La Asociación Colombiana de Grandes Consumidores de Energía Industriales y Comerciales, Asoenergía, aseguró que la propuesta del Gobierno Nacional de cobrar una contribución del 20% a usuarios industriales, incluida en la reforma tributaria, es regresiva, afecta considerablemente la competitividad del país y será asumida por todos los consumidores quienes a la larga tendrán que pagar los sobrecostos en los que tengan que incurrir las empresas con el aumento de los precios de los productos.
En carta enviada al ministro de Hacienda y Crédito Público, Germán Ávila Plazas, la directora Ejecutiva de Asoenergía, Sandra Fonseca, explicó que la intención del gobierno de aumentar en 20% la contribución de los usuarios industriales, diferentes a los manufactureros, es una manifestación de la incapacidad regulatoria para determinar tarifas justas.
“Si las fórmulas tarifarias hubieran sido corregidas a tiempo, cumpliendo los periodos tarifarios y los criterios de ley, los subsidios hoy serían más racionales, y por tanto las contribuciones”, puntualizó la directiva.
El gremio que reúne a las industrias y comercios, grandes consumidores de energía eléctrica y gas natural, advirtió que el costo unitario de la energía eléctrica pasó en promedio de 491 $kWh en el 2020 a 789,46$kWh en el 2025, con una variación del 60,5% lo cual ha llevado a que los aportes en subsidios para los estratos 1, 2 y 3, que hace la Nación pasen de $2.8 billones en el 2020 a $5.1 billones en el 2025.
“Con esto, es evidente que el problema central para todos los usuarios es el crecimiento desproporcionado de las tarifas de energía, y es el motivo por el que se han incrementado los aportes que tiene que hacer por parte de la nación a este rubro. Sin que se hayan efectuados cambios a las contribuciones, ésta también ha crecido, en la medida del impacto de la tarifa en el costo base de su cálculo”, expuso la dirigente.
Sandra Fonseca indicó que esa medida, de ser aprobada por el Congreso de la República, afecta considerablemente la competitividad de las empresas del país, teniendo en cuenta que Colombia es el segundo país de Latinoamérica con los costos de energía más altos para la industria, con 0,213 USD/kWh, superando ampliamente el promedio de la región, 0,150 USD/kWh, y con una amplia desventaja respecto a competidores directos como Brasil 0,115 USD/kWh, Perú 0,136 USD/kWh, Argentina 0,103 USD/kWh y Chile 0,157 USD/kWh, además reducirá la competitividad de la industria del país de cara a las exportaciones y de igual manera a las importaciones de productos más baratos provenientes de países como China, Rusia, Perú y Turquía”, advirtió.
Por tal razón, Asoenergía pidió a la Comisión de Regulación de Energía y Gas, CREG, ajustar inmediatamente la fórmula tarifaria, cumplir los periodos tarifaros, aplicar los criterios de eficiencia, exigir las inversiones oportunamente, y ajustar económicamente los costos, para que los subsidios también bajen. Acentuó que medidas irreflexivas como esta solo retrasan el crecimiento del país y hacen que se pierda el camino ya recorrido en incentivos a los inversionistas para crear empresa en Colombia, vital para aumentar la productividad y fomentar el empleo”, concluyó la directora Ejecutiva de Asoenergía, Sandra Fonseca.