Sábado, 18 Julio 2026 01:52

Robótica e IA, entre amenazas, miedos, oportunidades y reacomodamientos

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Las nuevas tecnologías podrán dejar a muchos sin trabajo, ya impacta varios sectores y los desarrollos siguen avanzando. El negocio de la intimidad ya muestra nerviosismo.

Resulta increíble la manera como el ser humano avanzó y dio el salto de la incipiente agricultura en el Neolítico a las enormes conquistas de los imperios con sus sistemas de riego y uso de herramientas, de allí al arado de peso estimable, uso de caballos de tiro y una importante rotación de cultivos, la cuota inicial de un abrumador adelanto.

Los métodos de siembra iban apareciendo y eran intercambiados, pero entre el siglo XIX y el siglo XX con la famosa Revolución Verde y la misma Revolución Industrial aparece la maquinaria especializada para la ruralidad, en esos tiempos arriban a los sitios de plantación tractores, cosechadoras, fertilizantes de síntesis química, pesticidas, semillas mejoradas, todo un portafolio de modernidad que redundó en una producción que prácticamente se multiplicó, garantizando los alimentos que demandó el mundo.

Con el sector primario aparecen los primeros inventos, soluciones y herramientas para acelerar el acopio y el abastecimiento, pero con la mecanización y otros avances florece la robótica que terminó siendo concluyente en la fabricación de automóviles y en otros sectores en donde los brazos programados permitieron disparar elaboración y ventas a nivel global.

Más allá de los inventos hay que decir que los primeros intentos de robótica se dieron en la edad antigua y en el colorido y especial renacimiento. En el curioso mundo antiguo se logran las primeras máquinas autónomas ya que al matemático Arquitas de Tarento se le ocurrió diseñar en Grecia, su cuna, una paloma de vapor, toda una novedad del siglo IV antes de Cristo, a.C. Las exploraciones no quedaron ahí, también hay registros que dan cuenta de los aportes de Herón de Alejandría que se apuntó con algunos dispositivos o mecanismos autómatas y teatros mecánicos en el siglo I después de Cristo, d.C.

 

 

Pasaron algunos siglos para que la incipiente robótica volviera a la palestra y justo en 1495 el inmarchitable Leonardo da Vinci esbozó los planos de un noble mecánico de perfil humanoide el cual podía tomar asiento y mover sus brazos.

Es oportuno anotar que la robótica contemporánea llegó legalmente en 1954 con la puesta en marcha de Unimate, ese primer brazo robótico programable creado para la industria patentado por el inventor George Devol que tiempos después se instaló en la planta de General Motors. Ese fue un primer paso trascendental porque la cibernética como concepto siguió con su proceso evolutivo acelerado por demás.

No puede obviarse que en 1920 aparece la expresión robot, una imagen que llegó a la mente del autor checo Karel Capek al escribir su libro R.U.R., si, Robots Universales Rossum, un término muy de la otrora Checoslovaquia porque robota traduce trabajo forzado o esclavo.

Antes de abordar el vertiginoso tema de la robótica moderna es preciso decir que los trabajos por lograr modelos humanoides no es una inquietud de hoy o hace 10, 20 o 30 años atrás, no, ya en 1939 y parte de 1940 mucho antes de que apareciera la robótica industrial se hicieron trabajos cibernéticos encaminados a darle uso a máquinas dotadas de soluciones básicas con forma humana. En esos periodos hace su incursión Elektro, un robot de apariencia humanoide que midió dos metros, un desarrollo de Westinghouse, programado para desplazarse o caminar y pronunciar cerca de 700 palabras previamente grabadas.

 

 

Los años 50 y 60 fueron muy matizados por la robótica industrial y por eso fueron décadas de plena automatización. Cuando avanzaba el año 1966 surge Shakey, conocido por ser el primer robot móvil provisto de cámaras y sensores, equipamiento que le facilitó divisar y distinguir su medio.

El mundo giró muy rápido, súbitamente el hombre desarrolló y perfeccionó la Internet, la Internet de las cosas, Inteligencia Artificial, ChatGPT, software y todo el ecosistema de la cuarta revolución industrial, esa que hizo la ficción real hasta llevar al asombro a Julio Verne, y condujo a los más beatos a las mismas orillas del apocalipsis.

Hoy hay robótica en las empresas, en construcción, oficinas, hoteles, restaurantes, clínicas y hospitales como también en psicología, arte, diseño y en un universo que abarca hasta las relaciones íntimas con unas invenciones que están cambiando la manera de ver el mundo a tal punto que ha llevado al debate, la crítica y el temor.

El tema es extenso y complejo, empero apasionante e interesante, y que mejor que abordarlo con conocedores y hasta con dolientes porque para muchos la IA, el desarrollo de robótica totalmente aperada de tecnología generará impactos en la humanidad que tendrá que reinventarse o acudir a la imaginación para no quedar relegada como especie, una posibilidad que antes que pavor, ofrece opciones de oxigenar al ser humano para llevarlo a otros inminentes desafíos.

 

 

En charla con Diariolaeconomia.com, el CEO y cofundador de la firma de Consultoría, calidad de datos y modernización institucional, Algebra Labs, Ricardo Valencia Ramírez anotó que si bien hay gente que trabaja al interior de la compañía y de otras organizaciones en ética, datos, tecnología, desarrollo de software y otros frentes no hay todavía una conclusión en blanco y negro de que estas innovaciones robóticas y de IA sean totalmente perjudiciales para la sociedad, un tema que amerita mirar distintas microeconomías, pero también el historial de la humanidad que ha tenido desarrollos tecnológicos disruptivos desde hace muchísimo tiempo, a tal punto que hay cuestionamientos en el sentido que haya sido lineal el paso de recolectores a sociedades sedentarias agricultoras, visiblemente un crecimiento a gran escala a partir de la economía agraria que resultó sin duda entre revolucionaria y perturbadora.

Otra evolución cercana es la Internet que puede tener en el último tiempo algo más de 30 años en escalas mayores, herramienta que nació como propósito militar en 1969 en plena Guerra Fría tras la iniciativa del Departamento de Defensa de Estados Unidos que la llamó Arpanet, una red diseminada capaz de aguantar distintos embates.

En opinión de Valencia Ramírez, la robótica es un paso más en una historia muy larga que se tierne como especie de utilizar intensivamente herramientas para distintas necesidades, posiblemente, anotó, es el distintivo que se tiene frente a otras especies porque baso en estos mecanismos su ventaja competitiva, evolutiva y hasta productiva.

Ante la inquietud que genera el avance vertiginoso de la robótica armada de IA y otras tecnologías, el experto argumentó que todos los cambios tecnológicos suponen el fin de ciertos oficios, pero aclaró que igual permiten conjeturar la aparición de nuevas actividades, Estimó que todavía es temprano para decir que hay una pérdida neta en vista que la robótica que existe hace mucho rato se ha acelerado con la aparición de tecnologías basadas en grandes conjuntos de datos como el Big Data, el Machine Learning y más recientemente la inteligencia artificial, IA.

 

 

Estimó clave la gran pregunta del momento y es sociológicamente ¿cómo se va el hombre a adaptar a esos cambios? Y allí dijo, hay una intuición que se está mostrando y que ratifica que los grupos humanos que tendrán mayor capacidad de éxito son aquellos que aprendan a obtener más rápido valor de esas herramientas. Es por eso que el conocedor ya ve en el mercado laboral dos tipos de poblaciones, las que no se detienen en pensar las imperfecciones de las nuevas tecnologías, sino que están muy ocupadas en saber cual es el provecho que pueden sacar de las nuevas innovaciones tecnológicas dadas sus limitaciones por cuanto todos los desarrollos informáticos las tienen. Caso contrario, razonó, hay otro grupo que se resiste porque encuentra artificial apoyarse en esos avances y que posiblemente será el que encuentre mayores dificultades.

 

“Hay oficios en donde el uso de las nuevas tecnologías cambia por completo la forma de hacer, pero hay otros quehaceres que son inmunes a las modernas herramientas, los oficios intensivos en mano de obra aguantan un poco más, pero mi mercado que es el de la consultoría, las ideas y los desarrollos, es uno de los que se tiene que adaptar más rápidamente a la nueva realidad digital, de IA, como también cibernética. Hay estudios recientes del Instituto Tecnológico de Massachusetts, MIT, y otros que están empezando a mostrar esos acoplamientos. Creo que hubo un boom de propaganda, probablemente impulsada por los mismos fabricantes de IA, que anunciaban una distopía en la que simplemente todo el trabajo humano iba a ser sustituido por las nuevas tecnologías y que terminaríamos viviendo de una renta básica otorgada por los dueños o impulsores de la inteligencia artificial, algo que no se ha demostrado y como lo muestran estudios recientes, ha ocurrido lo de siempre en las comunidades humanas en las que surgen adaptaciones y empieza a haber combinaciones en funciones de producción que utilizan personas, pero incorporando las versátiles herramientas y soluciones tecnológicas en métodos de obtención y fabricación, algo que necesita mirarse caso a caso”, declaró el señor Valencia Ramírez.

 

Siguiendo con la plática el versado manifestó que ya en los hogares a nivel sociológico y de las personas sí se están experimentando unos cambios generales y comunitarios que suelen ser muy novedosos porque no se tenía experiencia como especie en esas transformaciones, la disminución enorme en la capacidad de concentración, el desplazamiento de los vínculos sociales en donde se pasó del encuentro presencial al virtual y la disminución en la capacidad de lectura de textos complejo, pero comentó que al mismo tiempo se vive un cambio demográfico que nada tiene que ver con las tecnologías sino con el acceso a las mujeres al mercado de trabajo y de educación profesional.

 

 

 

Afirmó que actualmente se ve un desplome muy pronunciado en las tasas de fertilidad de los hogares y por eso no es complejo notar entornos unipersonales o también hogares con un solo hijo, asunto que igualmente no está asociado con las tecnologías, pero que coinciden en el mismo momento histórico de estas, algo que sin duda implicará un desafío en las nuevas maneras cómo se relacionan socialmente los humanos.

 

“Me preocupa cierta caída en el desempeño intelectual que empieza a aparecer en las pruebas que miden el conocimiento, ese es un gran desafío, pero soy optimista y me parece que nosotros como especie siempre nos hemos amoldado a estos retos, no sé cuáles serán las nuevas adaptaciones que aparezcan, pero en general creo que somos seres con experiencia en el surgimiento de tecnologías disruptivas y mal que bien logramos acoplarnos poco a poco”, dijo el CEO y cofundador de Algebra Labs.

 

Hay un hecho cierto, la tecnología crece y de alguna manera desplaza, pero el asunto como individuo pasa por acomodarse y encontrar un lugar en el mundo que resulte rentable, cómodo y sin pérdida de vigencia o de las ventajas que ofrece la condición de ser racional.

Si bien es difícil hacer pronósticos, apuntó el profesional, en medio del crecimiento cibernético y de IA, hay algo perceptible y es que justo en el momento actual están dándose las adaptaciones y ya hay un primer estudio interesante que muestra que las predicciones de largo plazo sobre sustitución de oficios solo se cumplieron en los primeros meses de la salida de las nuevas tecnologías y que luego ese relevo de personal se frenó. Un caso puntual, aseveró, lo vivieron los desarrolladores de software que vieron una pérdida acelerada de empleo en el sector, factor que llegó acompañado con la caída de salarios etcétera, pero expuso que al final de día la industria y los entornos productivos necesitan desarrolladores para que la tecnología que llegó con algo de agresividad sobreviva, luego esas acomodaciones están viéndose en el último tiempo.

 

 

Añadió que ha observado que hay una división en los mercados y en parte de la franja que atiende Algebra Labs, que es el de consultoría, muchas empresas han empezado a utilizarlo, pero aclaró que algunas como la que dirige, adoptaron estándares de uso ético y por eso anunciaron a sus clientes y audiencias la existencia de IA, pero hicieron disclaimer para informar qué parte es trabajo humano con lo cual se resuelven varias cosas puesto que se le puede decir al cliente que un análisis que tiempo atrás le hubiera tomado tres meses, la firma lo puede producir en una semana, advirtiéndole, claro está, que esa ganancia en tiempo puede acarrear algunos costos porque se evitan ciertos riesgos en calidad porque si bien se va con mayor celeridad es necesario hacer rigurosa auditoría humana para evitar que los productos se traguen alucinaciones de la máquina o cosas similares.

 

“A ese tipo de adaptaciones es a las que me refiero. Nosotros en la empresa hicimos una consultoría para una organización a la que llamamos gourmet porque le metimos todos nuestros directivos y sacamos reportes súper sesudos, largos, llenos de análisis, y al lado, por jugar, hicimos con IA videos de resúmenes de todos nuestros productos. La experiencia fue que el cliente consumió los videos y no leyó la página de los reportes, algo que debe tenerse en cuenta porque independente de que las nuevas tecnologías, a tiempo que amenazan algunas actividades y oficios, de eso hay duda, también satisfacen más rápidamente necesidades de clientes o de personas. Por eso digo que es un análisis que me cuesta mucho hacer en blanco y negro porque siempre habrá que mirarle varias dimensiones, primero la microeconomía, de qué sectores estamos hablando, de qué posiciones ocupacionales, segundo, cómo en qué sociedades cae esto, si de pronto impacta a algunas que ya tienen un poder distribuido de cierta manera y se expone a los citados riesgos, empresas de tecnología que ya tienen más riqueza que muchos países por encima de renta media, es decir estamos en medio de la ola, es difícil un poco mirar por fuera, pero en general somos un animal muy experto a adaptaciones que es lo que primará en este fenómeno de evolución tecnológica y habrá gente que sufrirá porque no logrará ese reacomodamiento, empero, otros mostrarán un comportamiento espectacular en ese ajuste o acoplamiento, un aspecto que cambiará la composición de la riqueza en el mundo porque ciertas empresas habituadas a una manera tradicional de producir bienes y servicios se tendrán que enfrentar a factorías nuevas que traen en su ADN estas nuevas tecnologías, que no les temen, que las usan intensivamente, algo que está cambiando en tiempo real la estructura del capital”, enfatizó Valencia Ramírez.

 

El sector agropecuario es uno de los que muestra tremendos desarrollos tecnológicos puesto que hay equipos de precisión, cosechadoras y maneras avanzadas de producción en donde la mano de obra y la misma agronomía no son necesarias porque las máquinas leen las necesidades del suelo y hacen las aplicaciones exactas, una señal también que en la ruralidad deben hacerse los acomodos a tiempo porque este sector no es el primero que se enfrenta a tecnologías que sustituyen las tareas intensivas en mano de obra por labores intensivas en servicios e intelecto. Allí, dijo el directivo, el interrogante es qué tanto los decisores en esos frentes están tomando medidas para adaptarse y en materia del campo, puntualizó, es interesante ver eso porque parte del problema por demás tradicional que había enfrentado la ruralidad productiva nacional fue la dificultad de encontrar economías de escala en ciertos territorios por sus fracturas topográficas, por su lejanía de los mercado o por falta de infraestructura, entonces, argumento, el hecho que aparezcan tecnologías que permitan aumentar obtención y rendimientos, seguramente es una oportunidad que acompañada de otros elementos de política pública como vías, salud, educación, comercialización como también capacitaciones para que quien devengaba de sus manos y quede cesante pase a labores de servicios, y si no se hace nada para que ese enlace se haga, claramente se puede prever pérdidas para los sectores que no se conviertan frente a los que hagan la tarea en ese sentido.

 

Robots de compañía y algo más

 

 

La compañía artificial o las muñecas sexuales no es un tema actual, cabe recordar que las primeras muñecas eróticas fueron lanzadas al mercado por allá en 1850 en la siempre revolucionaria y distinta Francia. Su auge se dio en el siglo XIX por el boom del caucho en las selvas de Latinoamérica y el inventó avanzó y se posicionó en Estados Unidos. Todo, dicen los que saben, partió de los maniquíes hasta llegar a la producción de muñecas inflables en 1968 que no fueron muy confiables, un trabajo que mejoró en los años 70 cuando el látex y la silicona brindaron mayor durabilidad y semejanza con seres humanos femeninos. Allí no terminó todo, hubo desarrollos en los años 90 y en el siglo XXI empezó la transición de muñeca a robot para uso íntimo, un trabajo que arrancó en 2010 con Roxxxy, en 2015 llegan las muñecas inteligentes, en 2017 arriba Harmony y los grandes avances meten el pie en el acelerador desde 2018. Hoy la industria sorprende con sus logros y ventas, de hecho, se ha fijado metas que aterran a cualquiera.

El mercado crece y crecerá, hay críticas, pero igual demanda con curvas importantes. Algunas personas hablan de quebrantos éticos desde la tecnología, cuestionan la fabricación de humanoides o las sexbots que fueron evolucionadas para el placer dejando atrás los simples robots versión mujer ofertados para la interacción social que igual siguen mostrando avances admirables.

Los moralistas advierten que esta moda tecnológica puede romper el concepto de familia y de compañía humana natural, pero hay otras voces que con aplomo definen la nueva circunstancia. Ante la inquietud de si está en riesgo el núcleo familiar, Valencia Ramírez señaló que contrapondría una pregunta y es, ¿dónde reside el juicio ético cuando nos relacionamos con herramientas, el litigio o dictamen radica en la herramienta o en los seres humanos?

A manera de ejemplo dijo que un cuchillo no tiene ética, pero explicó que con ese instrumento cortante pueden atracar o matar a alguien en el centro de Bogotá, o hacer una operación a corazón abierto en la Fundación Santa Fe y salvar una vida. Desde ese punto de vista aseveró que se inclina por pensar que los problemas éticos no son atribuibles a las herramientas que son externa y carecen de juicio moral sino a los seres humanos.

 

“Dicho eso pasaría a preguntarme si hay algún riesgo moral o ético en el uso de una herramienta, no para la compañía o la satisfacción sexual, pensaría que no porque el hombre se ha proporcionado complacencia íntima a solas sin necesidad de instrumentos o con ellos como las muñecas inflables, luego creo que el relevo tecnológico no implica necesariamente un cambio en el desempeño ético de las personas y de las sociedades. Ante la inquietud de si está en riesgo el factor familia, es evidente que la sociedad cambió y que las comunidades contemporáneas no consideran deseables grupos familiares extendidos o grandes como en el pasado, pero eso responde a muchas variables en simultáneo porque nosotros en América Latina éramos una sociedad rural hasta mediados del siglo pasado, la unidad de producción fue la finca y el tamaño de las familias estaba asociado a las necesidades de mano de obra abundante para atender la unidad económica, pero con la especialización del trabajo y la aparición de las grandes ciudades el asunto cambió porque ya no se necesita a todo el mundo sembrando, cosechando, procesando y cocinando, esas actividades se pueden delegar en las urbes a través de la división del trabajo y la experticia, pero también se pueden comprar en el mercado”, afirmó el CEO y cofundador de Algebra Labs.

 

 

 

Sobre este espinoso tema, el versado dijo que también pasaron cosas muy relevantes en la dinámica demográfica por cuanto las mujeres empezaron a tener acceso a los mercados laborales y la educación superior, algo que ocurrió mientras el costo de la canasta básica de bienes y servicios de los hogares se recompuso por completo. Recordó que hace 50 años un hogar de clase media podía depender de un solo ingreso, hacerse a una vivienda y darles estudio a sus hijos, algo que hoy en día no es posible ante las estructuras de costos actuales.

Todas esas razones, subrayó, han generado un cambio en el modelo de familia, algo que no se puede juzgar o cuestionar. Estimó que es una adaptación sociológica cuyos efectos, anotó, la humanidad está por ver y que igualmente serán sujetos de amoldamientos, dejando claro que su visión sobre la evolución de esa sociedad es optimista.

Al referirse a una de las tesis del historiador y filósofo israelí Yuval Noah Harari, hasta hace muy poco, un siglo, las guerras eran algo catastrófico e incontrolable que acababan con sociedades y aun así las reseteaban. Hoy acentuó, los conflictos son más asépticos, están más localizadas, tienen efectos menos catastróficos, como que poco a poco se achica un problema existencial de la especie que igualmente tuvo como apuro el no conocer en realidad la biología y los temas de salud en el nivel en el que se detallan hoy y por eso se vivió entre epidemias que aniquilaron pueblos completos.

El tercer tema, otro inconveniente real de la humanidad, fue el hambre que costaba mucho controlarla, actualmente, sostuvo, hay un problema de distribución, algo así como el acceso al alimento y a la carencia, pero no así en producción porque existe toda la técnica y los recursos para garantizar que no haya inanición en el planeta.

Valencia destacó que esos tres problemas existenciales que se tuvieron hasta hace poco ya no están y ahí, razonó, hay que hacer nuevas preguntas de qué hacer ahora que no hay que preocuparse tanto por esos asuntos y que la realidad es que la humanidad se enfrenta a un mundo con nuevas tecnologías que necesita tiempo mientras todo avanza para hacer la evaluación definitiva.

 

 

A Ricardo Valencia Ramírez le preocupa el hecho que las instituciones multilaterales hayan perdido el respaldo en los últimos años de los gobiernos, multilateralidad que es totalmente incapaz de vivir sin ese apoyo porque no son entidades supranacionales, algo que afana porque esos esfuerzos multilaterales contribuyeron mucho con los resultados que hoy se están dando y que se toman de Harari en su libro Homo Deus.

En su análisis, Valencia Ramírez dijo que en general todas las apariciones de tecnologías muy disruptivas han llegado acompañadas de cierto miedo y precisó que frente a lo desconocido el cerebro siempre reacciona con prejuicios, supuestos y temores por lo que es tan humano frente al surgimiento de nuevas propuestas apalancadas en desarrollos tecnológicos que haya una preocupación automática de catástrofe, algo que ha pasado siempre, pero que convida al optimismo y la moderación porque los cambios no llegan solos y necesitan sociedades que se acoplen a ellos.

La tecnología indiscutiblemente hay que entenderla y aplicarla, atrás debe quedar la teoría de humanos subyacentes frente a la innovación, lo que era una locura y una ponderación es un hecho verbigracia los Supersónicos que fueron un comic exagerado en 1962, pero que ya avisaba de lo que vendría en avances.

La humanidad, apuntó el CEO de Algebra Labs, se ha imaginado distopías como Terminator donde con cargo a la evolución tecnológica la suposición era que vendrían solo problemas que doblegarían al hombre, algo que puede ser un resultado posible y que el experto no descarta, sin embargo, otras cacotopías imaginaron mundos con resultados más virtuosos como Cyrus convirtiéndose en Cyborg, una idea que trae y ofrece un problema social nuevo y es qué tan cerca está el hombre de vencer la muerte, una pregunta existencial aterradora en donde no hay experiencia previa ya que ese bagaje solo ha funcionado con extender la vida útil unos años del animal que representa el ser humano, pero doblegar la muerte, comunicó, si es un inconveniente existencial como sociedad que implica una reinvención de un montón de instituciones y costumbres, de todas formas, aseveró, la humanidad está muy lejos de saber con exactitud cómo sería eso, pero los cyborg son personas que al final utilizan ayuda externa con tecnología y robótica para satisfacer ciertas necesidades, algo que se viene haciendo hace mucho porque algunas excavaciones han mostrado que en tiempos lejanos ya se hacían cirugías, se usaban muletas o se tenían carros, algo que hace pensar que con las nuevas tecnologías se está partiendo de cero, pero los humanos son una especie de cyborg porque lleva años utilizando reloj y otros accesorios, una muestra que hay cosas que están en proceso de sofisticación apoyadas en tecnologías que pueden ser inquietantes.

Vendrán cosas que asombrarán, seguramente gente montando en bicicleta hasta una edad avanzada con tan solo implementar un chip de potencia, ejércitos cyborg, una capacidad en diferentes manos e intereses y que convoca a indagarse como avanzará esa posibilidad.

 

Nuevos desarrollos conllevarán a replanteamientos y cambios

 

 

A su turno la rectora de la Universidad Ean Brigitte Baptiste reconoció que los avances tecnológicos como la robótica, la IA así como otras son sin vacilación alguna un riesgo que han planteado muchos expertos y demasiada gente, de todas maneras indicó que la perspectiva del alma mater es la de añadirle valor a la formación tradicional o convencional con el aprendizaje de herramientas de inteligencia artificial ya que para la reconocida institución de educación superior lo importante es que nadie se enfrente a ser sustituido o sustituida por un dispositivo tecnológico sino que aprenda a conversar con el aparato para agregarle valor a su trabajo cotidiano.

 

“En este momento hay profesiones que van a cambiar mucho, de tal manera que, si los estudiantes no se actualizan y no aprenden a trabajar con IA, acabarán desplazados, pero si optan por laborar en conjunto multiplicarán sus capacidades y su talento. Por ejemplo, las personas que estudian lenguas modernas dirán, uy ya la traducción no es necesaria porque ya viene en IA, pero un estudiante o profesional de esa carrera que ya no depende de la traducción sino de la interpretación puede hacer estudios culturales, gestión cultural y se convierte en una persona con un potencial muy grande en términos de emprendimiento o de apoyo a este, entonces le subimos su nivel al tradicional traductor para llevarlo a otros servicios y otras capacidades”, expresó Baptiste.

 

La imparable evolución tecnológica llevará, reconoció la rectora de la Universidad Ean, a replantear algunos aspectos de la educación y a dar un salto estimable para estar a tono desde la academia con los nuevos desarrollos y que los estudiantes estén en ese mismo contexto. Apuntó que uno de los retos más importantes, aclarando que no se depende de eso, pero que ayudaría mucho, es el acceso a la tecnología, en donde realmente haya simetrías importantes en término de los equipos a los que tienen acceso las personas ya que para estudiar en virtual se necesita un buen computador, aunque aclaró que se puede hacer a través del teléfono pues se tienen ejemplos de gente que lo ha hecho con un esfuerzo muy grande, pero señaló que si hubiese más facilidades en relación con acceso a tablets o contar con conexión de mejor velocidad al WI-FI, cosas que mejoran el desempeño de la educación virtual y ahí el llamado es a las empresas y al gobierno y los mandatos regionales para que inviertan en algo que se está convirtiendo casi en un servicio público y es la conectividad.

Cierto es que hay desarrollos sumamente acelerados que llevan a un dilema que genera una mezcla entre la ficción y el apocalipsis que a criterio de la rectora de la Universidad Ean es algo cierto e increíble, empero expresó que los jóvenes están muy bien equipados para navegar esa complejidad, distinto a las personas mayores que nunca se enfrentaron a ese escenario particular, pero no pocos, dijo, vivieron cierto apocalipsis en épocas en que apenas llegaba la televisión a color o los computadores, el momento de abandonar la máquina de escribir para entrar a un mundo totalmente nuevo, luego la IA y la tecnología de avanzada hacen parte de otra etapa en la cual el rigor y la formación son las que harán que el ser humano pase a otro nivel de calidad de vida.

 

“Como todo, nos vamos a acomodar y las personas que se lo tomen en serio y lo hagan bien van a ser los líderes del futuro, de eso no cabe la mínima duda”, concluyó la reconocida bióloga y rectora de la Universidad Ean Brigitte Baptiste.

 

Los declaro marido y mujer hasta que el algoritmo los separe

 

 

Hoy países como China, Estados Unidos y Japón avanzan en el desarrollo de robots de todo tipo de acuerdo a la aplicación que utilicen, los hay industriales, de servicios, estructura física, movilidad, humanoides articulados con movilidad y otros que se clasifican por su reproducción tecnológica lo cual implica soluciones sencillas hasta los dotados con inteligencia artificial. Los aparatos autónomos fueron automatizados para labores recurrentes, acudir a desempeños diarios y hasta la exploración de lugares de alta peligrosidad.

Así las cosas, la robótica es indispensable en ensamblaje, manufactura, pintura, soldadura y otros oficios en donde los robots articulados son de inmensa ayuda, existen los robots destinados al servicio como aquellos programados para el cuidado de personas, servicios médicos, rehabilitación, domésticos y militares.

Hoy la intimidad igual hace parte de la oferta robótica y por eso crecen los desarrollos y las posibilidades de cibernética para la compañía y la sexualidad, muñecas en donde se mezclan robótica de punta e IA que garantizan plenitud con momentos físicos y emocionales. A la fecha son increíbles los pedidos de este tipo de compañía que sigue encontrando mejoras, no solamente en presencia y estética sino en movimiento y capacidades que imitan las humanas de manera asombrosa.

El mercado dice que hay gente enamorándose de los robots, entes que no regañan, no miden la alcoholemia, no miran el reloj de madrugada y no llevan la mami a la casa, según algunos, solo valores agregados.

No es menor el asunto porque hay lugares de lenocinio en donde solamente atienden lindas robots, una tendencia que crece y al parecer se normaliza, sobre todo en personas con líos de ansiedad y depresión. Según los datos hay más de 20 burdeles a nivel global con este tipo de oferta, siendo Alemania la cuna de este revolucionario modo de relacionamiento e intimidad en donde quien atiende debe llegar con las pilas puestas.

Algunos conocedores hablan de lo determinante de una compañera robot para atacar la epidemia de soledad, sin embargo, los precios por “una chica de programa” va desde los 4.000 hasta los 150.000 y 200.000 dólares.

 

Tecnología versus prostitución humana

 

 

Las nuevas compañías robóticas acaban con una profesión añeja como la prostitución y seguramente generará algún tipo de inconveniente con las trabajadoras sexuales que siguen encontrando competencia y cambios en un mercado milenariamente dinámico. No sobra recordar que la prostitución inicia en el Neolítico en momentos en que el hombre opta por el sedentarismo, la agricultura y la cría de animales.

Con las urbes se abre paso este trabajo que data del siglo XVIII a.C en la colorida Mesopotamia. Los documentos dicen que en la antigua Babilonia el Código de Hammurabi contaba los leyes y regulaciones en favor de las mujeres que encontraron una salida económica con las transacciones sexuales.

La robótica entra a competir fuertemente con una profesión fundada por los sumerios al parecer en el año 2400 a.C en ciudades con categoría de Estado como Uruk. En ese tiempo ya existían casas para el comercio sexual y fueron erigidos templos para la prostitución sagrada, una entrega por dinero a los advenedizos o visitantes en honor a la diosa Inanna o también conocida como Ishtar. De todos modos, esta práctica tuvo sus orígenes en el patriarcado y la desigualdad económica, algo similar a la actualidad solo que con las nuevas tendencias el vetusto servicio estará en calzas prietas.

La tendencia sexbots ha generado temor en las trabajadoras sexuales y en personas con experiencia en el manejo de casas de citas o lugares especializados en la intimidad. Este medio habló con la señora Reinelda Barragán dueña de negocios de este tipo quien aseveró que la robótica y ahora la IA unidas no solo están arrasando con profesiones y oficios sino con actividades que se pensaba eran invulnerables como sucedió con el lenocinio que ya ve pasos de animal gigante con los sexi-robots, muñecas adaptadas para la compañía, pero también para relaciones sexuales, una tecnología que sigue avanzando y creciendo en el mercado de manera impresionante.

A juicio de Reinelda, la llegada de sexbots al entorno de la intimidad se convierte en una competencia desleal y peligrosa para un negocio que puede sucumbir en desmedro de muchas mujeres que viven de prostituirse porque literalmente no tienen como pagar un arriendo, comer o mantener hijos.

 

“Prácticamente esas mujeres y quienes manejamos estos negocios porque dependemos de ellas, terminaremos en el bote de la basura porque no hay otra fuente de ingreso, no hay de donde echar mano para tener dinero, es lo único que garantiza supervivencia en un país de muy pocas oportunidades”, sentenció la empresaria.

 

 

 

El problema, dijo Barragán, no es solo para una ciudad como Bogotá, Medellín, Cali o Barranquilla por citar unas capitales, es para todo un planeta en donde más de 42 millones de mujeres devengan su sustento de la prostitución. El caso de Colombia es para analizarlo porque más allá de que no existen estadísticas sobre esta actividad, se cree que hay en el territorio más de 50.000 trabajadoras sexuales, en Bogotá, indicó, hablan de entre 7.000 y 30.000, pero hay que ver Antioquia, Eje Cafetero, Valle del Cauca, la Costa Norte y los departamentos en general porque este oficio sigue creciendo y hace conjeturar que la cifra es muchísimo más larga considerando el alto nivel de informalidad. Eso por este lado, el de los lugares adecuados para el sexo casual y remunerado, pero en Webcam el fenómeno dispara las cifras porque hay cálculos aproximados que van desde las 120.000 hasta las 400.000 personas.

Según la señora Reinelda, el tema da para preocuparse y mucho habida cuenta que ahora todo se hace con máquinas, sembrar alimentos, cosecharlos y procesarlos, fábricas que están automatizando y dejando gente en la calle.

En el negocio de esta empresaria se ven escenas lamentables, no todo es dicha ni carnaval, hay momentos en que las trabajadoras optan por comunicarse vía telefónica con sus madres, diálogos que terminan en lágrimas de lado y lado porque hay días en que no se hace nada. Llega el consejo de la progenitora a la infortunada, “dígale a su patrona que le preste, aunque sea 10 mil pesos para la leche se su hijo”.

En su negocio Reinelda tiene muchas mujeres, por lo general las critican y las ven con desprecio, pero lamentó que hay señalamientos sin que nadie sepa del dolor y el sufrimiento de esas personas y enfática sostuvo que está en derecho de hablar porque ella vive el problema, sabe que es ver un ser humano salir destruido no queriendo llegar a la casa porque no tiene la plata del arriendo y menos los recursos para otros gastos básicos, una manera de agotar y ver menos opción en la prostitución porque aunque parezca increíble, en ese mundo aguantan hambre miles de mujeres porque no todos los días hay clientes.

Con la robótica moderna y la nueva manera de vender intimidad, el ataque es directo a la mujer. Es una forma cruel e inhumana de atomizar los ingresos de muchas madres cabeza de hogar porque los hombres simplemente se apartan de las obligaciones y quien responde es la fémina que pasa las verdes y las maduras, las que tienen que vender su cuerpo para poner pan en la mesa.

 

 

El nuevo contexto de este tipo de negocios invita a la unión para poder negociar y evitar que cuando llegue la oferta de las sexbots a Colombia la regulación no acabe con una industria que le aporta de manera importante al crecimiento. Otra salida, anoto Reinelda Barragán es reinventar el servicio y el mercado como tal para no colapsar, todo un trabajo en equipo y un líder que lleve estos lugares a un puerto seguro en vista de que si crece la robótica todos y todas van a perder porque este tipo de local, casa o recinto hace parte de una larga cadena en donde hay proveedores y gente que cobra su arriendo.

 

“Tenemos que recordar aspectos constitucionales como que el trabajo es un derecho fundamental, hay mucho que defender, pero siendo honestos, si no hay sinergias, todo que perder. Mi hija estudia robótica y ya me había advertido de todo esto, una tendencia que crece día a día, algo impresionante y asustador, sin exagerar un golpe social que se avecina porque ya está en otras naciones, un invento más que sumando otros dejará a un descomunal número de personas sin empleo”, puntualizó Reinelda Barragán.

 

De Europa y otras latitudes informan que el servicio por hora con una muñeca acondicionada con IA puede valer entre 100 y 150 dólares. Las casas que las adquieren pagan dependiendo de las capacidades, motores y nivel de personalización una suma que va de 10.000 a más de 175.000 dólares.

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