Viernes, 25 Abril 2025 22:41

Colombia, se desinfla ocupación e inversión en turismo: Cotelco

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Colombia, se desinfla ocupación e inversión en turismo: Cotelco Imagen-de-GRAPHICAL-en-Pixabay

En el gremio hotelero hay preocupación por la caída en ocupación, pero además angustia el poco interés del capital y la falta de regulación, un tema que abre puertas a la informalidad.

Históricamente Colombia ha sido un país de paseos, viajes y ahorro vacacional, el país cosechó buena fama a la hora de pagar un confortable descanso y por ello ocupó vertiginosamente hoteles en los diferentes destinos, sol y playa, montaña, puertos, avistamiento, llanura, desiertos y lugares ignotos, todo un deleite familiar que se pagaban con el mayor gusto, eran tiempos en los que se gozaba hasta de la presencia de la suegra, finalmente era mitad de año, diciembre y unos veranos para tener los mejores recuerdos.

Lamentablemente, hablando de recuerdos, la hotelería parece estar quedando rezagada porque amén de las inversiones, innovación y potenciamiento de portafolio, la gente optó por quedarse en casa, aplazar o destinar el rubro recreacional para el pago de desudas acumuladas. Sin duda, hay problemas, mucha incertidumbre, la inseguridad campea y los planetas se alinearon de la peor forma para conducir a unos indicadores preocupantes que hoy tienen al sector hotelero contra la pared.

En Villavicencio se adelanta la Cuarta Convención del Sector de Alojamiento en donde el tema perentorio es la aplicación de las nuevas tecnologías para crecer y desarrollar la hotelería formal, en este grato costado del país de la belleza se cumple la 67 Asamblea de afiliados a donde se llevarán retos, realidades y cifras, todo un trabajo para proyectar al unísono desde la gremialidad, soluciones y salidas a una coyuntura que tiene a muchos pensando y trasnochando.

En charla con Diariolaeconomia.com, el presidente Ejecutivo de la Asociación Hotelera y Turística de Colombia, Cotelco, José Andrés Duarte García, aseveró que las cifras oficiales de la industria no dejan un buen sabor e invitan a aterrizar la conversación sobre cuál es el desempeño del sector. Si bien, precisó, se ha visto un crecimiento positivo que se ha celebrado, documentado y analizado, hay un respiro por el lado de los visitantes extranjeros, un asunto que, insistió es trascendental, no compensa la importancia y relevancia del turismo nacional.

 

 

Expuso que al comparar cuanta gente se movilizó entre 2024 versus el 2023 es fácil detectar que hay menos de 97.000 turistas nacionales que decidieron no salir, algo alarmante porque ello implica restarle casi 100.000 turistas a los destinos de Colombia, ahora, comentó, si se compara ese dato con el de 2019 infortunadamente hay más de 450.000 colombianos menos viajando, aproximadamente medio millón de personas que dejaron de hacer turismo en el país, cifras según el Departamento Administrativo Nacional de Estadística, DANE, y la Encuesta de Gasto Interno de Turismo que mapean las personas colombianas que pernoctan y que hacen algún tipo de compra en todas las modalidades de alojamiento, no solo hotelería, aparta-hoteles, vivienda, glamping, camping y otras, inclusive, apuntó, el método mapea quienes se quedan en casas de familia los domingos. Una buena información para poder entender y para buscar reorientar en términos de política pública.

Independiente de la informalidad que crece a tasas de un 500 por ciento en Colombia, hay otros apuros que deben meterse en cintura, empero, al tomar los datos de deslealtad o infracción ciudad por ciudad no es difícil encontrar promedio de crecimiento del 1.500, 1.700 e incluso hay destinos que repunta a razón del 4.000 por ciento al comprar los prestadores que hubo en 2019 contra los mismos actores en 2024 de alojamiento turístico, unos números que llevan a un llamado de atención frente a ese crecimiento sin control y sin planificación que terminar de ocasionar inconvenientes agudos de gentrificación, aumento del costo de vida para los ciudadanos, problemas de convivencia, seguridad, bajo recaudo tributario, una mixtura que termina en caos porque dentro de ese preocupante crecimiento existe una competencia más voraz entre la misma informalidad lo cual con esos bajos niveles de barreras de acceso o entradas esa tipología de vivienda turística empieza a presenciar, no solamente con quienes cumplen con normas o con ley, que está en otras tipologías o en la misma tipología de vivienda turística con regla y si la cifra crece más habrá una rivalidad más aguda entre ellos.


“De alguna manera el establecimiento de alojamiento turístico, por ejemplo, dentro de la categoría de hotel se diferencia porque es un servicio 24 horas, también porque hay derecho a un desayuno, a limpieza de la habitación, uso de áreas complementarias que permiten competir por un cliente que a nosotros cada vez nos preocupa que decidan un mercado que no tiene la suficiente información sobre qué tipo de compromisos ese prestador tiene en su portafolio normal ya que tiene una carga operacional, unos compromisos tributarios y otras decisiones inaplazables en términos de calidad y sostenibilidad que no se ven en las otras tipologías, en una buena parte de ellos o en la gran mayoría”, declaró el señor Duarte García.


 

Anotó que el gremio celebra que haya viviendas turísticas, unas propuestas a las que Cotelco en una parte representa porque en algunas ocasiones hacen parte del alojamiento rural. Sin embargo, aclaró, la conversación de Cotelco es regular, reglamentar y planificar con disciplina el crecimiento porque de lo contrario se atentará contra las posibilidades de desarrollo sostenible de turismo en el país.


El mercado se aprieta así no compita entre lugares de alojamiento

A juicio de Duarte García hay tipo de hospedaje que no compiten entre sí puesto que un hotel tipo urbano no rivaliza directamente con las opciones de glamping, camping o alojamientos rurales por las condiciones de servicio que tiene o del mercado que pretende atraer.

Expuso que la competencia directa es con viviendas turísticas que deberían llamarse inmuebles de uso turístico, algo en lo que anunció el presidente de Cotelco, trabajará duro el gremio porque visiblemente en esas propiedades no vive nadie, un aspecto que el país debe entender. Aclaró que desde luego el Registro Nacional de Turismo, RNT, tiene esta oferta como viviendas turísticas, son bienes que se adquieren para un aprovechamiento puntual, y el tema es bienvenido, expresó José Andrés Duarte García, pero siempre y cuando estos negocios cumplan con la norma, uso del suelo, pago de impuestos y por las cargas y acciones necesarias que se deben garantizar con la finalidad de que se ofrezca calidad y seguridad, evitando exponer la imagen o llevando a cero los riesgos que redunden en menoscabo para un destino y su crecimiento.

En su diálogo el contertulio aclaró que dentro de las tipologías que se puede asimilar están los aparta-hoteles, una categoría legalizada que contribuye y además ofrece áreas, servicios, paga tributos y genera empleo, eso sí, nada que ver con los edificios residenciales que un día después de aperturar están en una plataforma digital como opción turística, viviendas que hoy están amparadas por el RNT.

Esa, manifestó Duarte, es una competencia para el hotel porque los lugares ofrecen servicios y adoptan una posición, si se quiere atrevida frente al mismo régimen de propiedad horizontal que establece la copropiedad exclusivamente de uso residencial más no mixto o comercial. Ese, denunció, es sin lugar a vacilaciones, la principal fuente de ingreso de las plataformas digitales que avalan y comercializan ese tipo de hospedaje.

 

 


“Hay que ir orientando mucho la comprensión, sobretodo en quienes pueden ser competidores, algunos en un mercado por reglamentar porque opera en un entorno que no cumple la ley trazada. Esa deslealtad en el mercado es la que le está haciendo daño al crecimiento sostenible de la hotelería legalmente constituida”, detalló el dirigente gremial.


Consideró que es urgente hacer cumplir las normas y sostuvo que la regulación pasa por la innovación, ello, afirmó, plantea la necesidad de un RN o un registro 2.0 ya que hoy no hay una sola señal concreta por parte de ministerio, hay recalcó, vacíos en el uso del suelo y es necesario redefinir ese aspecto para lo que debe aplicarse una depuración al RNT porque es impresentable que de 104.000 ofertas de viviendas turísticas en plataforma de distribución digital no haya sino 67.000 en el registro, un dato que muestra un gran mercado que está por fuera de la legalidad, comercializándose sin tener un RNT efectivo, un fenómeno que necesita depuración.

Subrayó que es ineludible replantear el registro nacional de turismo que siendo una muy buena herramienta para el sector indiscutiblemente demanda con afán una actualización por el crecimiento en los servicios de hotelería.


Reformas tributarias, nada de nada

Sin duda la competitividad y eficiencia tienen un gran enemigo con las reformas tributarias que en Colombia se hacen cada año y medio en promedio lo que no brinda seguridad ni confianza, no solamente para los empresarios sino para el gasto de los hogares colombianos que siempre viven a la expectativa de qué cambios tendrán sus aportes impositivos desde la figura de persona natural.

 

Un dato nada menor es que Colombia se ubica en el globo como de los pocos países que después de pandemia ya llevan dos reformas tributarias, un espacio que debería invitar a platicar con el ejecutivo entendiendo la dificultad de consenso por entorno complejo de las finanzas públicas y los reparos fiscales. En ese orden de ideas, dijo el directivo, hay que desarrollar una política de Estado para el crecimiento del sector que asegure mayor recaudo gracias a unos incentivos que promuevan el consumo al amparo de la formalidad, ello visto desde una política de turismo.

Una charla grande, puntualizó, tiene el problema que genera muchos escenarios, incertidumbre e impactos generales a la economía. Por la relevancia del turismo es de verdad coherente pensar en una política de fomento para el sector porque no la hay, la última evocó José Andrés Duarte, fue la 2068 del gobierno anterior que planteó unos escenarios interesantes de reglamentación, política, facultades, ordenamiento y distintos elementos para apostar por sostenibilidad en la industria turística, promoviendo el gasto en el hogar colombiano, pero promoviendo la formalidad y creyendo en prácticas verticales que le abren la puerta a mayor recaudo.

Hoy, explicó, hay que cobrar apoyados en tecnología los impuestos a quienes ya están identificados, geo-referenciados, es tan solo enviar una carta dando la bienvenida al sector y recordarles la contribución y las obligaciones que se adquieren. Todo eso, señaló, lleva a poner en práctica inspección, vigilancia y control, en algunos casos cerrar como lo hizo Medellín, cerrando establecimientos que no cumplían con la norma, dándole confianza a la ciudadanía, generándoles a los habitantes de esa metrópoli un contexto de seguridad frente a un desarrollo del turismo que no significaba para los habitantes de Medellín, condiciones de seguridad, una tarea que deben replicar todos los alcaldes que siguen sumándose en algunas capitales con todo compromiso y entendiendo que no es una labor para determinada temporada del año sino que es necesario darle continuidad en el tiempo.

El tema es tener control sobre los impuestos e ingresos, verbigracia renta, IVA y otros, porque a las plataformas les ingresa cuatro billones de pesos anuales, dineros que se movilizan y están llamados a contribuir, todo es la suma de herramientas y allí, expuso, entra el predial y el IICA.

 

 

“La informalidad sigue creciendo y haciéndose cada vez más notoria y no puede ser posible que este flagelo siga progresando, ello obliga a apretar tuercas y a hacer seguimientos.


Inversión, un buen reporte del pasado

Un tema también visible es la caída en la inversión o el desarrollo de proyectos pues las autorizaciones por metro cuadrado para la construcción de establecimientos de alojamiento turístico en el país ha disminuido más allá de que se siguen haciendo solicitudes, pero con una tasa de crecimiento en plena contracción , simplemente porque no existen condiciones de confianza para que la gente haga las diligencias ante las respectivas oficinas de planeación y pidan el aval para la construcción de un hotel, eso porque muchos saben que al otro día alguien desde una casa abre una alternativa de alojamiento turístico.


“Hay problemas y la tasa de inversión seguirá disminuyendo si no hay planificación y reglamentación, un gran problema que ha destruido varios miles de metros cuadrados que por falta de confianza se dejaron de construir, el tema es claro, no hay seguridad. Cuando hubo instrumentos e incentivos, vimos el repunte de nuevos desarrollos hoteleros en varias ciudades, eso pasó cuando la oferta no era tan grande al igual que la demanda, luego cambió el incentivo, pasó de cero a nueve y ahora en la última reforma tributaria quedó el 15 por ciento y solo para los municipios de menos de 200.000 habitantes para quienes quieren construir infraestructura nueva o remodela. Nosotros defendimos el incentivo porque demostró desarrollo y generación de empleo, cerca de 85.000 puestos de trabajo gracias al incentivo para una infraestructura que dinamiza la economía, hoy por hoy so ha disminuido, cayeron las solicitudes de metro cuadrado para alojamiento. Las aperturas actuales se dan, pero eran procesos trazados antes de pandemia porque el crecimiento de la hotelería responde a procesos mucho más largos en donde hay permisos, estudios y en donde hay un capital del tamaño que sea que sea, dinámica en infraestructura hotelera que sigue contrayéndose porque hay pocas condiciones y falta de regulación”, apunto el presidente Ejecutivo de Cotelco, José Andrés Duarte García.


Concluyó que habrá mercados que tienen un volumen importante en donde algunos pueden complementar de alguna manera la oferta y los más pequeños, los del 15 por ciento con menor capacidad de infraestructura serán los que tendrán alguna oportunidad de crecer.

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