El Valle de Tenza es de lejos una de las provincias más acaudaladas de Colombia y posiblemente del mundo, condición que tuvo en tiempos prehispánicos, un deplorable y macabro imán de violencia para los pueblos chibchas de la época que sufrieron el embate de ejércitos españoles malvados, codiciosos y sin consideración que, por el afán de quitar esmeraldas, arrancaron vidas, condenaron inocentes y corrompieron almas buenas. De los ibéricos mucha herencia mala quedó, pero el mundo evoluciona y da grandes enseñanzas, no todo logra perpetuarse y al destino final nada de lo conseguido se va, tan solo una consciencia tranquila.
Dentro de ese listado de municipios de la Provincia de Oriente está Chivor, una población situada al suroriente de la próspera región, afianzada como emblema de Boyacá por todo el tesoro histórico que acopia. Este pueblo es el más joven del departamento y del mismo país. La historia tiene como referente de su fundación al señor Florencio Novoa, un hombre adinerado que donó en 1930 los predios para la edificación de la capilla, así como para la construcción del parque y la escuela. Para tal fin el dador no tuvo inconveniente en dividir su finca.
Solo hasta 1990 Chivor es elevado a municipio luego de que fuera aprobado el proyecto de ordenanza de municipalización por parte de la Asamblea Departamental de Boyacá, además de las 8.000 firmas, la iniciativa contó con el visto bueno de Planeación tanto Nacional como departamental, finalmente ingresa al listado de municipios tras la ordenanza 023 del 16 de diciembre de 1990, todo un aguinaldo boyacense pues Chivor nació como inspección de Policía dependiente del municipio de Almeida, tiempos atrás inclusive fue jurisdicción de Somondoco, pero ya establecida y avalada como entidad administrativa.
En tiempos prehispánicos e inclusive con la llegada de los conquistadores las tierras en donde hoy se encuentra Chivor era el poblado del cacique Chiriví un dominio del señor Suminduco que regía esos latifundios. Los antropólogos establecieron que el término Chivor viene de la lengua Muisca que significa “tierra verde y rica”.
El territorio según los investigadores fue muy rico en esmeralda y por eso la actividad minera en torno a la gema data de muchos siglos atrás puesto que se han encontrado cementerios indígenas en algunas veredas del municipio en donde fueron extraídas de los mausoleos o criptas, esmeraldas talladas de gran propiedad.
En este pueblo habitado por 2.126 personas en promedio que disfrutan de un clima benévolo el cual se ubica en los 18 grados centígrados, la actividad esmeraldera que va en el ADN, empezó a diversificar su economía y por eso paralelo a la minería es importante su agricultura y ganadería. Chivor es un poblado pequeño el cual se encuentra custodiado por montañas que perfectamente pueden ser comparadas con cajas fuertes puesto que en sus entrañas reposan las gemas verdes, algunas de gran categoría como las “gota de aceite” que tienen en el mercado un valor elevado pues los compradores generalmente se doblegan ante la belleza de la esquiva y huraña piedra.
Aún se escuchan entre esos montes y cordilleras los gritos de pánico de los custodios del ansiado y esperado sitio, los que cayeron en 1537 bajo el poder arrasador de los ejércitos de Gonzalo Jiménez de Quesada, todo en el marco de la excursión que buscaba con desespero el jamás encontrado tesoro del mitológico e ideado Dorado. Sin embargo, don Gonzalo la sacó del parque porque con Chivor España se hizo a uno de los descubrimientos más apreciables de la época.
El suelo de Chivor ha contado grandes historias y muchos se han inspirado en él para hacer narraciones esplendorosas como las de Peter W. Rainier con Fuego Verde, llamativa además porque fue escrita por un minero amigo de increíbles aventuras y locuras por decirlo de alguna forma.
El gestor de turismo de Chivor Hugo Sánchez le dijo a Diariolaeconomia.com, que el municipio guarda en sus adentros y ha entregado las mejores esmeraldas del mundo por calidad y por una característica muy particular que tiene que ver con su tono verde azuloso que la hace diferente a las gemas del resto del globo.
Hoy son buenas las noticias que circulan por Chivor, de manera perceptible las cosas han cambiado y actualmente se habla de proyectos, agricultura, ganadería y turismo, pero sin abandonar la identidad que ha dado la esmeralda, la ignominia es mucho menor y por eso logró afianzarse el respeto por la vida y por concentrar esas fuerzas, anteriormente malsanas, por empuje, crecimiento sectorial, regiones prósperas y aportes en el diseño de la hoja de ruta para los próximos años que tal y como van las cosas no serán nada fáciles por la escasez, los conflictos, los inconvenientes de abastecimiento, temas fiscales internos, deuda externa, déficit en la cuenta corriente, incertidumbre cambiaria y la crisis de los commodities.
Expresó su máximo orgullo que comparten todos los chivoreños por la paz que se ha vivido en las últimas dos décadas pues ya se cumplen veinte años sin que haya una muerte violenta, algo para resaltar y sacar pecho porque indudablemente la tranquilidad es posible cuando se quiere y las cosas se hacen al derecho.
En opinión de Sánchez es importante aprovechar el excelente clima y las inmensas riquezas visibles dentro y fuera de las montañas porque aparte de las esmeraldas hay un ecosistema atractivo y un paisaje excepcional que llama la atención y jalona visitas de lugares lejanos pues hay turistas que han llegado desde Europa del Este, pero igual de muchas latitudes.
“Todo este potencial queremos mostrárselo al mundo, es nuestro deseo decirles a todos en el planeta que hay un lugar bonito incrustado en la cordillera oriental en donde se vive en paz, en donde se sueña y se trazan metas. Es muy gratificante narrarle a la comunidad internacional y a Colombia entera que tenemos la mejor esmeralda, una piedra preciosa emblemática que conecta con los ancestros, permitiendo proyectar país y mejores condiciones a futuro”, declaró el señor Sánchez.
Al hablar de los esquemas empresariales que se tejen en torno a las esmeraldas, el gestor de turismo expuso que hay empresarios que han estado metidos en la minería con explotaciones locales o en otras regiones del país, por el momento, aclaró, en Chivor no existen compañías extranjeras operando minas o sacándole el jugo a los títulos mineros.

Recalcó que el cacique que habitó las tierras en donde fue erigida Chivor se llamaba Chiriví quien tuvo como esposa a Gualí, en síntesis, dos homenajes, Chivor se llamó así por Chivirí y una reconocida vereda del municipio fue bautizada con el nombre de Gualí.
En épocas precolombinas la esmeralda fue muy relacionada con la espiritualidad, pero las comunidades indígenas las valoraban muchísimo a tal punto que existen registros que corroboran que las piedras eran comercializadas con aborígenes de otros países ya que se han encontrado esmeraldas de alto costo en tumbas prehispánicas de Perú, Ecuador y México, joyas analizadas que permitieron establecer que eran colombianas.
Colombia, dijo es el país en donde se producen las mejores esmeraldas habida cuenta que tienen marcadas diferencias con las que ofrecen otros países en el mundo como Brasil, Zambia, Mozambique, Zimbabue y Afganistán.
En Chivor las autoridades, los empresarios y las fuerzas vivas llevan una bandera de grandes proyectos que consisten en impulsar el agroturismo y la minería, unos planes que están trazados para poder sacarles todo el provecho a cada uno de los sectores mencionados y contar sin vacilación con agronomía, expertos en turismo y por esa vía mostrar el potencial natural de la región en donde se han encontrado las esmeraldas más bellas del mundo, un trabajo que va de la mano con el agro porque desde luego no debe descuidarse el sector primario y por el contrario fomentar la producción agrícola para tener tranquilidad sobre pilares de seguridad alimentaria.
Los tres temas deben encajar muy bien y así se ha demostrado, va bien la minería y extracción de esmeraldas, avanza el agro y se perfila como una gran industria el turismo que les llevará muchísimo dinamismo a las regiones, algunas olvidadas por el Estado. Manifestó que haciendo turismo se quiere visualizar a las comunidades y a los territorios en donde se vive en paz, se produce y se muestra gran adelanto con el turismo comunitario.

Detrás de la esmeralda han salido mitos e historias apasionantes, de Chivor, dicen, salió la esmeralda de mayor valor y al parecer la de mayor trascendencia. Hay un registro, comentó el promotor turístico, que da cuenta de la esmeralda más famosa del mundo llamada Patricia, extraída en el alto del Klein. La piedra hallada por Justo Daza en 1920, mostró 632,00 quilates, ocho centímetros de alto y 5.5 centímetros de diámetro. La guaca del chivoreño Daza fue llevada al Museo de Historia Natural de Nueva York, luego de que fuera domada por Fritz Klein quien según los que saben explotaba minas de esmeralda de manera legal.
Resultó maravilloso estar en el lugar en donde fue encontrada la bella y radiante Patricia, una esmeralda no tan grande, pero famosa porque se trataba de un cristal hexagonal perfecto sin inclusiones. El nombre es toda una coincidencia porque la gema recibió el nombre de una de las hijas de don Justo Daza, pero después inspiró la celebración del santo patrón de Irlanda San Patricio, el misionero católico nacido en Britania.
No es poco el orgullo que se siente al saber que, de Chivor, que de estas montañas salió la esmeralda más famosa del globo y alienta, expresó, saber que hubo tiempo y vida para pisar el lugar en donde fue encontrada la piedra preciosa, algo verídico que se puede constatar con datos que reposan en muchas partes.
Camino a las minas fue posible visitar un acueducto de la conquista, 1536 y 1538 para el caso del centro del país, una obra seguramente inspirada en los conocimientos que los Chibchas del Altiplano tenían sobre canales de riego y otras soluciones para el tema agrícola, de todas maneras, la obra genera preguntas e inquietudes porque el lugar no facilitaba un trabajo tan perfecto y matemático, teniendo en cuenta que eran terrenos montañosos. El canal tuvo 22 kilómetros de longitud, casi que horizontal con un metro de nivel cada kilómetro, algo digno de admirar porque el desagüe tenía que llegar a un punto específico de manera exacta pues de no lograrlo habrían cometido un gran error, pero no lo cometieron, llegaron con el preciado líquido a las minas de esmeralda, ni más ni menos, pasaron agua de un costado de la cordillera al otro flanco de la misma, algo que hoy no se hubiese proyectado, pero ellos no solamente lo contemplaron, lo lograron.
Las esmeraldas mejoran algunas vidas
En la zona esmeraldera ha pasado de todo, algunos pasan casi toda su vida picando, escarbando en las vetas y no encuentran nada, pero otros llegaron y sin querer queriendo hallaron esmeraldas en un corte el primer día o a la semana de haber llegado. Se sabe, aseveró Sánchez, de personas que se han enguacado y se han gastado toda la plata, han vuelto a la mina y la esmeralda vuelve a sonreírles, pero hay seres humanos recurrentes que no saben administrar dinero y en el sector esmeraldero muchos que vendieron piedras de gran valor murieron pobres, todo por creer que venía una tras de otra, pero como pasa siempre, en algún momento la fortuna cede o sencillamente se marcha.
“Esas historias son muy comunes y conocemos varias de ese tipo, algunos dineros de las esmeraldas quedaron en cantinas y sitios de lenocinio, pero la gente ha estado cambiando el chip, hay más consciencia y ha optado por ponerle freno de mano al despilfarro, entre otras cosas porque no hay tanta producción y cuando menos dinero entra pues no se puede desperdiciar”, apuntó Hugo Sánchez.
Este hombre, emprendedor tiene vena esmeraldera, sus padres negociaron gemas en pequeñas cantidades, pero conocieron y fue en donde por primera vez el contertulio vio algo. Luego vino el flechazo de cupido y llegaron las hijas, las que crecieron y quieren apostar como su padre por el turismo en una región prospectiva, atractiva y con todo para alcanzar grandes objetivos.
Una atractiva casa de madera es la sede de la organización en donde se hace la recepción de los turistas y se les cuenta todo alrededor de la esmeralda, allí las ven y se les hace una exposición para saber cómo conocer una buena piedra. Esta ruta tiene un costo de 420.000 pesos por día lo cual incluye transporte, ingreso a la mina, materiales de seguridad, almuerzo, taller de inducción y de talla de esmeralda, algo que a juicio de Sánchez vale la pena.
Esmeralda y mujer, una buena sociedad

La secretaria y operadora de turismo de la Asociación Sendero Verde Esmeralda, Sonia Bermúdez, afirmó que en esmeraldas no hay mucha inclusión de género en el tema, de todas maneras hay espacios para un grupo de mujeres, no muy grande, que son negociantes y que aprendió a rebuscarse por fuera de la bocamina porque a raíz del clima , la fuerza y otras características el trabajo minero es más adaptable en los hombres, sin embargo la conocedora pidió trabajar en el tema de equidad de género para hacer del esmeraldero un sector de oportunidades para todos.
En el tema de la fuerza, dijo, algunas féminas han podido laborar de diferentes formas y aprovechando la tecnología que llega día a día al mundo entero y desde luego al oriente de Boyacá también.
Una idea de las mujeres esmeralderas de Chivor es trabajar en esquemas asociativos y cooperativos, un modelo a la medida del mundo globalizado en donde sin duda alguna la unión hace la fuerza, algo que funcionaría a las mil maravillas en la extracción, talla, venta y exportación de gemas.
“Esa es la idea, tratar de capacitarnos e instruir a las mujeres de la comunidad para poder integrar una asociación o agremiación de mujeres para crecer sobre la base de la cooperación, el compartir conocimientos y aprender de manera exógena otras técnicas o métodos para hacer de un emprendimiento o un proyecto, la mejor empresa, todo a través de entidades encargadas de formar en diferentes áreas para construir y aprovechar la espectacular esmeralda. Hay muchas mujeres con reconocida experiencia y capacidad que nos pueden enseñar a quienes queremos consolidar ingreso sobre bases de estructura y estudio”, precisó Sonia Bermúdez.

Otra opción, subrayó, es que quien trabaja la esmeralda artesanalmente igual puede transmitir sus capacidades para que más mujeres estén en capacidad de dar a conocer la gema ante el mundo por tratarse de la piedra insignia de Colombia. Sin duda, razonó, hay nuevos escenarios para realzar la belleza de las siempre preciosas esmeraldas.
En el mundo de la esmeralda hay en Colombia todo tipo de mujeres, jóvenes, adultas mayores, madres cabeza de hogar, otras que se encargan de la gastronomía, unas personas que se acercan con su canasto a ofrecer empanadas, aguas, tinto y variedad de comidas, todo para que los mineros compren de acuerdo a la dinámica que muestre la economía porque el movimiento se siente una vez haya producción de esmeralda y en ese momento llega la inclusión de la mujer, sobre todo para las más jóvenes, hay otras que buscan iniciativas, pero que finalmente se ven truncadas por las labores de la casa y la atención de sus esposos, pero así mismo están quienes deben cuidar sus hijos y a ellas podríamos llegarles con capacitación en artesanía y en la manera de agregar valor a una esmeralda que no se aprovecha como debiera ser.
El Valle de Tenza, la Provincia de Oriente y especialmente el municipio de Chivor tienen las puertas abiertas para las personas vengan de donde vengan visiten la región y saquen provecho de un turismo diferente, amable, saludable y natural. Igual es un viaje, no solo al campo y destinos encantadores sino una experiencia temática a través de la esmeralda y la misma producción agrícola o pecuaria.
El turismo de Chivor, detalló Bermúdez, está diseñado para todos los gustos porque afortunadamente hay biodiversidad en todos los temas y siendo el pueblo insignia de la esmeralda por naturaleza, los encargados de promover turismo, llevarán al viajero a conocer la minería ancestral y tradicional, desde su gastronomía hasta las actividades que se desarrollan, obviamente llevándolo a interactuar día a día con las comunidades tal y como es, nada en el trazado se improvisa.
El paisaje, el clima, la historia, también la gastronomía, la multiplicidad de fauna y flora ha hecho que cada vez lleguen nuevas empresas y emprendimientos, pero la gente valora el interés con el que la Asociación Sendero Verde Esmeralda promueve el turismo y el cuidado del medio ambiente, sigue el desfile de capital, empresas queriendo invertir en hotelería y hospedajes de calidad, otros en restaurantes y las mujeres empoderadas, haciendo la tarea y ocupando su lugar en una industria que abre oportunidades con mayor opción a quienes han ido puliendo su oferta con el paso de los años.
La asociación lleva luchando y asimilando sus responsabilidades, desde 2007 se constituyó, pero a pulso, y paso a paso fueron construyendo una empresa, experiencia en donde sufrieron caídas y lograron levantarse, pero también con arrojo y adeudo aprender y mejorar para alcanzar la sostenibilidad. La firma, como otras, agradecieron al gobierno que apoyaron y enseñaron a los operadores para mejorar a diario y así vincular más gente idónea que ayude con un sector fuerte que impulsará la economía regional y municipal, pero sin dejar de lado el tejido social.
Chivor dio el paso, no se quedó en esmeraldas, avanzó en agricultura, ganadería y turismo, hoy las oportunidades aumentaron para la población que ven con ilusión la manera en que los proyectos van tomando forma y logran afianzarse. Este municipio tiene variedad de pisos térmicos y por eso el ecoturismo despunta, no importa si es cultural o artesanal. El municipio cuenta con cultivos de mora, caña de azúcar, yuca, maíz, lulo, plátano, gulupa, granadilla, papa, frutales y con mucho compromiso café de gran calidad, totalmente diferenciado y con denominación de origen.
Están creciendo y de buena forma las siembras de hortalizas, una práctica que se está probando en invernadero porque la idea es salir del pancoger para crecer y vender en los centros urbanos y exportar, más ingreso para las familias, todo un despertar agrícola.
Las esmeraldas de Chivor dan una mano importante, gozan de enorme prestigio en el mercado nacional e internacional. En ganadería hay una cría importante de bovinos, se adelanta mejoramiento genético y son muy usuales las razas cebuinas, aunque hay cruzamientos y la producción de vacunos de muy buenos atributos, generalmente de doble propósito. Chivor es igualmente fuerte en la cría de aves y cerdos.
El viaje a Chivor fue enriquecedor, dejó grandes enseñanzas y permitió conocer personas que están haciendo muy bien la tarea, se trata de agentes que agregan valor y que tienen claro que en turismo el tema pasa por calidad en productos y servicio, también por seguridad y oferta cultural. Allá en el Valle de Tenza estuvimos y nos embelesamos con proyectos, personas y empresas, claro está con paisajes, cultivos y ganados.
El desplazamiento hasta Chivor es toda una aventura, de Bogotá se viaja por una espectacular carretera hacia Guateque pasando por el Sisga, luego hay que partir de la capital del Valle de Tenza utilizando una excelente via hasta localizar las orillas del embalse La Esmeralda, allí es necesario subir en un ferri que lleva autos y turistas al municipio esmeraldero de Chivor. Una vez los viajeros descienden del planchón retoman una gran experiencia, caminar por senderos y montañas por donde surcan aves alegóricas que hacen parte de un entorno vegetal y ecosistémico en donde el paisaje se brinda de la mejor manera en las mañanas frias o en las calurosas tardes cuando el sol se despide con intensos arreboles.
Cabe anotar que la Central Hidroeléctrica de Chivor es la tercera con mayor capacidad instalada en el país, unos 1000 MW. Su ubicación contrario a lo que muchos creen está en Santa María, Boyacá. Ese enorme lago artificial establecido para darle potencia a la central se conoce como embalse La Esmeralda, que comparte límites con Macanal, Chivor y Almeida.
Con la puesta en marcha de la Represa de Chivor, fue posible transformar la economía regional, pero igualmente la obra impactó favorablemente aspectos culturales y sociales, si bien entró como una solución a los complejos líos de generación eléctrica, logró encajar como una oferta turística para favorecer a los pobladores del área inundada que pudieron ver las bondades de la activación económica con la oferta de productos y servicios propios de la industria turística.
Podemos decir que navegando por las aguas oscuras entre negras y verdes de la represa de Chivor hoy rebautizada como embalse La Esmeralda, siente el parroquiano que las tupidas montañas y las escarpadas lomas en sus partes medias y bajas retienen las recurrentes lágrimas de dioses y caciques inmolados, pasados por cadalsos, sogas o filos. Da la sensación que las altivas precolombinas sollozan por el dolor de familias Muiscas, Chibchas o Caribes, que empozan esas amargas lágrimas en la gran represa, también extrañando con luto verde las fértiles tierras anegadas o de pronto inundan sus ojos emocionados los espíritus ancestrales al celebrar el resurgir de una región hermosa que en otros tiempos fue azotada injustamente por la violencia, llevando a la imaginación de los niños y párvulos que los demonios son verdes y viven en las cuevas, algo erróneo porque la esmeralda es un obsequio divino que debe reverenciarse con equidad, generosidad, respeto y vida, cuatro factores que no tienen precio.
Después de un almuerzo muy particular, el delicioso fiambre servido en hoja de plátano y puesto en la mesa al revés para dar con la prisa que genera el hambre, la afortunada vuelta para encontrar las delicias gastronómicas de la Provincia de Oriente, sintetizadas en una tremenda presentación, cargada de arroz, frijol, huevo cocido, carne de res, pollo, chorizo, papa, yuca y quizás algo más, partimos tras saludar a los empresarios, nos despedimos de la iglesia que tiene como patrón el Corazón de Jesús, y claro está, de la patrona, de la Virgen del Pilar de Gualí, a los dos les agradecimos tanto amor y le suplicamos porque todo siga mejorando, porque todo vaya bien.