Durante lo corrido del año, el Banco de la Republica ha aumentado las tasas de interés bajo el argumento de reducir el consumo y, de esa manera, lograr que la inflación vuelva lo más cerca posible a la meta del 4%. La teoría es válida, pero tiene un segundo capítulo que parece no ser de preocupación para el Emisor.
Así lo señala el gerente del Grupo Oikos, Luis Aurelio Díaz, quien explica que “cuando un país como Colombia ha tomado una tendencia positiva en la capacidad económica de su clase media, un aumento en su inversión extranjera prolongado y un comportamiento económico relevante en la región, la reducción de consumo puede ser alcanzada con incremento a las tasas de interés hasta el punto donde la misma tasa se vuelve inflacionaria. Esto es exactamente lo que viene sucediendo en Colombia en el mismo momento que el Banco de la Republica superó el aumento en la tasa por encima del 7%”.
La estrategia del Banco de la Republica tuvo algunos resultados comenzando el año, llevando a los consumidores a reducir el uso de las tarjetas de crédito, a posponer la solicitud de créditos a mediano y largo plazo y a muchas empresas a reducir su endeudamiento.
Sin embargo, “la continua alza en las tasas de referencia hasta el nivel actual (7.75%), comenzó a generar el fenómeno de “Tasa Inflacionaria”, pues continuar su incremento no produce en igual proporción la disminución del consumo y, por el contrario, lleva a que los productos y servicios en todos los sectores deban ser ajustados en su valor para poder asumir el costo financiero que esto genera, llevando a que la inflación continúe su camino hacia el 10%”, asegura el directivo del Grupo Oikos.
Concluye que “mientras el Banco de la Republica no sea consiente que continuar subiendo las tasas no es el mecanismo después de haber alcanzo el 7%, estaremos para este año llegando a inflaciones cercanas al 10%. Parece que alguien en el emisor no la tiene tan clara”.