Sábado, 24 Septiembre 2022 07:12

Industria del plástico crece y mejora las perspectivas: Acoplásticos

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Industria del plástico crece y mejora las perspectivas: Acoplásticos Imagen-de-Gino-Crescoli-en-Pixabay

Las empresas siguen con dinamismo en producción y le apuestan a un planeta limpio y sin impactos adversos por acción de los desechos. El reciclaje es una salida que permite inclusive soluciones.

Hablar de plástico es remontarse al siglo XIX cuando la química estaba en pleno furor por distintas razones y necesidades, había que apuntarle a las soluciones y una de ellas llegó con los polímeros. En los registros aparece la parkesina como el primer invento del químico británico Alexander Parkes, quien lo socializó en 1862.

En ese tiempo el experto utilizó nitrocelulosa que suavizó con grasas o aceites vegetales las que acompañó de alcanfor. Luego el inventor estadounidense John W. Hyatt le dio vida al papel básico del alcanfor en los procesos de plasticización y obtuvo una sustancia conocida como celuloide. De todas maneras, el primer plástico totalmente sintético fue la baquelita que nació en 1910 tras la mixtura que hiciera el químico nacido en Bélgica, pero nacionalizado en Estados Unidos, Hendrik Baekeland, al conocedor se le ocurrió unir fenol y formaldehído.

Las películas de acetato fueron muy útiles en la Primera Guerra Mundial y ya en 1935 llegó el triacetato, un compuesto químico vital para impulsar la fotografía. Los trabajos no pararon, las investigaciones fueron intensas y en 1912 aparece el PVC luego de una patente registrada por unos alemanes Fritz Klatte y Emil Zacharias quienes avanzaron en la polimerización del cloruro de vinilo, un descubrimiento del químico y físico francés Henri Víctor Regnault en 1835.

Un paso fundamental lo dio el químico alemán Hermann Staudinger al descubrir las macromoléculas, en 1922 presentó sus hipótesis y trabajos que fueron reprochados en esencia cuando argumentó que la goma estaba compuesta por largas cadenas de unidades de isopropeno. Desde ese momento el tema se tomó muy en serio por la industria que hablaba de polímeros y en 1928 los alemanes impulsaron la obtención a gran escala de poliestireno.

Dentro de los más destacados transformadores estuvo I.G. Farben que procesó poliuretano a partir de 1938. Estados Unidos no se quedó atrás, muchos apostaron por la prometedora industria siendo la más fuerte, la poderosa multinacional química Du Pont, la misma que luego de muchos estudios lanzó el nailon en 1938.

Los ingleses descubren el polietileno y lo comercializan desde 1939, aparecen las resinas epoxi en 1943, policarbonatos en 1956 y el kevlar en la década de los 70. El alemán Karl Ziegler, obtuvo el polietileno y en 1954, Giulio Natta logra el polipropileno, la cita no es menor, ya que se trata de los dos plásticos con mayor uso a la fecha. Los químicos en mención recibieron el premio Nobel de Química en 1963 por sus trabajos sobre polímeros.

La industria ha crecido, por los problemas ambientales fue y sigue siendo blanco de críticas y exigencias, sin embargo, los empresarios siguen trabajando porque hay maneras de limpiar el planeta y salvar especies reincorporando los polímeros al proceso productivo, procesando los materiales usados y transformándolos en cercas, muebles, macetas para plantas, linternas, comederos, utensilios y todo tipo de soluciones hogareñas, así como industriales.

 

 

El presidente de la Asociación Colombiana de Industrias Plásticas, Acoplásticos, Daniel Mitchell, le dijo a Diariolaeconomia.com, que el sector de plásticos va bastante bien, pues en 2021 creció a razón del 22 por ciento en términos reales, lo cual representa una recuperación muy fuerte frente al año de pandemia, complicado para todos los actores económicos. El 2022, comentó el dirigente gremial se mantiene, inclusive afianza la redención con una cifra de crecimiento de casi el 16 por ciento en el periodo enero-julio, además con un repunte en las exportaciones del 23 por ciento, cifra destacable que ratifica la dinámica una fabricación que en los últimos cinco años ha crecido por encima del promedio de la industria manufacturera y por arriba de la economía, un trabajo aplomado que está ayudando a jalonar el crecimiento económico del país.

Dentro de las metas de Acoplásticos está repuntar bien 2022 con el segundo semestre, que al parecer no tendrá cifras tan altas como las citadas, pero que tal y como van las cosas, podrán sostener una inmejorable dinámica.

El sector del plástico, según datos de Acoplásticos, factura al año alrededor de 19 o 20 billones de pesos, este 2022, la industria espera superar los 20 billones entre materias primas y productos plásticos, en exportaciones igual se pretenden resultados en números grandes porque los empresarios agrupados en Acoplásticos exportan en promedio 2.000 millones de dólares anuales y la idea es sobrepasar el margen holgadamente al cierre de la vigencia.

En Acoplásticos se articulan todo tipo de empresas que manufacturan polímeros y otros materiales esenciales como plásticos, química, petroquímica, cauchos, pinturas, tintas y fibras, una cadena extensa que impulsa el desarrollo de Colombia.

 

 

El plástico es vital en la vida humana porque fabrica soluciones para el saneamiento básico como tuberías para la conducción de agua potable, aguas negras y sistemas de riego, también es fundamental en la construcción con tubería eléctrica, cajas y todo tipo de artículos que van inclusive hasta las cubiertas de las casas en campos y ciudades.

Este material, enfatizó el directivo, es demasiado funcional, ha acortado distancias en desarrollo, pero por el descuido de los consumidores y la falta de consciencia a la hora de reciclar los materiales desechados que llegan a ríos y mares en volúmenes alarmantes, se ha ganado no pocos enemigos. La industria ha sido señalada, un asunto que llevad a los grandes productores a crear campañas de reutilización, cuidado del planeta y responsabilidad ambiental.

El plástico, sostuvo Mitchell, es necesario para muchos aspectos de la vida, pues se requiere desde el supermercado para llevar los alimentos y productos del hogar que van desde luego en envases plásticos como pasa con aceites, agua, bebidas, alimentos, productos de aseo, limpieza y en general en toda la canasta básica, un bien que facilita el transporte, ayuda en la conservación de los productos y hace más cómodo el diario vivir, entre otras cosas porque la industria está utilizando técnicas y tecnologías modernas que hacen del dúctil insumo, una materia prima hondamente importante.

Agregó que la construcción, aparte de las tuberías y tejas, ve en el plástico un aliado con la fabricación de tanques de agua, perfiles de ventanas, pisos, contenedores, cielorrasos y telas vinílicas. El sector automotor resultó un cliente trascendental para la industria de los plásticos en vista que pone la materia prima para la fabricación de autopartes al igual que para los aparatos eléctricos, electrodomésticos, sillas, mesas, zapatos, escobas, valdes, juguetes, artículos deportivos y películas de invernadero, un material demasiado versátil y económico que generó toda una transformación en la humanidad.

 

“Sin duda sus aplicaciones son casi infinitas, pero obviamente hay reto como cualquier sector, pero especialmente en este y es avanzar hacia la sostenibilidad, específicamente a través de la economía circular”, declaró el señor Mitchell.

 

 

La industria sabe que hay un buen negocio en el plástico, que se venden soluciones, pero es totalmente consciente de la necesidad de no bajar la guardia en políticas intrínsecas de responsabilidad social, lo cual implica propender por la sostenibilidad del medio ambiente, la vida de especies de fauna y flora, sin dejar de costado lo que acontece en ríos y mares.

El trabajo es en común acuerdo con la sociedad porque el plástico es un material muy resistente y permeable, lo cual explica que los tiempos de degradación sean extensos, y como hay múltiples usos de plástico que, son cortos, como pueden ser los empaques, las bolsas y demás, ello significa que si el polímero termina como residuo en un relleno sanitario o peor aún en el ambiente, sencillamente estará mucho tiempo allí y por eso es urgente evitar que este material vaya a los ecosistemas e inclusive es importante no enviarlos a los vertederos de basura para poder aprovechar ese insumo infinitas veces a través del reciclaje.

 

Logística y guerra, apuros verdaderos

 

 

Al igual que todos los sectores, el del plástico no estuvo por fuera de los problemas que acarreó el Covid-19, la crisis global logística, el rompimiento en la cadena de suministro y la guerra entre Rusia y Ucrania.

En el caso de los plásticos, explicó Mitchell, hay varios factores que han impactado el suministro de materias primas a nivel global, en especial hacia Colombia porque está toda la crisis de los contenedores, los desbalances en el comercio internacional, elevados fletes marítimos que ha impactado a todos los sectores productivos, con situaciones casi de desabastecimiento, ya que hubo meses que generaron preocupación porque se notaba que no iba a ser posible obtener material y en consecuencia no se podrían entregar los empaques de los alimentos y cualquier cantidad de productos básicos, un tema que afortunadamente se logró resolver.

Puntualizó que el sector del plástico está estrechamente relacionado con los precios del petróleo que estuvieron y siguen altos, un inconveniente estimable porque hubo sobrecostos que golpearon la petroquímica y todo los relacionado con materiales plásticos. Como si no fuera suficiente se sumaron factores climáticos, especialmente en el Golfo de México y Tucson, que agitaron el abastecimiento de este tipo de materiales a América.

Acoplásticos aseveró que hubo una situación de oferta compleja con una demanda que estaba creciendo, producto de la reactivación económica luego de los picos altos de la pandemia. Si bien el asunto fue complejo, se ha venido normalizando en los últimos meses, los precios de los materiales han bajado y no se tiene ese riesgo latente de desabastecimiento por cuanto los mercados siguen encontrando su cauce.

Los mayores valores se vieron reflejados en la industria y los costos de producción, la situación no fue fácil y las materias primas, así como el producto terminado se alcanzaron a duplicar en precio tal y como pasó con PVC, polietileno, polipropileno, tereftalato de polietileno, PET, y otras que son muy necesarias para la industria de transformación.

 

 

Un dato que llama la atención es que los precios se duplicaron desde antes de pandemia y el año pasado, empero, el dirigente gremial subrayó que empezó a descender el precio de los bienes, lo cual ayuda a la normalización.

 

“Son muchos los factores que afectan una economía globalizada, generalmente hay cierta fragilidad en las reacciones y demás, pero siempre estamos atentos a leer los mercados, proyectar que se viene y en el tema de los plásticos el cambio climático afecta fuertemente como pasa con los inviernos que se ven en ciertas regiones y demás, en síntesis, tenemos que estar atentos a una serie de asuntos en paralelo, incluyendo lo geopolítico que es muy impredecible por momentos”, señaló Daniel Mitchell.

 

Colombia consume anualmente alrededor de 1.4 millones de toneladas de plástico, una demanda interesante, pero en donde se debe avanzar porque el gasto per Cápita no es muy alto en el país ya que este indicador se ubica en 30 kilos por año o menos, Estados Unidos, por mostrar un referente está en 150 kilos, Europa 140, México y Brasil, por encima de 40, argentina llegando a 50 y Chile que superó los 50 kilos, es decir que en toneladas los números son grandes, sin embargo, per Cápita la cifra no es muy elevada.

La caída en los precios de las materias plásticas empezó a darse hace un par de meses y no han vuelto a los niveles de 2018 o 2019, siguen altos frente a esos valores, pero hay una reducción y a eso debe añadirse que existe nueva oferta de plantas petroquímicas en Estados Unidos y Asia, lo que ayuda a aliviar las cotizaciones entre otras cosas porque se vienen unos meses muy bajos de demanda a nivel global, un factor adicional para llevar los precios a niveles inferiores o por lo menos normales en el corto y mediano plazo.

Los colombianos tuvieron que pagar derivados del plástico a mayor costo porque el precio se duplicó y había que hacerle el traslado al consumidor, ya que la materia prima pesa entre el 60 y 70 por ciento de los costos, lo que hace imposible no reflejar eso en el precio final del producto fabricado, pues caso opuesto la empresa iría a pérdida, simplemente, precisó Acoplásticos, no podría operar.

 

ColombiaPlast, una feria innovadora

 

 

Del 26 al 30 de septiembre se llevará a cabo el encuentro más importante de la industria plástica de América Latina, lo cual incluye región Andina, Centroamérica y el Caribe. En las instalaciones de Corferias tendrá lugar ColombiaPlast, una feria que llevará 43.000 visitantes, 172 expositores nacionales e internacionales, todo en 5.000 metros cuadrados de exposición y muestra comercial en donde se podrán apreciar las últimas tendencias en maquinaria, equipos, moldes, materias primas, compuestos, insumos, servicios en torno al sector transformador de los plásticos y una completa agenda comercial, así como académica.

El evento tendrá una rueda de negocios y en una semana los empresarios tendrán acceso a múltiples actividades, pero igual a que aprecien y disfruten todas las tendencias e innovaciones con mucho énfasis en la sostenibilidad, en reciclaje y economía circular, desde luego en las mejoras y eficiencias como también en la reducción de consumo energético, industria 4.0, o cuarta revolución industrial, habrá un área especial de impresión 3B que dicho sea de paso, es hecha con filamentos plásticos y el área contará con un sitio específica para el emprendimiento del reaprovechamiento y toda una gama de soluciones ideales en el lavado y secado de residuos para el reciclaje y recuperación, inducción, extrusión y goteo entre otras, es decir una serie de temas para los allegados al gremio.

Un sector que viene creciendo bien, informó el presidente de Acoplásticos, es el de inyección, pero aclaró que el más grande en Colombia es el proceso de Extrusión. En Colombia la venta de equipos de inyección venía creciendo de manera interesante, puesto que el país invierte en promedio 100 millones de dólares anuales en maquinaria, equipos y mejoras para optimizar los procesos productivos, lo que explica el porqué las importaciones avanzan a buen ritmo.

 

 

En los últimos dos años, manifestó El presidente de Acoplásticos, Daniel Mitchell, el crecimiento de compras en el extranjero de bienes de capital mostró una dinámica bastante sugestiva, ya que la curva superó el 40 por ciento y el primer semestre de 2022 fue igualmente positivo y se espera una cifra generosa en la segunda parte del año con las compras que se hagan en ColombiaPlast.

Mitchell expuso que es importante seguir explorando hidrocarburos, pero igual alternativas y soluciones al ritmo real de la transición energética porque en tanto no se avance en ese propósito con un planeamiento bien fundamentado, será necesario desarrollar todos los sectores y opciones en el frente de hidrocarburos.

Después de los plásticos y en muchas de las aplicaciones de esta materia prima, explicó Daniel Mitchell, no hay alternativa y si se consigue cuesta dos, tres, cinco y hasta veinte veces más, luego esos cambios abruptos con fundamentos ambientales por momentos generan unos choques mucho más fuertes, y si no hay un buen análisis, el impacto ambiental del sustituto puede ser mayor, rápidamente debe haber un estudio juicioso, estrictamente soportado y seguir avanzando hacia soluciones de mercado, de innovación y tecnología, más no volver hacia atrás.

Según los expertos urge trabajar con la industria y las comunidades porque actualmente solo el 9% de todo el plástico que se produce y consume hasta la fecha a nivel mundial se ha reciclado, el 12% se incineró, y la gran mayoría, el 79%, ha terminado en vertederos o en el medio ambiente.

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