La Internet no es un tema nuevo, lleva con la humanidad décadas y aparece en medio de la Guerra Fría en 1969, ello teniendo en cuenta que esta confrontación económica, social, política, militar altamente ideológica y hasta mediática, arrancó después de la Segunda Guerra Mundial en 1947 y tiene un punto final en 1991 tras el desplome de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, URSS, consecuencia de las reformas impulsadas por Mijail Gorbachov que abrió la economía al mundo y confirió libertad política.
La Guerra Fría fue eso, algo en punto cero porque nunca hubo un enfrentamiento directo entre las dos potencias del momento, Estados Unidos y la Unión Soviética, sin embargo, la confrontación se dio por entre las tiendas o de país en país ya que las naciones con su poderío militar le dieron rienda suelta a una terrible carrera armamentista lo cual incluía tecnología, logística y herramientas superiores.
La Internet, que de manera incipiente sirvió en conflictos como la Guerra de Vietnam empezó a vislumbrase en otros escenarios, ya con la caída del Muro de Berlín en 1989 y la disolución de una Unión Soviética que independizó automáticamente quince estados, la tecnología buscaba nuevas tareas y qué mejor que en el sector real de la economía a donde llegó de la mano de grandes corporaciones.
Después del caos ideológico y de una época marcada por sendas diferencias, el ingeniero y físico de la Universidad de Oxford, el inglés Tim Berners-Lee, presentó su proyecto titulado “gestión de la Información” el 12 de mayo de 1989, ello a instancias de la Organización Europea para la Investigación Nuclear.
Teóricamente el inquieto Berners-Lee arrancó su proyecto de prácticas preliminares en donde fue posible la comunicación entre computadoras, precisamente en ese capítulo hipotético hubo contribuciones destacadas como las de Leonard Kleinrock, científico informático quien en 1961 lanzó el título, “Flujo de información en grandes redes de comunicación”.
Igual se destacó el trabajo de Joseph Licklider quien supuso una Red galáctica”, publicación socializada en 1962. De todas maneras, es el proyecto ARPANET, una iniciativa del Pentágono el que se hace con la gran solución digital ya que puso en manos de los científicos un proyecto ambicioso en 1958 que conoció el mundo en 1967, ese fue sin duda el primer gran paso a la Internet de hoy. Arrancando la década del 70.
El primer mensaje fue enviado en noviembre de 1969 desde la Universidad de California por el estudiante Charley Kline quien optó por escribir a otro computador ubicado en Stanford Research Institute. Arrancando la década del 70, más exactamente en 1971 la inaugural red articulaba o conectaba por lo menos veinte computadores de entidades universitarias y centros de investigación localizados en Estados Unidos.
El repunte de ARPANET y su mayor utilización se dio en 1972 cuando se puso en funcionamiento el correo electrónico, invento de Ray Tomlinson. Atrás quedó su uso exclusivo a cargo del Departamento de Defensa de los Estados Unidos que con ARPANET acabó con la dependencia del ordenador principal, blindando el sistema de comunicaciones de los militares, al terminar la Guerra Fría empezó a escribirse otra historia, la Internet al servicio de la humanidad en todos los campos, cultural, económico, social, político, educativo y en general en todos los campos.
Los grandes grupos económicos empezaron a masificar el uso de Internet y comercializar el servicio en 1995, un auge que siguió hasta el año 2000 y mucho más allá. Aparecieron innovaciones como la Web 2.0 entre 2000 y 2003, Internet de las cosas y lo más revolucionario la inteligencia artificial apoyada en la informática.
En Colombia sus nacionales pudieron conectarse a la red el cuatro de junio de 1994 utilizando la señal impsat en un ejercicio que puso el sistema en la Torre Colpatria en Bogotá para enviarlo a la Universidad de los Andes.
La banda ancha en Internet fue un servicio que hizo su arribo a Colombia en 1997 siendo los precursores la Universidad de los Andes y la firma TV Cable S.A. Hoy el mercado sigue en expansión, hay ciudades con Internet directa por parte de los operadores, pero las quejas no paran, los usuarios dicen que la red es lenta, pesada, ineficiente y costosa.
La puja por suscribir cada vez más personas o familias al servicio de Internet sigue imparable en el mundo, las empresas recurren a diversas estrategias para cautivar usuarios, sin embargo, los reclamos continúan y el descontento por el servicio aumenta. Justo en este momento de enfado opera en Colombia con rotundo éxito la firma Somos Internet, una empresa sólidamente respaldada y fruto de un emprendimiento que se propuso mejorar la señal y bajar las tarifas.
La compañía la tiene demasiado clara, solamente recurriendo a la tecnología es viable bajar significativamente los precios al consumidor, pero de manera paralela optimizar en mayor grado la calidad de la conexión. La nueva empresa llega en un momento transcendental, habida cuenta que el servicio no es ni eficiente ni suficiente, no en vano un número importante de colombianos no cuenta con un enlace estable a Internet, según el Departamento Administrativo Nacional de Estadística, DANE, el 40,5 por ciento de las familias en Colombia no tuvieron acceso a la red durante 2021.
En charla con Diariolaeconomia.com, el fundador y CEO de Somos Internet, Forrest Heath, los problemas reportados en el servicio de Internet obedece a las falencias visibles en infraestructura, la necesidad de mayores instalaciones y desde luego a unas tarifas sumamente altas ya que según datos del DANE durante 2021 los nacionales pagaron cuotas que fueron desde los 30.000 pesos mensuales, pasaron en otros casos por los 50.000 u 80.000 y alcanzaron los 120 pesos por mes. El asunto, dijo el empresario es alarmante puesto que, de la totalidad de personas con acceso a Internet, tan solo el 2.9 por ciento dice tener una señal óptima.
Para el funcionario la misión de la compañía es más que clara, la meta está enfocada en bajar los precios y mejorar la calidad, todo por un movimiento fuerte en el mercado que tendrá que competir con eficiencia y llegando a más lugares, un propósito de Somos Internet. Como aclaró, el plan piloto de la empresa comenzó en Antioquia en donde las cosas van a pedir de boca, pero la hoja de ruta indica que se viene una ambiciosa expansión lo cual abarca otros países.
Forrest Heath, enfatizó que el gran encargo de la firma es propender con mucha laboriosidad, ingenio e innovación por desinflar los precios de los llamados bienes infraestructurales de la capital antioqueña, Medellín, en esencia lo que le corresponde a Internet.
Actualmente Somos Internet cuenta con una tarifa de 35.000 pesos por más de 200 megas simétricas o un plan de 50.000 pesos que cubre 500 megas simétricas, tarifas muy competitivas y por debajo de las que tiene el mercado.
El directivo agregó que el secreto final del asunto es entender como son los factores limitantes y subrayó que el enfoque de la empresa es bajar el costo atacando las fallas o carencias técnicas. Expuso que los demás operadores son muy buenos administrando y organizando capital, pero regulares a la hora de implementar tecnología, tan solo, dijo el fundador, se limitan a buscar aparatos de terceros y simplemente cosas elementales. Somos Internet, enfatizó, desde cero está reinventando la manera de desplegar una eficaz red de telecomunicaciones para tener costos más bajos frente a los otros jugadores.
“Hay un fenómeno de posición dominante en el mercado de la Internet a nivel global o en gran parte del mundo, un asunto que pasa por temas políticos, pero otro que tiene que ver con la complejidad de crear y poner en operación una empresa de telecomunicaciones. Es una de las industrias más difíciles en el mundo por la cantidad de capital que demanda y el trance que implica el montaje de redes, pese a todo buscamos mayor eficiencia para poder trasferir esos ahorros a los clientes”, declaró el señor Forrest Heath.
Dejó claro que las diferencias con la telefonía celular son abismales porque en el caso de las redes para móviles estas exigen inversiones multimillonarias y un uso extensivo de espacio, la Internet por su parte tiene receptores pequeños en techos y también fibra en muchas partes, una mixtura de tecnologías para hacerse fuerte en los hogares a donde Somos Internet quiere llegar con una conexión ostensiblemente barata y mucho más estable por casa instada.
El experto manifestó que, si bien la fibra óptica ha sido vital en Internet, tiene un problema, y es que se están desplegando otros tipos, monomodo, multimodo y fibra óptima plástica, que al ver la tecnología como un todo no es la mejor, no es la solución porque igual está el cable coaxial.
Somos Internet está utilizando fibra en su red, pero desplegada por toda la ciudad, como un centro de datos, nada parecido al módem y técnicas vetustas, es una tecnología excelente, mejor que el cable coaxial, eso sí, con la misma configuración. En opinión del fundador de la empresa, uno de los problemas principales no pasa solo por la tecnología sino por la manera de desplegar y por eso al ver otros operadores, se ve con son muy deficientes puesto que son muy ineficientes en vista que trabajan con terceros, manejan complejidad y excesivas circunstancias que no son del control de la compañía y por eso los costos son desmedidamente altos y pasan inexorablemente a los clientes.
Dentro de la política de Somos Internet está claro que los esfuerzos apuntan a una aplicación exigente de tecnología para bajar el costo marginal de conectar a cada cliente adicional y por esa vía llevar el más favorable servicio a todo Colombia y muy pronto al mundo, esa es la idea, recalcó el CEO de la compañía.
El vocero insistió que la idea es no manejar tercerización o intermediación y caso opuesto llegar directamente al público, una práctica empresarial afortunada que baja tarifas en realidad, todo un voto de confianza para los usuarios que ven margen de ahorro con la nueva empresa.
La compañía, y es bueno decirlo, ha cambiado recurrentemente su forma de organizar su red, casi seis veces en el último año, un factor que facilita ser ágil para atacar nuevas oportunidades, mejorando tanto tecnología como configuración, algo difícil de hacer cuando se tienen muchos terceros, sin duda, acentuó, la idea o la ruta es controlar costos y tecnología, no hay de otra.
Aparte de Medellín, el ojo de la sociedad está puesto en Bogotá y otras ciudades principales, una meta trazada para finales del 2023 e inicios de 2024, pero en adelante el objetivo es atacar todos los mercados de Suramérica en donde la firma puede garantizar un mejor servicio, pero el tema no se queda ahí, la empresa ve oportunidad en todo el mundo.
La empresa le apuesta al tejido social y la inclusión, por eso quiere conectar o coadyuvar con la articulación de las regiones o poblaciones más apartadas para que Colombia sea una sola a través de la Internet. En ese sentido aseguró que habrá todo el trabajo de Somos Colombia, pero recordó que en muchas localidades, cercanas a la ruralidad, hay buenos proveedores locales como pymes que llevan soluciones a la provincia, el lío, indicó, es que los operadores grandes siguen bloqueando a los pequeños en aras de mejorar la capacidad y expandirse, un problema que ya se trata con algunos grupos y ONGs de Antioquia, una manera de plantear y ayudar para llegar a esos lugares con buena conexión, mayor capacidad y menor tarifa.
“Yo pienso que finalmente la solución para un pueblo no es un convenio internacional, esa panacea se consigue más fácilmente trabajando con las personas que conocen la región, los clientes y todo lo que se requiere para mejorar la conectividad en Colombia. En este momento nos concentramos en ayudar a los proveedores pequeños en los pueblos para mejorar mayores capacidades, y algo súper importante y que no es bien conocido, ni nosotros ni otros grandes serán la solución en las zonas apartadas o campesinas, lo mejor es apoyar a los conocedores del mercado en cada región, mostrarles los mejores sistemas de conectar y paso seguido apalancarlos”, aseveró Forrest Heath.
De una buena conectividad depende que un productor primario tenga acceso a más y mejores mercados, logrando sostenibilidad al agronegocio, pero para ello es vital contar la mejor Internet, un asunto básico para la totalidad de la economía, algo en estructura muy esencial como lo es la energía, transporte y otras soluciones soportadas en tecnología que transforman la manera de producir, obtener y ganar, solo si hay bienes públicos a la mano, empezando por Internet.
Internet, una historia antes y después de la pandemia
Como es apenas consecuente, la Internet en el mundo cambió ya que debe analizarse antes y después de la pandemia. Previo a la llegada del Covid-19, que sigue dando vueltas y amañado con la humanidad, hubo un llamativo in crescendo en la industria que mostraba excelentes indicadores y se afianzaba como herramienta importante de las economías, de todas maneras, en medio de la pandemia y postpandemia quedó claro que la humanidad está en manos de este servicio porque no tenerlo es desconectarse de la economía, la sociedad y del mundo.
El contertulio apuntó que no finalizó colegio o universidad, su educación fue tomada de la Internet en donde aprendió todo sobre la red y la manera de contribuir a partir de la tecnología y estimó interesante ver que la información existe así como las capacidades para explorar y aprender del mundo, lamentablemente, dijo, no todas las personas tienen los recursos para acceder a un sistema maravilloso, el punto es que si se está en el Chocó, Nueva York o Londres, debe existir la misma calidad de conexión para investigar y recorrer el globo, absorber conocimiento para promover los cambios que demanda el planeta.
A criterio de Heath, la empresa le apunta a tener la mitad del precio y entre tres y cuatro veces la velocidad que brindan los otros proveedores, un punto que se alcanzó en Medellín, pero la idea es seguir adelgazando valores y optimizando navegación, todo con adopción de tecnología y cambiando los factores limitantes para llegar con mejor costo a los clientes.
Un punto para destacar es que la tecnología que utiliza Somos Internet es desarrollada en Colombia, un equipo del país dirigido por un estadounidense enamorado del territorio, de las montañas, los climas y las gentes de amplia sonrisa.
Dentro de los colaboradores hay gente demasiado capaz y con todos los pergaminos, por ejemplo, el director de redes es un chico demasiado brillante quien trabajó con Amazon en Dublín y llegó para gestar todo el emporio tecnológico de Somos Internet en Medellín, el asunto es crear y formar talento en comunicaciones con capital humano colombiano y con el tiempo impulsar la exportación de soluciones para todo el mundo.
Subrayó que el factor más fuerte que hay para cambiar la vida de las comunidades y promover un verdadero desarrollo es básico, se sintetiza en infraestructura, un término que apalancó la historia de la humanidad y su mejor forma de vivir, algo que fue perfeccionando la estancia de las personas con la llegada de la tecnología y la cuarta revolución industrial, todo un conjunto de instrumentos para cambiar los factores limitantes de Internet y de la sociedad, todo sobre pilares de infraestructura.
La inflación y otros componentes de competitividad, dijo solamente pueden meterse en cintura con mayor tecnología y poner en oferta muy buenos servicios básicos.
Otra opción con la Internet es echar mano de esta herramienta para promover las ciudades inteligentes y conjurar los problemas más complejos y lograr soluciones que lleven a ese tipo de propuestas en donde haya mejor servicio de transporte, mayores capacidades urbanas y cambios tecnológicos aplicados a sectores.
Un aspecto a tener en cuenta es que este tipo de empresas no dependen de la coyuntura geopolítica ni de factores macroeconómicos, tan solo operan para llevar soluciones y hacer de la vida algo grato y menos complicado justo en medio de la era digital. Al ser un país no muy grande y con poco protagonismo mundial, Colombia es un país en donde hacer empresa puede hacer fácil, de todas maneras, se trata de un territorio con muchas oportunidades, pero igual con demasiados problemas, sin que ello no quiera decir que existen rutas rápidas para mejorar la calidad en infraestructura, servicios y otras aristas, el país, en medio de las vicisitudes está atiborrado de oportunidades y de salidas para mejorar.
Sobre los aspectos tributarios, el CEO dijo que hay temas delicados para muchos, pero anotó que hay recursos para mejorar, sistematizar las oficinas de los entes territoriales y hacer más sencilla la forma de llevar la contabilidad.
Internet, un instrumento para tener cuidado
El fundador y CEO de Somos Internet, Forrest Heath, expresó que, como cualquier otra herramienta, la Internet, sin el debido manejo se hace peligrosa, algo parecido a la electricidad, sectores todos que necesitan un alto nivel de responsabilidad por parte de las personas que las están utilizando. Para el caso de la Internet, aseveró el invitado, puede ser una herramienta que puede usarse para cosas muy buenas o no muy buenas, lo cierto, dijo, es que en la Internet se aprende y se logran cosas maravillosas con el uso adecuado, desde luego existe de por medio un consumismo importante de redes sociales.
Al abordar el tema de la inteligencia artificial, Heath, afirmó que este es uno d ellos grandes cambios que llevan al miedo y al optimismo, pero sin duda es un enorme salto que invita a navegar bien, otro asunto es que con la inteligencia artificial es que se pueden hacer cosas utilizando máquinas y automatizando procesos que hasta no hace mucho se hicieron de forma manual. Con las capacidades de inteligencia artificial el experto vislumbra otra herramienta muy fuerte para aplicar en diversas actividades económicas como el transporte, la energía y muchas de las tareas que deben organizarse en la actualidad y que tienen un alto nivel de dificultad, eso por el más alto y potente nivel de computación.
La Internet, la inteligencia artificial y otras soluciones deberían estar a la orden del día en todas las universidades y en todas las carreras por cuanto hay una dependencia estimable en todos los entornos de la humanidad.
Aclaró que los avances no apuntan a reemplazar las actividades humanas y caso opuesto puede afianzarse como un componente adicional de competitividad y ayuda, una razón de peso para que las universidades y centros de formación saquen provecho de los nuevos recursos tecnológicos.
“Hay una gran oportunidad para educar personas en esos temas de Internet e inteligencia artificial”, dijo Forrest Heath.
Con inteligencia artificial comentó el CEO, mejorará la productividad en el sector rural, las empresas y todo lo que tiene que ver con la competitividad, igual es un instrumento gigante para la educación porque les da la misma oportunidad de aprender a quienes habitan ciudades o zonas de labranza, un adiestramiento casi gratis y con muchísima calidad, todo en el idioma que se quiera y democratizando el nivel educativo gracias a la conectividad, ojalá con un software con la suficiente capacidad de llegar a las personas, pero sin duda hay otra vía para educar a las personas debidamente y al amparo de la democracia.
A la fecha, Somos Internet cuenta con la solidez debida, tiene socios de gran valía y musculatura financiera, verbigracia el respaldo de los capitalistas de mayor fuerza en Suramérica, ahora mismo la firma cuenta con el espaldarazo del fondo Kaszek fundador de Mercado Libre y el que montó el fondo de capital de riesgo muy grande para erigir Nubank y otros negocios, igual hay terceros inversionistas que apalancan la operación, pero el ideal es crecer con recursos propios sin ser siempre dependente y consiguiendo capital como otros agentes del mercado.
Meses después de quedar superado el capítulo de Silicon Valley quedó demostrado que el sector tecnológico es fuerte, sin embargo, anotó, la economía es cíclica y en los tiempos buenos todo es fácil, pero es precisamente en donde la capacidad de administrar y conducir una empresa se pone a toda prueba porque es un momento en el que el mercado no está tan caliente, en donde se miran mercados, se invierte y se es prudente, si todo camina en financiamiento, operación y tecnología, las cosas estarán bien porque habrá control de los factores limitantes.
Los años han demostrado que las especulaciones y burbujas terminan siendo castigadas, pero no así quien hace bien la tarea administrativamente. Somos Internet descartó el entrar en el mercado de las criptomonedas porque es un frente para especializados y su pasión es de lejos la tecnología aplicada a otros frentes de la economía y la sociedad.
El asunto es consolidar una gran empresa en donde todo vaya en beneficio de quienes fundan empresa, así como de quienes reciben los servicios, en este asunto el tema emociona porque es exportar conocimiento y tecnología, servicios con valor agregado de Colombia para el mundo.
Altos costos de internet, gran motivo para fundar una empresa
Ya cuenta la historia, que Forrest Heath, aterrizó en Medellín en 2018 y después de un tiempo descubrió incrédulo que la capital de la montaña tenía un servicio de internet de baja calidad, lento y altísima intermitencia, un factor que iba en detrimento del grupo de personas que subsisten con menos del salario mínimo. En ese momento encendió los motores de su proyecto con el fin de combinar tecnología de radiofrecuencia y fibra óptica, de tal manera que fuese posible ofrecer, internet de bajo costo en las empobrecidas comunas de Medellín.
En 2022, el incisivo estadounidense lanzó al mercado la firma Somos, luego de incursionar en la famosa aceleradora y Combinatos, reconocida en el mundo por lanzar al mercado compañías exitosas como Uber y Dropbox.
Según la Comisión de Regulación de Comunicaciones, el segundo trimestre de 2022 dejó ver unos accesos a Internet Fijo que alcanzaron los 8,56 millones, un crecimiento de 3,2 por ciento frente a igual periodo de 2021.
En junio de 2022, la penetración de accesos residenciales fue de 49.3 por cada cien hogares, sin embargo, son cada vez más los colombianos que tienen la posibilidad de conectarse a la Red, de todas maneras, siguen los reclamos porque el servicio no es rápido, tampoco estable y desde ningún punto de vista económico.
