El sector e-commerce, ha demostrado que ni siquiera las coyunturas han puesto palos en la rueda a un negocio que crece y se afianza en medio de altas tasas de interés, de amenazas por fraude y de todo un entorno de contracción en la demanda interna así como externa.
La presidente de la Cámara Colombiana de Comercio Electrónico, CCCE, Silvia Calle, le dijo a Diariolaeconomia.com que en materia tributaria hay una inquietud para el sector de compras online y tiene que ver con las tarjetas de crédito por cuanto el 57 por ciento de las adquisiciones se hacen a través de este medio de pago.
Expuso que en el comercio electrónico la tarjeta de crédito es trascendental porque con ella se hacen pequeños pagos o micro-pagos.
“Es bueno aclarar que cuando se compra turismo o electrodomésticos de un valor relativamente alto se usa la tarjeta para aprovechar dicha obtención, pero muchos pagos del comercio electrónico en Colombia los cuales se hacen a través de tarjeta de crédito y no superan los 80, los 90 o los 100 mil pesos. Desde la Cámara estamos haciendo una gestión para que los micro-pagos sean exentos de unos impuestos que generalmente encarecen los productos, pero que además desestimulan el uso de la tarjeta y el comercio electrónico”, declaro la presidenta de la CCCE.
La dirigente gremial anotó que esperan del gobierno una apertura muy grande para que a través del diálogo se logren acuerdos en favor de una economía importante que busca explorar nuevas estrategias que le permitan crecer al comercio electrónico.
Cabe precisar que las ventas online pueden ser superiores a uno o 1.5 del producto Interno Bruto (PIB) algo más de seis billones de pesos.
La dirigente cameral indicó que si bien hay unas ventas generosas en volumen, estas no se pueden prestar para equivocaciones porque se trata de transacciones por valores mínimos.
“A decir verdad el gobierno ha tenido una apertura grande con el gremio porque desde la Cámara se ha cumplido con el papel de propender por la defensa de sus agremiados y usuarios, pero no solamente nos hemos quedado en eso, también estamos trabajando en todo lo atinente a la reversión de pagos que afecta mucho los comercios, de igual manera analizamos todo lo que tiene que ver con el desistir o reversar la compra, la idea es formular ese decreto de una manera acertada de acuerdo a lo que pasa en Colombia. Estamos trabajando todo el tema de plataformas y demás así como en lo que concierne al Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos, Invima, pero en general de muchos frentes en los que hay contacto con el ejecutivo para que toda la reglamentación que salga se ajuste a la cultura y a las necesidades del país”, aseveró la señora, Silvia Calle.
Aun cuando no hay una medición precisa sobre el empleo que genera el comercio electrónico, lo cierto es que muchas firmas con call center ofrecen empleo de calidad, factor que redunda en un beneficio social para muchas familias colombianas.
El fraude, un asunto en el que se trabaja
La presidenta de la CCCE, Silvia Calle, aseguró que el sector no baja la guardia en materia de seguridad y precisó que así como hay mayores riesgos con las compras presenciales en donde hay robos y atracos, en el medio electrónico están los hackers y otros elementos fraudulentos que representan una amenaza.
Sobre el tema fraude, la Cámara reclamó mayor vinculación del gobierno en el problema porque se hace necesario ahondar en investigaciones y en judicializar de manera ejemplar a quienes incurren en este delito. Lo anterior muestra que hace falta que la Policía ingrese más en el asunto informático para detectar y judicializar porque la ley no les permite a las empresas ir hasta las últimas consecuencias donde prevengan que este tipo de personas estén entrando a los comercios virtuales.
Silva comentó que los comercios internamente están aprendiendo cual es el proceso de prevención así como a detectar las pasarelas que juegan un papel muy importante con las listas negras. El asunto, aclaró, es ir creando las listas negras o la base de datos genérica que se pueda compartir, lo anterior sin afectar el tema de protección de datos, pero que permita hacer consultas. La lista negra y descarte es un paso a dar, pero lo cierto es que en servicios todos se están blindando tal y como pasa con los bancos que son muy exigentes con la autenticación y en otros aspectos.
“Tecnológicamente necesitamos madurar mucho porque realmente hay unas entidades financieras más avanzadas que protegen al público y se protegen ellos, pero hay otros que hoy están muy atrasados en tecnología, impidiendo que se utilicen más y mejores herramientas. En países desarrollados existe el toque y la validación de dirección a donde llega toda la cuenta de la tarjeta de crédito versus la dirección de compra, de destino y de la entrega los cuales son datos que se pueden cruzar para verificar si la transacción que se está haciendo es legal o fraudulenta”, apuntó.
Sobre este particular hay un reclamo del comercio electrónico porque en Colombia hay bancos en donde no se pueden hacer ningún tipo de consultas lo cual está avalado por la normatividad, asunto que limita al comercio para poder validar el factor fraude.
La gente tiene que ayudar
Al margen de los delincuentes informáticos que rondan la economía como un todo, lo cierto es que hay personas que les facilitan las cosas a los delincuentes de la red, lío que se sale de las manos del comercio o de cualquier autoridad.
Una recomendación para tener siempre en cuenta es no hacer operaciones, transacciones o compras en sitios públicos de Internet lo que se sobreentiende como algo básico como igual lo es no compartir datos. La Cámara recomienda no enviar datos de tarjetas de crédito por medios o entregárselos a otros para que haga compras.
El comprador, detalla la CCCE, tiene que prever que está en sitios seguros, de igual manera debe mirar en la parte superior, la URL y constatar que es un sitio que tiente certificados de seguridad para evitar correr el mínimo riego.
“Aquí hay que trabajar desde tres puntos, primero desde el comprador, que debe validar en dónde ingresa sus datos, desde los bancos que deben crear herramientas que ayuden a los comercios para validar transacciones y desde el gobierno para cuando ya las cosas estén en una consecuencia mayor, este diga vamos a actuar y vamos a judicializar”, declaró Silvia Calle.
Mapa de riesgo
Luego de hacer un exhaustivo seguimiento al tema de fraude electrónico, la Cámara logró establecer que hay sitios de mayor accionar para este delito pues la Costa Atlántica está a la cabeza de estos reportes.
Por regiones, Cartagena y Barranquilla lideran los lamentables registros de fraude electrónico, seguidos por el Eje Cafetero en donde Dosquebradas se afianza como el mayor problema de esa región y el sur de Bogotá.
Por categorías, los fraudes son más frecuentes en tecnología, artículos para el hogar y las de ticket promedio alto que son fáciles de comercializar. Una alerta muy básica para el fraude es cuando el comprador ingresa y hace una compra de un valor pequeño porque con eso analiza si es un sitio fácil de vulnerar y luego hace compras progresivas hasta llegar a la compra más grande.
“Hay que estar al tanto de la historia de ese comprador y cuantificar los intentos de compra y con cuantas tarjetas de crédito lo está haciendo, desde dónde lo hace y esas son alertas que debe tener el comercio”, dijo la Presidenta de la CCCE.
A la fecha hay plataformas muy seguras y la Cámara trabaja mucho en el fortalecimiento técnico y ético frente al comercio lo cual es el inicio fortalecido del comercio electrónico.
Finalmente la entidad sugiere hacer transacciones desde la casa y acudir a sitios seguros, ojalá avalados por la CCCE.
Dafiti, muestra de dinámica y consolidación
En charla con este medio, el Gerente general de la firma Dafiti.com.co, Camilo Rueda, indicó que las ventas en línea, particularmente las de la empresa que representa, crecen de manera interesante pues en cuatro años de presencia en Colombia, la marca se afianzó como líder en el comercio electrónico en moda lo que los hace los más grandes de América Latina.
A través de Dafiti el comprador adquiere de manera práctica y segura calzado y prendas de vestir, pero llama la atención que las ventas más usuales actualmente son las de ropa deportiva porque representan entre el 40 y el 50 por ciento de los despachos de marcas deportivas como Nike y Adidas que ofrece camisetas de la selección Colombia y los guayos para la práctica cómoda del balón pié.
En 2015 la empresa tuvo ventas muy importantes que representaron un crecimiento del 45 por ciento frente a 2014, tendencia en progresión para el cierre de 2016.
Por ser el comercio electrónico un renglón relativamente incipiente y de tamaño pequeño, los temas macroeconómicos como las tasas de interés y otras coyunturas no afectan tanto porque mucha gente está apenas dando el salto, sin desconocer que empezó a tomar ritmo porque frente al crecimiento de la industria en general que llega al cinco por ciento, el comercio electrónico se consolida como una tendencia útil, fácil y rentable de la nueva economía, la de la red.
El asunto es tan promisorio que el gran reto es trabajar en mayor penetración para que más personas se trasladen a las compras online que le ayudan al colombiano sin mayor solvencia a tener acceso a marcas y calidad en prendas por este espectacular sistema de adquisiciones, entre otras cosas porque ofrece promociones y tallas complicadas de conseguir.
Para Camilo Rueda, las compras online han demostrado eficiencia y una modalidad muy competitiva de hacer compras desde el hogar.
A la fecha hay muchas más firmas online para comercializar productos, pero desde Dafiti este aspecto se ve como positivo porque abre el vademécum de opciones para los demandantes de bienes en Colombia, aclarando que están en el mercado como los más grandes y más solicitados.
Dafiti explica que las compras online o el e-commerce es el sistema que prácticamente le está abriendo las puertas a las ciudades inteligentes en donde se busca optimizar el tiempo y horrar algún dinero, lo anterior sin dejar de precisar que se mejora en calidad de vida y en comodidad porque se adquieren los mejores productos desde el confort.
Es tan eficaz el sistema de compras electrónicas que los pedidos se hacen y se reciben el mismo día lo cual está plenamente garantizado porque como se subraya la esencia del negocio es hacer de la vida el mejor negocio sobre pilares de tranquilidad, confianza y mucha eficacia.
El e-commerce es un renglón que experimenta un in crescendo en la economía nacional toda vez que el mercado online reporta una dinámica bastante llamativa que crece a una tasa del 24 por ciento frente a 2013.
Para la Cámara Colombiana de Comercio Electrónico, CCCE, la idea es meter a los No compradores en el medio digital para lo cual la entidad está brindando todos los apoyos. El tema es interesante si se tiene en cuenta que en Colombia cerca de un 50 por ciento de la población con actividad económica está haciendo compras online, cifra que sorprende y alienta porque cada vez hay más conocimiento de las bondades que ofrece la Internet.
Quienes arrancan con esta modalidad de compra suele iniciar con moda, pero también adquieren tiquetes, boletas para ir a cine y fútbol, pero hay compradores más maduros que adquieren moda, accesorios, tecnología y medicamentos.
La Cámara asegura que el comercio electrónico tiene un panorama muy alentador porque hace algunos años ni siquiera una boleta se adquiría por la Internet, pero la tendencia dio un giro y estas ventas lograron despegar en favor de los fabricantes, del comercio, de los clientes y desde luego del medio digital como facilitador y oferente de soluciones verdaderas.
Reseña del e-commerce
Las ventas fáciles y descomplicadas tienen su origen en el catálogo el cual se impuso como una forma fácil de compra en los inicios de la compleja década de los veinte cuando las tiendas mayoristas vislumbraron una oportunidad de mejorar el negocio llevando el producto a la casa de los compradores en una cartilla en donde podrían escoger un bien con toda la tranquilidad del caso.
El Intercambio Electrónico de Datos, EID, le da la bienvenida al comercio electrónico por allá en los años sesentas, pero solo hasta la década de los setenta aparecieron las recomendaciones comerciales en las computadoras. La verdadera diseminación de las tecnologías de las telecomunicaciones se fortaleció con la Transferencia Electrónica de Fondos, TEF, que permitió realizar operaciones financieras y que finalmente le dio cabida al comercio con la posibilidad de pagos. En un comienzo el sistema fue clave en la transmisión y entrega de pagos y giros.
En 1980 se impuso la venta directa que usó la televisión como medio facilitador pues utilizó la pantalla para mostrar productos que finalmente eran adquiridos por teléfono y con tarjeta de crédito. Solo hasta 1989 con la puesta en marcha del sistema World Wide Web más conocido como WWW el cual demandó pocos conocimientos informáticos, facilitó las compras y las ventas que fueron fortaleciéndose con la optimización de las tecnologías que no paran en su desarrollo con lo cual se mejora en el intercambio de datos, tendencia que se dispara dándole paso al comercio electrónico.
Con el fin de incrementar el comercio electrónico para favorecer a las empresas de todo el mundo que buscaba mayor dinámica en sus negocios, más la perspectiva de la internacionalización de la economía, las grandes potencias expresadas en el Grupo de los Siete y en el mismo Grupo de los Ocho, impulsaron un Mercado Global para Pymes, iniciativa trascendental que se adoptó en 1994 con resultados contundentes en donde la red se afianzó como la más efectiva vitrina.