Uno de los últimos estudios dice que la población de jaguares ha crecido en Colombia, sin bien en un tiempo su numero superó los 30.000 felinos, actualmente hay 15.000 o algo más, sencillamente porque los agricultores y ganaderos decidieron preservarlo habida cuenta que si no hay jaguares la vida se va pues no en vano estos animales fueron considerados sagrados en tiempos prehispánicos por todo el bienestar que generaban en los entornos naturales.
La Asociación Empresarial en pro del Desarrollo de la Orinoquia, Prorinoquia, gran generadora de progreso en un área de 7.000 hectáreas avanza en proyectos productivos, pero bajo parámetros de conservación y respeto de la naturaleza y sus ecosistemas en donde algunos animales cumplen roles fundamentales, garantizando agua y contextos sanos y propicios para permitir el desempeño de especies en condiciones de tranquilidad.
La directora ejecutiva de Prorinoquia Clara Leticia Serrano Castillo le dijo a Diariolaeconomia.com, que los empresarios de la Orinoquía que participan en la Conferencia Nacional Sobre Palma de Aceite 2026, evento que se cumple en Villavicencio han dejado muy arriba su compromiso con el jaguar entre todo porque se han distinguido por tener un trabajo muy profundo en sostenibilidad y precisamente uno de esos temas sensibles es el tema ambiental.
Apuntó que la sostenibilidad se caracteriza por tener tres patas, sostenibilidad ambiental, social y económica, Explicó que en lo ambiental la mayoría de las empresas tienen cámaras trampa en donde en la oscuridad caminan tranquilos animales, y ahí, expresó, hay de todo, jaguares, osos hormigueros y toda la fauna que una persona se imagine porque había una idea y es que al sembrar la palma se iría toda la fauna y eso no es verdad puesto que la palma es un árbol, tiene sombra, tiene aves, insectos y opera como un ecosistema, luego los animales tienen allí donde estar y donde recorrer.
Reconoció que de manera presta y comprometida el sector palma creo los corredores biológicos los cuales son muy respetados porque resulta que si los animales no tienen dónde moverse libremente entonces pueden no encontrase para aparearse y no tener nuevos hijitos o lo que sea , es decir que esos corredores biológicos a través de distintas fincas están llamados a respetarse y losa palmeros tienen un mecanismo llamado RSPO o Mesa Redonda sobre el Aceite de Palma Sostenible , toda una asociación fundada en 2004 que instituye estándares ambientales y sociales esenciales para certificar la producción de aceite de palma sostenible.
Cabe precisar que en RSPO que es una organización mundial caben productores, procesadores, fabricantes o transformadores, así como ONGs.
El tema es que los palmeros tienen que producir de manera sostenible o de lo contrario no pueden vender su producto, unas exigencias en sostenibilidad ambiental y social porque si no es así, el aceite no tiene mercado global.
Serrano Castillo aclaró que Prorinoquia no es una entidad ambiental, pero enfatizó que sus afiliados sí están haciendo todo ese tipo de programas ambientales y sociales en favor de la biodiversidad más no la asociación directamente ya que es una entidad privada que agrupa empresarios para trabajar por el desarrollo de la región que es equilibrado y sostenible.
La directiva comentó que las comunidades campesinas deben entender que el jaguar por ser ecosistémico y guardián del agua necesita todo el cuidado porque se trata de una especie sombrilla, de tal manera que si no hay jaguar desaparecer otras especies por lo que resulta obvio que necesita amparo.
Al jaguar, explicó la conocedora, le pasa lo de los polinizadores, si los atacan y los matan con venenos y otros materiales tóxicos condenan a la humanidad a no comer porque sin polinización es complejo o imposible producir alimentos, Hoy Meta hace las cosas bien y es el primer productor de miel y la gente ha entendido que las abejas y todos los insectos son necesarios.
Hay cosas muy bien hechas y unos trabajos juiciosos que muestra su impacto, pero a criterio de Clara Leticia Serrano Castillo, hay que concientizar a las personas, jóvenes, niños y personas mayores de que hay que cuidar el ambiente, no solamente en las ciudades sino en la zona rural. Hay que insistir en que no debe tirarse basura a los ríos, preservar árboles, nacimientos de agua, arroyos, torrente y aves en donde el Meta igualmente ocupa el primer puesto.
A su turno el presidente de la Junta Directiva de Prorinoquia Carlo Vigna Taglianti apuntó que a los empresarios no les queda otra que ser responsable, cuidar la naturaleza y preservar el jaguar y por eso, puntualizó, el lema de la asociación y de los empresarios de la Orinoquia es producir preservando y justamente debe propenderse por el justo equilibrio que permita armonizar cualquier diferencia que se pueda presentar y expuso que obviamente hay algunas especies emblemáticas que necesitan una mayor atención.
Distinto a lo que piensan los indígenas del Guainía que ven al jaguar como el gato de la casa que aman, respetan y veneran, Vigna Taglianti lamentó que no siempre existe ese equilibrio.
Estimó urgente meter en cintura problemas de caza y pesca ilegal en donde la institucionalidad debe poner más control. Dijo que cuando hay buenas prácticas y respeto resulta fácil tener un excelente complemento entre productividad y preservación, un factor que es muy notorio en la Orinoquia en donde cuidar animales silvestres puede significar una ventaja competitiva por mil aspectos y factores que pueden demostrar que hay líneas de respeto entre empresas y naturaleza.
“Ver un jaguar cerca es una hermosura y la mejor experiencia, no tanto por lo importante que fue el animal para los ancestros indígenas sino por lo que puede significar para el futuro. Ante las posibles amenazas, caza ilegal, tráfico de animales y muchos aspectos que rayan en lo irregular, hay que tener cuidado porque hay amenazas para los jaguares, empezando por nosotros en Colombia en donde mucho debe hacerse para educar y enseñar que la naturaleza nos resulta útil y necesaria”, apuntó Carlo Vigna Taglianti.
Recalcó que no siempre ayuda pensar que hay personas que vienen de lejanos países a dañar el jaguar y otras especies cuando son los propios colombianos los que los lastiman o los matan.
Brasil tiene el fastuoso Pantanal y en Colombia, en el Casanare ya hay puntos en donde el Jaguar transita tranquilo, utilizando familiares muy cerca de algunas comunidades que ya le resultan familiares.
