Al término del mandato de Iván Duque Márquez, un sector que mostró oficio y resultados fue el de la energía para zonas no interconectadas que alumbró la ilusión de la Colombia campesina, indígena y colona. Cabe destacar que buena parte de la nueva oferta eléctrica se obtuvo de las energías alternativas, es decir solar y eólica.
El país constató que, gracias a una labor intensa, de exploración, en donde fueron identificadas las regiones y las comunidades más vulnerables y necesitadas, el Instituto de Planificación y Promoción de Soluciones Energéticas, IPSE, llevó más que una solución, la mejor experiencia de articulación e integración de los nacionales sin ningún tipo de distinción étnica.
En charla con Diariolaeconomia.com, del Director del IPSE, José David Insuasti, expuso que en el proceso que adelantó, la mejor recompensa fue poder mejorar la calidad de vida de los colombianos que por años estuvieron por fuera del sistema interconectado.
Insuasti aseveró que al iniciar el periodo de gobierno se estimaron 500.000 familias aproximadamente sin servicio de energía eléctrica en el país, en este contexto se determinó la meta 100K que consistió en brindar servicio de energía eléctrica a cien mil nuevos usuarios con recursos públicos.
“Al día de hoy, llevamos 90 mil familias por primera vez con servicio de energía, de las cuales 32 mil son con soluciones solares unifamiliares fotovoltaicas, más de 50.000 están ubicados en municipios que hacen parte del Programa de Desarrollo con Enfoque Territorial (PDET) y adicionalmente 8 mil pasaron de 4 a 24 horas. Esas son las cifras, lo que es inmedible es la transformación en la calidad de vida de estas personas”, declaró el directivo.
Pensando en la meta a 2030, año que está relativamente cerca, el instituto estimó necesario hacer un aporte vital para disminuir en 20 por ciento la brecha que hay en esa universalización de servicios y en medio de las dificultades en donde no hubo proyectos ni recursos y menos una hoja de ruta clara, se logró hacer una labor que cobijó con electricidad a más hogares.
Más que una gestión, un grato legado
Los menesteres del IPSE pueden tildarse como una importante cuota inicial para la política energética que trae el nuevo Gobierno toda vez que identificó problemas, zonas desconectadas y planes para llevar electricidad a los colombianos del campo, de las selvas, montañas y llanuras, que hoy no tienen la posibilidad de encender un bombillo.
“Por eso en este Gobierno, no solo nos comprometimos con cumplir las metas sino con dejar un legado. Por eso para este año adicionalmente, quedaron proyectos en construcción que llevarán energía a otras 50 mil familias. También está listo un banco con 120 proyectos estructurados o viabilizados que transportarían el servicio a otros 65.000 hogares”, comentó el señor Insuasti.
De las 417 Mil viviendas restantes sin servicio de energía, aclaró el Director del IPSE, se estima en el Plan Indicativo de Expansión de Cobertura, PIEC, que 304 mil colombianos son los no interconectables al sistema por lo que el tipo de conexión será a través de SISFV o Microredes Aisladas y 113 mil serán potencialmente conectables con redes de distribución al Sistema Interconectado Nacional SIN.
Expuso que en el llamado cierre de brechas lo más difícil es lo que se conoce como la última milla y en ese contexto, informó, se llevaron 32 mil soluciones fotovoltaicas, empero indicó hay contratadas más de 50 mil, una labor que permitirá que, en el inicio de 2023, más de 100.000 soluciones individuales estén en funcionamiento, es decir 100.000 hogares con energía solar.
Transformación en la matriz
Un asunto que no admite dudas es el avance en la transformación de la matriz energética, tema para resaltar porque de una buena gestión dependía el facilitar todo un trabajo en las zonas interconectadas.
Sobre el tema, el Director del IPSE anotó que recibió una matriz que estaba en 97 o 98 % diésel y 3% fuentes no convencionales de energías renovables, con el legado, puntualizó, pasará, con los proyectos que se tienen estructurados con recursos asignados y en construcción, a 70% diésel y 30 % fuentes no convencionales de energías renovables.
Al día de hoy, destacó Insuasti, la matriz se encuentra 86% diésel y 14% FNECER, y dentro de las FNCER el 66% es solar.
IPSE, una entidad del presente, trabajando en el futuro
En opinión del Director del IPSE, José David Insuasti, el instituto cambió para mejorar, algunos, manifestó, ya habrán visto que se hizo una renovación corporativa para optimizar la imagen, pero también apuntó que igual se trabaja en el rediseño institucional para los retos que vienen a futuro con la Transición Energética, todo en aras de fortalecer la entidad y el nuevo rol que asume como líder en la estructuración de soluciones energéticas.
“En estos cuatro años, en el IPSE incrementamos la calidad en la formulación de proyectos de energía, triplicando la capacidad de estructuración y viabilidad técnica de proyectos en la entidad. Mientras que en 2018 eran cerca de 6.000 nacionales beneficiados, hoy son más de 37.000 usuarios potenciales con proyectos estructurados y con toda la posibilidad de ser desarrollados”, añadió el funcionario.