Domingo, 02 Agosto 2015 08:09

Comerciante de calzado dice que criminalizaron la actividad importadora

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Las últimas medidas del gobierno le dieron la estocada a la importación de calzado procedente de China dejando a los importadores casi que inactivos. Los afectados pedirán la intervención del gobierno chino.

El tema del comercio de calzado chino y otras ofertas del gigante asiático sigue dando de qué hablar, solo que en esta ocasión la queja viene de parte de los importadores quienes se vieron afectados con la expedición del decreto 74 que castiga con impuestos adicionales la internación calzado.

Cabe recordar que inicialmente se contempló una tarifa del diez por ciento sobre el valor declarado en la importación más cinco dólares adicionales por cada par de zapatos. Con esta situación la importación de calzado con origen asiático se volvió casi que imposible y quienes se dedicaban a la importación están pasando las verdes y las maduras.

El gerente de Calzado Wanted, Eduardo Huhn, habló con Diariolaeconomia.com y aseguró que las importaciones están duramente castigadas y sacando de la actividad a personas honestas y trabajadoras que apostaron por un trabajo lícito y a la luz de la formalidad. En su concepto criminalizaron las importaciones y rompieron las reglas de juego del libre comercio así como de derecho al trabajo.

Según el comerciante y diseñador, el calzado colombiano por lo general está compuesto de lo mismo mientras que el producto chino pone en oferta las últimas tendencias de la moda con variedad de estilos y materiales superiores a los usados en Colombia.

“Es tan buena la calidad en ese país que las principales marcas italianas están haciendo producción en China”, comentó Huhn.

No negó que en China se consigue de todo, calzado de buena calidad, de regular calidad y “basura”. Anotó que hay oferta para todo, de todo y para todos.

El comerciante dijo que en los últimos 18 años ha traído a Colombia calzado chino de muy buena calidad, labor que se frenó con la salida del decreto 74 con el cual dice, el gobierno le puso la soga en el cuello.

La medida es extrema y arbitraria precisa porque para su caso a duras penas la importación le permite vivir. “La situación es crítica porque no sé cuánto más pueda aguantar esto”.

Este empresario, llegó a tener 300 empleados y a la fecha emplea tan solo a siete. Fue dueño de 70 puntos de venta y hoy no tiene ninguno gracias al decreto porque los costos subieron, bajó la rentabilidad y quedó un endeudamiento casi imposible de cubrir. “Es muy duro el tema, estamos tratando de subsistir”.

El decreto es inoperante

Este importador asegura que el decreto 74 que creó el gobierno en marzo de 2013 lo único que hizo fue darles un premio y una navidad permanente a los contrabandistas. Anotó que los que hacían fiesta en Colón, Panamá, siguen en los gozosos sin dejar de mencionar que hay un auge en el llamado contrabando técnico.

“Si se revisan las importaciones que vienen de México, el año pasado, según la embajada, entraron a Colombia más de 500.000 pares de zapatos, pero los registros de la Dian muestran que son más de cinco millones de pares, luego algo pasó con el agravante que ingresaron con cero arancel y con producto triangulado, la verdad no entiendo qué pasó”, declaró el señor Huhn.

Manifestó su total decepción porque no comprende como un país que está urgido de canalizar recursos por la vía de los impuestos termina dándole fuerza a los contrabandistas y a quienes importan triangulando.

El decreto está demandado, pero los importadores saben que mientras la Organización Mundial del Comercio, OMC, resuelve el caso, la reglamentación pierde vigencia o la derogan para luego salir con otra jugada de mal gusto como pasó, según el comerciante, el año anterior.

Las importaciones, un cuento chino

Huhn afirmó que los empresarios o importadores están comercializando producto e importando al amparo de la legalidad a tal punto que la fuerza del decreto fue tan desmedida que estuvo a punto de quebrar a los que traen calzado, confecciones y otros bienes de China.

En 2014 la empresa importó 30.000 pares de calzado cuando en condiciones normales traía 500.000 pares.

Señaló que el decreto y la medida es inmoral aparte de hipócrita porque todas las empresas de calzado o casi todas están trayendo calzado de China. “Están importando Estudio F, Spring Step, Bata, Calzatodo, Nueva Moda y otras marcas”.

Explicó que Calzado Bucaramanga no entra en la lista porque con los cinco dólares de castigo al precio de la divisa no le da rentabilidad porque en solo aranceles debería pagar 15.000 pesos y esta empresa vende calzado con precios que oscilan entre 25.000 y 35.000 pesos. “Aquí estoy hablando solo del sobre-arancel”.

Haciendo cuentas, con la cascada impositiva, el sobre-arancel y la devaluación, importar es prácticamente imposible. Un par de zapatos que Wanted vendía a 49.900 pesos con el nuevo dólar ya entra a 65.000 pesos, afectando los intereses de las personas de ingreso bajo que encuentran una muy buena alternativa con los zapatos que vienen de la China.

Agregó que el incremento en el precio del dólar más la expedición de un decreto tildado de ilegal afectará al comercio porque todo tiene que subir de precio, situación aún más compleja si se tiene en cuenta que la economía colombiana hoy se mueve básicamente con importaciones.

Los insumos de calzado, afirmó, todos son importados y por ese lado también habrá un impacto en el precio del producto nacional. “El decreto no está ayudando porque la gran mayoría de fabricantes en Colombia son informales”.

Criminalizaron las importaciones

A criterio de, Eduardo Huhn, las importaciones las están injustamente criminalizando porque no se puede confundir un empresario que tiene como actividad económica importar bienes con un delincuente porque en materia de comercio exterior, no se puede decir que todo el que importa está lavando dinero. Para el comerciante importar es tan legítimo cuando se hace al derecho como fabricar en Colombia.
El gobierno desconoce, argumenta, que los importadores deben desplazarse a China, lo cual no es barato, identificar mercados, proveedores y pagar fletes.

“Importar no es nada económico y hoy es casi imposible sin dejar de decir que vale más llevar un contenedor de Buenaventura a Medellín por tierra que uno de China a Buenaventura, ¿cómo le parece?”. Apuntó.

Este empresario viajaba nueve veces al año a China, allí permanecía medio año en promedio, pero con el escenario de hoy hace tan solo dos viajes.

Huhn espera que se entienda desde la tribuna gubernamental que hay actividades lícitas a las cuales no se les puede, de buenas a primeras, cerrar la puerta.

Cree que es razonable que haya una defensa por parte del gobierno chino motivo por el cual pedirá una audiencia con el cónsul de China en Colombia para que impulsen a través de una campaña mediática el producto chino que tiene una imagen precarizada y muy negativa.

“No están defendiendo su producción y yo como importador de producto chino siento que el gobierno de China debe hacer algo para ayudarnos. Creo que la Asociación Colombiana de Industriales del Calzado, el Cuero y sus Manufacturas Acicam, es un gremio que discrimina y mira para la otra orilla cuando están haciendo las cosas mal”, señaló.

Al término de la plática, Huhn criticó la postura de un gremio como Acicam que defiende la industria nacional, pero que en su feria admite a muchos empresarios que importan calzado de china y de otras latitudes. “En la feria del calzado hay muchos expositores que importan calzado de China y eso lo sabe el presidente de Acicam”.

 

 

 

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