Domingo, 26 Noviembre 2023 01:00

Guerra e incertidumbre, el mejor momento para comprar seguros: Fasecolda

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El Plan de Desarrollo del presidente Petro introdujo los “Seguros Paramétricos” que permitirá abaratar considerablemente las pólizas en ramos como seguro agrícola y de catástrofes.

Caras largas, miradas perdidas y algo de temor, así como desesperanza acompañan a la humanidad por estos días, algo que no es en vano porque hay rumores de guerra mundial, una disputa bélica temeraria porque a diferencia de las dos primeras confrontaciones ecuménicas los ataques no se harán a domicilio y por largo rato, no, en la era digital y de ataques teledirigidos, fruto de la gran tecnología y de los armamentos sofisticados, una guerra puede ser muy corta y terriblemente letal. Los seres humanos poblaron la tierra y durante milenios se han matado, el odio, las disputas territoriales, la política, la misma religión y los intereses económicos han provocado invasiones sangrientas y totalmente despiadadas. No es raro, pero quien fue víctima ayer puede ser verdugo hoy, una condición lamentable y bárbara que nos aleja de la tranquila vida animal y mal llamada salvaje, los verdaderos y feroces habitantes de la biosfera se llaman humanos, los que se suponía iban a ser los inteligentes, pero con destrucción, revancha, rencor, corazones de acero y fuego, los hijos del creador presentaron la mejor tesis que el raciocinio tan solo sirvió para querer más de lo que se podía tomar, asesinar a sus semejantes, arrebatar propiedades, destruir el planeta, arrasar especies y atomizar pueblos. El hombre resultó una plaga para todas las formas de vida y pese a las experiencias amargas en donde la muerte glorificó la estupidez, fueron creciendo los camposantos, residencia de unos épicos generales que terminaron condenados, sin epopeya alguna y si sepultados por toneladas de culpa y escondido arrepentimiento.

 

 

Muchos inocentes murieron por diamantes, petróleo y todo tipo de riquezas, es visible que tener mucho y atesorar riquezas, inquieta a los que mejor se arman y a quienes nos les tiembla la mano para segar vidas sin importar que tan incipientes sean. Los credos, contrario a la voluntad divina, sirvieron de pretexto para violar derechos humanos, intimidar y perseguir, sea cual sea el Dios del universo, muy seguramente está más que defraudado.

Este artículo busca generar conciencia en las almas violentas, en llamar a la cordura y propender por una vida en paz en los terruños obsequiados por la naturaleza, ese mundo verde destruido por buscadores de oro o dueños de explotaciones sin apego a los ecosistemas, oficios informales que tienen dentro de sus objetivos erradicar el agua.
El tema pasa por empresas, estados y conglomerados que fabricaron miedo, enfermedad, cáncer y otras tragedias sociales y patológicas.

El mundo está en peligro, hoy más que nunca el apocalipsis se acerca a la realidad y lo poco que podemos hacer es mejorar nuestro modo de vida, las formas de producir y protegernos. Hoy como nunca el blindaje se hace necesario y por ello hemos abordado a las aseguradoras para saber qué puede pasar y si algo acontece como evitar la hecatombe económica y social.

 

 

El presidente Ejecutivo de la Federación de Aseguradores Colombianos, Fasecolda, Gustavo Enrique Morales Cobo le dijo a Diariolaeconomia.com, que el mundo se encuentra en una situación geopolítica como no se había visto en muchas décadas. Expuso que el hecho de que una nación considerada civilizada y relevante dentro del concierto internacional invada a otra también reconocida y aceptada, generó un terremoto en política internacional y todo el entorno de las relaciones internacionales.

Este año, agregó, se intensificó la disputa en el Medio Oriente, un problema crónico, pero que vuelve y estalla de tanto en tanto, esta vez de manera aguda y muy grave.

Eso, explicó el dirigente gremial, tiene implicaciones en la economía lo cual hace que igualmente tenga alcances en los seguros. Anotó a manera de ejemplo que si el ambiente de guerra involucra recesiones, podría darse incumplimiento en los contratos, afectaciones a las cadenas de suministro, desempleo y una retahíla de riesgos y novedades que al complicarse castigaría otros frentes de la economía, Así las cosas, aseveró, el momento actual, es el mejor para comprar seguros, justamente por esa posibilidad de que haya desacato o quebranto en los compromisos, pérdida del trabajo o la llegada de una crisis fiscal que afecte el sistema de salud público, hace que el instante sea ideal para que las familias, las pequeñas, medianas y grandes empresas, se sienten a definir que tipo de póliza quieren para un fracción del negocio o la continuidad del mismo. Otro riesgo expuso Morales Cobo, es la ciberseguridad que invita a tener un buen seguro que proteja de esa modalidad de riesgo cada vez más en boga.

 

“Por supuesto que estamos en un momento de mayor peligro, pero es justamente el tiempo para tener mejores seguros”, declaró el señor Morales Cobo.

 

 

La tensa situación y la posibilidad de un conflicto a mayor escala hace que la industria aseguradora esté más vigente que nunca y por eso ante cualquier amenaza es perentorio propender por asegurar estados, personas, empresas y todo lo que implique riesgo para la vida, la salud o los activos.

En opinión del presidente Ejecutivo de Fasecolda, así como hubo traumatismos con los daños técnicos que registró el canal de Panamá que estuvo cerrado cinco días, nada que ver con geopolítica, algo similar podría darse con la situación del mundo porque un eventual cierre del canal de Suez, bloqueos en el mar negro o líos en el Mediterráneo, conduciría a inconvenientes demasiado graves. Agregó que fue notorio que las compañías que tenían asegurada la continuidad del negocio, póliza conocida en inglés como business continuity, no tuvieron problema con ese cierre y las que no tomaron cobertura experimentaron graves daños que no van a recuperar porque es imposible cargarle ese costo al cliente.

 

“Este es un pequeño ejemplo para demostrar que las olas concéntricas que surgen por cualquier circunstancia geopolítica, tienen sus respectivos impactos, pero igual que al estar asegurado, el agente tiene la posibilidad de entrar en nuevos negocios aún en tiempos de recesión e incertidumbre con mayor tranquilidad”, afirmó el presidente de Fasecolda.

 

En su charla precisó que hay unos seguros no muy conocidos, pero que pueden ser muy útiles para medianas o pequeñas empresas, uno de ellos, el seguro de crédito a la exportación que hoy se extendió al negocio doméstico en donde hay pactado un pago a plazos. Es tan útil que, si el comprador o cliente de determinada firma incumple, el seguro automáticamente lo cubre.

A criterio del abogado de la Universidad de los Andes, hay un universo de protecciones y la invitación a los empresarios y a los líderes económicos es que se sienten con su agente o corredor de seguros y evalúen todo su portafolio de protección.

 

Hay dinámica en seguros e inversiones

 

 

En este momento hay muchos movimientos en la industria aseguradora del mundo porque las complejas circunstancias hacen que las empresas del sector estén al tanto de los aconteceres y de esa manera llegar a todo tipo de público con verdaderas y contundentes soluciones. Precisamente en la Junta Directiva mensual de Fasecolda se miró con mucho detalle la situación macroeconómica local e internacional y allí hubo temas de coyuntura como la tasa de interés, un dilema muy complejo porque no hay posiciones correctas en vista que en ese tema todos los que den una opinión distinta pueden estar equivocados.

A juicio del experto, con un crecimiento negativo de la economía, 0.3 por ciento en Colombia, mantener altas las tasas de interés puede ser una decisión equivocada, pero reconoció que la inflación no cede sobre todo en la básica, esa que excluye combustibles y alimentos, allí, manifestó Morales Cobo, la autoridad monetaria en medio del enorme dilema, debe seguir priorizando su lucha contra la inflación lo que dice que aún no es el momento de bajar las tasas de interés, una tremenda disyuntiva que tiene implicaciones sobre el portafolio de inversiones, un apuro global.

Es bueno tener claro que como el Banco de la República se demoró en subir las tasas de igual forma retrasó en bajarlas y allí llegó la recesión antes de que se diera una tendencia a la baja cosa que no pasa en Chile o Brasil. A criterio de Morales Cobo, el conflicto es grande, genera dicotomías, pero sostuvo que es necesario respetar cualquiera que sea la decisión del Emisor.

 

“El presidente de la República Gustavo Petro y el Ministro de Hacienda tienen todo el derecho de plantear su opinión al respecto, respetando la independencia del prestamista de primera instancia, pero los agentes económicos tenemos también derecho a hacer planteamientos y la posición oficial de Fasecolda es, aún a sabiendas que el dato del PIB es preocupante y que eso implica sacrificios y esfuerzos enormes, lo peor que le puede pasar al país es que se desboque de nuevo la inflación y todavía no vemos suficiente tranquilidad en ese frente como para decirle al Banco Central que baje los tipos de interés, eso sí reconozco que estamos en una situación macroeconómica apremiante y difícil como pocas veces se experimentó en las últimas décadas, aquí todos estamos aprendiendo”, señaló Gustavo Enrique Morales Cobo.

 

 

La situación no es fácil hoy, pero es vital recordar que el mundo, la región y el país estaban es serios problemas económicos antes de la pandemia, tanto así que se llegó a hacer el parangón con la gran recesión o la crisis de 1920 que marcó el caos financiero de los años treinta.

Para que no todo sea negativo, afirmó el directivo, en las circunstancias actuales, nada fáciles, al sector asegurador le está yendo bien este año, algo que dijo cargado de orgullo porque la gente se está asegurando más en tiempos de incertidumbre, algo que demuestra que el país está aprendiendo, que empieza a formarse una cultura de protección en tiempos de incertidumbre e inclusive en momentos de bonanza.

El respetable dirigente anotó que muchas veces es mejor de comprar un par de hamburguesas el fin de semana y cambiar esa adquisición por un pequeño seguro de hogar o vida pues es lo mejor que se puede hacer en tiempos de incertidumbre.

Haciendo una retrospectiva y comparando las aseguradoras en el tiempo presente, para Morales Cobo, el sector asegurador colombiano es cada vez más fuerte pues tiene 36 compañías nacionales de gran tamaño, multinacionales de todo tipo, un par de empresas públicas muy bien administradas y manejadas, aseguradoras de naturaleza cooperativa y mutual. En seguros, especificó, hay una diversidad de enfoques, énfasis y prioridades que le dan demasiada fortaleza al sector, algo que permite seguir aprendiendo y creciendo.

Recordó que el Plan de Desarrollo del presidente Petro introdujo una figura conocida como “Seguros Paramétricos” que permitirá abaratar considerablemente las pólizas en ciertos ramos, como seguro agrícola, de catástrofes y contempla un nuevo instrumento que enriquecerá de manera importante al sector, un tema que será esencial darlo a conocer más adelante.

 

El clima, una variable que puede jugar una mala pasada

 

 

El factor climático también lleva a pensar que las coberturas son necesarias y que deben contemplarse dentro del presupuesto de una explotación agropecuaria porque en tiempos de irresolución atmosférica lo más inteligente es cubrirse y evitar un revés económico con cargo a los aguaceros recurrentes o sequías inexorables.

Algunas voces autorizadas dicen que se viene hablando de cambio climático desde hace tres décadas y muchos inclusive aseguran que no hay nada nuevo bajo el sol, el problema, dijo el presidente de Fasecolda, es que a medida que el clima se agrava, por razones obvias se hace cada vez más impredecible, algo que desafortunadamente la Corte Constitucional no le entendió al Gobierno Petro cuando planteó la emergencia en la Guajira. En ese sentido, puntualizó, no es que el cambio climático sea imprevisible, pero si la manera como éste se manifiesta en una región determinada, verbigracia lo que pasó en Acapulco hace unos días con el huracán Otis, algo gravísimo, pero que no tuvo mayor sonajero en Colombia, pero al ser impredecible lo mejor, subrayó, es estar asegurado.

En casos como esos en donde el clima es protagonista, apuntó el presidente de Fasecolda Gustavo Enrique Morales Cobo, nadie sabe por donde vendrá la inundación, de qué magnitud será el aguacero o la sequía que nunca se había tenido y como no se pudo saber lo más consecuente es asegurarse porque el tema no pasa por ser apocalíptico sino preventivo.

En su observación, el dirigente gremial sostuvo que los seguros no son la única forma de gestionar el riesgo pues hay otras, por ejemplo, construir bien, ahorrar, manejar con cuidado y sin alcohol, en fin, hacer todo al derecho para evitar contratiempos fatales, pero lo cierto es que todas esas medidas no son viables sin tener seguros porque a la hora de una calamidad lo mejor es tener una póliza, indudablemente.

El año pasado el sector asegurador reportó 47 billones de pesos en primas vendidas y este año la cifra rondaría los 43 y 44 billones, inferior al ejercicio anterior, pero bueno porque cada vez hay más conciencia del seguro.

 

 

Hoy lo más importante es que la gente compre seguros y los hay para todos los gustos, presupuestos y necesidades, a la fecha están afiliadas al gremio asegurador colombiano 36 compañías que ofrecen de todo, seguros agropecuarios, de vida, automóviles, de terremoto, educativos y de crédito entre tantos, luego no hay excusas para no estar cubierto, protegido y gozando de la tranquilidad.

Muchos ignoran que algunos daños del vandalismo terminan pagándolo las aseguradoras, pero no siempre acontece esto, algunas ciudades no cubren su infraestructura y generalmente pierden por el descuido. Lo anterior, dijo el presidente Ejecutivo de Fasecolda sirve para darse cuenta que todavía el país tiene una gran brecha de aseguramiento porque sencillamente lo que podría estar asegurado versus lo que está en realidad amparado. Ahí, expresó, es oportuno hacerles un llamado a los nuevos alcaldes y gobernadores porque hemos visto noticias de caídas de puentes, derrumbes y otros deterioros en unas infraestructuras que no estaban aseguradas, esa es una mala noticia que de todas formas permite trabajar sobre eso y superar escollos.

Por otra parte, informó Morales Cobo, hay una buena noticia ya que en días anteriores el ministro de Transporte en asocio con el Banco Mundial y el gobierno suizo, lanzó la estrategia integral de protección de la infraestructura vial para que esos puentes, túneles y carreteras estén mejor protegidas, pero no solamente con seguros sino con todo un arsenal de opciones, una excelente noticia en donde juegan un rol importante los seguros y la idea es que esa política se plasme en medidas concretas para atender el riesgo de las estructuras viales.

 

 

La iniciativa es tan transcendental que protegerá metros, estaciones de Transmilenio, aeropuertos, ferrocarriles y un aseguramiento de la infraestructura buscando dos objetivos, en primer lugar, que su ruptura no genere traumas económicos, el cierre de una línea del metro, de una carretera y dos, que cubra los costos de una reparación, evitando que un alcalde tenga que salir a buscar plata con dificultades y pagando eventualmente créditos onerosos para financiar las reparaciones.

 

“Toda la vida es mucho mejor que un alcalde se gaste unos pesitos en una prima de seguro que invertir millones de pesos tratando de levantar un puente que si hubiese estado asegurado tendría la cobertura lista para esa reparación”, concluyó el presidente Ejecutivo de Fasecolda, Gustavo Enrique Morales Cobo.

 

Recordando un poco, es bueno anotar que en sus inicios la hoy afianzada Fasecolda se conoció como Unión de Aseguradores Colombianos. En 1976, dicen los conocedores, tras lograr reunir a las compañías de seguros dio un paso firme para presentarse como un gremio sólido, unido y fuerte. En 1997 el nombre cambió y pasó a ser la Federación de Aseguradores Colombianos.

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