz, no solo en la cocina tradicional sino en postres y en otras variedades gastronómicas. Es de anotar que después del trigo, el arroz es el cereal más consumido en el mundo. El arroz tiene altos componentes de magnesio, niacina, y vitamina B6 que fortalecen el corazón, el sistema nervioso y los músculos.

En Colombia unas 500.000 familias devengan su sustento del cultivo del arroz el cual se hace en 215 municipios del país. Fedearroz asegura que en la cadena arrocera hay por lo menos dos millones de personas que se benefician directa o indirectamente con esta siembra.

Las zonas arroceras por excelencia están ubicadas en los departamentos del Huila, Tolima, Meta y Casanare. Otra región importante en producción de arroz es la Costa Norte colombiana.

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