El Presidente de la República, Juan Manuel Santos Calderón, declaró que a Colombia le llegó hoy la hora de vivir sin guerra y ser un país normal y en paz.
El Jefe de Estado encabezó en La Habana el acto de la firma del Acuerdo para el Cese al Fuego y de Hostilidades Bilateral y Definitivo, y la Dejación de las Armas, con las FARC en presencia del líder de ese grupo, ‘Timoleón Jiménez’, el Secretario de la ONU, Ban Ki-moon; los presidentes de Cuba, Raúl Castro; Chile, Michele Bachelet; México, Enrique Peña Nieto; Venezuela, Nicolás Maduro; República Dominicana, Danilo Medina y El Salvador, Salvador Sánchez Cerén.
“¡Nos llegó la hora de vivir sin guerra! ¡Nos llegó la hora de ser un país normal! ¡Un país en paz!”, expresó Santos Calderón en el acto realizado en el salón de protocolo de El Laguito, de la capital cubana.
“Compatriotas: Hoy es un día histórico para nuestro país. Después de más de cincuenta años de enfrentamientos, muertes, atentados y dolor, hemos puesto un punto final al conflicto armado con las FARC”, manifestó el Mandatario y añadió que “lograr este acuerdo nos llena de fe y esperanza”.
Recordó que desde comienzos de los años 80, en tiempos del entonces Presidente Belisario Betancur, todos los gobiernos impulsaron valientes iniciativas para cumplir el anhelo de paz de los colombianos.
“Han sido más de treinta años de intentos para poner un punto final al conflicto con las FARC. Y hoy hemos dado el paso más definitivo en esa dirección”, manifestó.
El Jefe de Estado explicó que “no solamente se acordó el fin de las confrontaciones, con un cese de fuego y hostilidades bilateral y definitivo, sino que también se definió un cronograma preciso para que las FARC dejen las armas para siempre.
“Esto significa, ni más ni menos, el fin de las FARC como grupo armado”, subrayó.
Se refirió al miedo y la incertidumbre con los que han tenido que vivir los colombianos de todos los rincones del país y de todos los sectores.
“Colombia se acostumbró a vivir en conflicto, y ya no tenemos recuerdos –ni siquiera referencias– de lo que es vivir en paz”, reconoció el Presidente.
“Lo cierto es que nos acostumbramos al horror de la guerra. Se volvió parte de la vida cotidiana”, continuó y dijo que “hoy –por fortuna–, con lo que se acaba de firmar, damos vuelta a esta trágica y larga página de nuestra historia”.
“Hoy se abre un nuevo capítulo, un capítulo que nos devuelve la esperanza, que nos permite empezar a cicatrizar las heridas, y que les da a nuestros hijos la posibilidad de NO repetir la historia que tanto daño le ha causado al país”, declaró el Presidente Santos.
Destacó que ya en los últimos meses el cese al fuego unilateral había permitido imaginar cómo sería ese país en paz.
Hizo énfasis en que el acuerdo de hoy garantiza que esa paz temporal será definitiva, sólida.
“Este acuerdo sobre el punto del fin del conflicto les debe dar tranquilidad a todos los colombianos”, aseguró el Mandatario, ya que “el fin de las hostilidades queda asegurado, y el camino para que los miembros de las FARC dejen las armas queda claramente definido”.
Al llegar al acuerdo, el Presidente de la República llamó la atención sobre lo conseguido y convenido.
“Primero: el fin del conflicto con las FARC. NO habrá más colombianos víctimas de esta guerra entre hijos de una misma nación”, dijo.
Admitió que subsisten otros fenómenos de violencia y delincuencia, como el ELN y las bandas criminales asociadas al narcotráfico.
“Pero algo que todos debemos comprender es que este acuerdo logrado con las FARC significa terminar la guerra con la organización guerrillera más grande y más antigua, y tiene una importancia inmensa para el presente y futuro de Colombia”, añadió.
En segundo lugar, citó el hecho de habrá justicia para las víctimas de todos estos años de violencia.
“NO habrá impunidad. Los máximos responsables de crímenes atroces serán juzgados y sancionados”, indicó el gobernante colombiano.
Y como tercer punto manifestó que “los campos de Colombia tendrán un futuro con más oportunidades, donde el desarrollo, los servicios del Estado y la tranquilidad sean la regla y no la excepción”.
En cuarto lugar los colombianos tendrán “una democracia fortalecida, donde todos quepamos; donde todos podamos opinar, disentir, construir...”
Y el quinto logro es “una paz estable y duradera, que nos dé la tranquilidad a todos de que los días oscuros de la guerra con las FARC no volverán jamás, nunca más”, precisó.
“Esta es la realidad de lo que se está acordando aquí en La Habana. Ese es el futuro que está a nuestro alcance: el de un país donde podamos crecer, progresar y envejecer en paz todos los colombianos”, puntualizó el Presidente Santos.
“Esta es la paz de los colombianos –de TODOS, sin excepción– la paz que soñamos y esperamos por tantos años. ¡Y ya no es un sueño! La sentimos en nuestras manos, al tiempo que vemos alejarse –para siempre– la pesadilla de la guerra. La paz se hizo posible… ¡Por fin posible! ¡Ahora vamos a construirla!”, concluyó.
Espaldarazo de empresas y gremios
La Cámara de Comercio Colombo Americana, AmCham Colombia, recibió con confianza, optimismo y esperanza la firma del acuerdo sobre el fin del conflicto que se dio en La Habana en materia de cese al fuego y de hostilidades bilateral y definitivo; dejación de las armas y garantías de seguridad y de participación política como también refrendación del acuerdo final. Así mismo, felicitó al Gobierno Nacional y su equipo negociador por el logro que significa haber llevado la negociación a su estado actual.
La asociación considera que este paso constituye un avance radical en los diálogos de paz de La Habana entre el Gobierno Nacional y las FARC, ya que los compromete a ejecutar medidas específicas en pilares fundamentales para el fin del conflicto armado como la formulación de una hoja de ruta con plazos fijos para el desarme y reintegración de los combatientes de las FARC y el establecimiento de medidas de seguridad para el proceso. Así mismo, celebra que las partes del diálogo hayan pactado aceptar el mecanismo de participación popular que la Corte Constitucional indique y en los términos que el alto tribunal señale.
Para Camilo Reyes, Director Ejecutivo de la Cámara, la transición definitiva hacia la paz es tarea de todos los sectores de la sociedad colombiana.
“La formalización de un proyecto común de país entre la autoridad y la oposición armada es un primer paso fundamental, pero el esfuerzo que va a hacernos pasar la página está en manos de la sociedad civil; especialmente de unos ciudadanos abiertos a la reconciliación y de unos empresarios dispuestos a la integración económica y social”, señala Reyes.
Y es que, de cara a un posible postconflicto derivado del desmantelamiento de las estructuras criminales de las FARC, el aporte del sector privado es crítico. Las empresas que hoy operan en Colombia y las muchas que van llegar están llamadas a reconocerse a sí mismas y a sus pares como agentes de cambio, capaces de propiciar nuevas oportunidades tanto para sus negocios como para las comunidades y el país en donde se desenvuelven.
Finalmente, la asociación celebró el respaldo de la comunidad internacional, que ha sido vital para que ya se hayan alcanzado acuerdos en cinco de los seis puntos de la agenda de trabajo de la mesa de diálogo en La Habana. En este sentido, hoy Estados Unidos ha reiterado una vez más su apoyo a la paz colombiana. El Secretario de Estado, John Kerry, afirmó en comunicación oficial que su país “se asociará con Colombia en la importante labor de convertir los compromisos del proceso de paz en resultados tangibles para el pueblo colombiano”.
Kerry anunció que Estados Unidos aportará al desarrollo de la economía rural, a estrategias de lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado transnacional, a la justicia y reparación de las víctimas, a la remoción de minas terrestres y a las tareas de recuperación y entrega de los restos de desaparecidos a sus familias.
El apoyo estadounidense a la paz colombiana se materializará además con Paz Colombia, el plan de 450 millones de dólares que el gobierno del Presidente Barack Obama ha designado para el año fiscal 2017.
De acuerdo con el Embajador de Colombia en Washington, Juan Carlos Pinzón, los seis objetivos de la iniciativa son hacer sostenible la paz, fortalecer las instituciones locales, expandir la alianza bilateral entre Colombia y Estados Unidos a otras áreas de interés, fortalecer el sistema judicial colombiano, acrecentar la seguridad y adelantar esfuerzos en contra del crimen organizado.
Petroleras dicen que lo acordado en la Habana es fundamental para Colombia
La Asociación Colombiana del Petróleo, ACP, consideró de gran importancia y como un paso fundamental para el país los acuerdos anunciados este jueves en La Habana, Cuba.
Para la industria petrolera se trata de un hecho histórico para Colombia y particularmente para las regiones que se han visto afectadas por la confrontación armada con esa guerrilla y por distintos tipos de violencia durante décadas.
“Pocos sectores económicos se han visto tan afectados por la confrontación armada como el petrolero, con nefastas consecuencias para la vida de muchas personas y sus familias, comunidades, el medio ambiente y el desarrollo económico y social del país. Por eso, damos la bienvenida a los acuerdos anunciados que enmarcan el inicio de la etapa final de la negociación con ese grupo guerrillero”, precisa la ACP.
La industria de hidrocarburos destaca y valora el compromiso anunciado de garantizar el pleno ejercicio de los derechos civiles, económicos y políticos de los ciudadanos en todo el territorio nacional. Finalmente, expresó su reconocimiento al Gobierno Nacional y al equipo negociador por el trabajo realizado en los últimos cuatro años, como también a las Fuerzas Militares y de Policía, por su sacrificio y compromiso con la defensa de la democracia y el Estado de Derecho.

