El Consejo Gremial Nacional, en representación del sector empresarial colombiano considera que el anuncio realizado por parte del Gobierno Nacional y las FARC en el Comunicado Conjunto No. 75 “Acuerdo para el Cese al Fuego y de Hostilidades Bilateral y Definitivo” es una gran noticia y reviste la mayor trascendencia para el avance y la culminación del proceso de negociación entre las partes.
Los empresarios esperan que la terminación del proceso de negociación se de pronto y piden que los colombianos tengan acceso a la totalidad de los acuerdos y establecer así desde el sector real y de la sociedad un diálogo abierto y constructivo de cara al mecanismo de refrendación popular.
“Creemos que alcanzar un acuerdo con las FARC es un paso firme en lo que hemos denominado la construcción de la paz, que es un proceso constante en el que debemos participar todos los colombianos. Invitamos a todos los actores políticos, económicos y sociales a adoptar una actitud constructiva, moderar el lenguaje y asumir posturas, aunque disímiles, respetuosas y tolerantes con la diferencia”, dice el Consejo Gremial Nacional.
Asegura que el proceso de construcción de paz también significa la eliminación del narcotráfico, el contrabando y la minería ilegal, que inducen el accionar de grupos armados ilegales.
El Consejo reitera su respaldo al proceso de paz, siempre con fundamento en el respeto a los valores democráticos y las instituciones, al Estado Social de Derecho, al modelo económico de mercado y la libre iniciativa empresarial, pero sobre todo a la vida e integridad de los colombianos.
Finalmente, el Consejo reitera que el empresariado colombiano confía y apoya a la Fuerza Pública como legítima guardiana del monopolio del uso de la fuerza. Recalca el agradecimiento por el sacrificio que hacen los hombres y mujeres de la Policía, el Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea y sus familias por el bienestar de los colombianos.
Beneplácito en la clase trabajadora
La Confederación General del Trabajo, CGT, expresó que el cese bilateral de hostilidades y la dejación definitiva de las armas anunciado por las Farc desde La Habana es uno de los pasos más importantes que se han dado en Colombia en los últimos años que debe ser acogido con alborozo por los colombianos y respaldado íntegramente por los trabajadores.
A criterio de la central obrera, los trabajadores colombianos esperan que luego del acuerdo logrado en La Habana, los demás grupos armados irregulares adopten una decisión similar para que termine definitivamente el baño de sangre y así Colombia tenga por fin, la paz que tanto ha anhelado.
Sin embargo, los miembros del Comité Ejecutivo de la CGT recordaron las palabras de su santidad Juan Pablo Segundo quien aseguró que “la simple ausencia de guerra, aun siendo tan deseada, no es sinónimo de paz verdadera. No hay verdadera paz si no viene acompañada de equidad, verdad, justicia y Solidaridad”.
Los dirigentes de la Confederación sindical expresaron su esperanza que ahora si el presidente, Juan Manuel Santos, dedique sus mejores esfuerzos por solucionar los graves conflictos sociales, económicos y laborales que afectan a los trabajadores.
Parafraseando una famosa sentencia según la cual, jamás hubo una guerra buena o una paz mala, el Comité Ejecutivo de la CGT reclamó de los colombianos respaldo a las negociaciones con los grupos armados pero insistió en la necesidad que también se busquen acuerdos en torno de las demandas de los trabajadores.
La paz no se mide solo en números
El Ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, reiteró que los efectos de haber llegado a un Acuerdo para el Cese al Fuego y de Hostilidades Bilateral y Definitivo con la Farc, serán positivos para la economía colombiana.
“La paz no la podemos medir en números, la paz es más que eso. La paz es mejorar la calidad de vida de los colombianos, mejorar las condiciones de seguridad, vivir en un ambiente más próspero, más tranquilo y al mismo tiempo, ahorrarnos el sacrificio de vidas humanas”, dijo el funcionario.
De acuerdo al Jefe de la cartera de Hacienda, el principal efecto que ha traído el conflicto a Colombia ha sido disminuir la productividad de la economía nacional. Es por ello que la consolidación de la paz será fundamental para acelerar el país hacia la denominada Nueva Economía, donde los motores de crecimiento son la producción industrial, el sector agrario y el turismo.
“Por muchos años la productividad no creció, por el contrario cayó. El conflicto perjudicó el aprovechamiento de los factores de producción, como el capital, la mano de obra, el uso de la tierra, entre otros. Es por esto que no tengo duda que con la paz, el crecimiento económico de Colombia va a aumentar. Esto nos debe dar esperanza en lo que somos capaces de hacer los colombianos”, aseveró Cárdenas.
Según el Ministro de Hacienda, hay varios estudios que sustentan que el conflicto ha generado un atraso de la economía nacional de aproximadamente un 1 % del Producto Interno Bruto (PIB) por año.
“Esos costos se miden en puntos del PIB, pueden ser 1 o 2 puntos por año que ha perdido el país por el conflicto”, aseguró el titular de la cartera de Hacienda.
Por lo que finalmente recalcó que la noticia del acuerdo del Gobierno Nacional con las Farc, debe ser la motivación para pensar en el futuro de la nación y acelerar su crecimiento.
“Si no hubiera tenido Colombia el conflicto, el país podría tener hoy el nivel de vida que tiene Chile. Nosotros estamos en el orden de USD $6.000 de ingreso per cápita (por habitante) y Chile está por el orden de USD $13.000. Hay que pensar en el futuro. Acelerar el crecimiento para poder alcanzar en 10 años ese nivel de vida”, finalizó.

