Se trata de la primera operación de este tipo que realiza el emisor chino en los últimos dos meses, ya que la última tuvo lugar el pasado 16 de abril, y busca estabilizar el mercado monetario, ante la creciente demanda de capital a corto plazo.
La inyección se llevará a cabo mediante acuerdos de recompra inversa (también conocidos como "repos"), un instrumento por el cual se venden valores condicionados a un acuerdo para recomprarlos en una fecha posterior.
En concreto, el banco central chino ofreció "repos" a siete días con una tasa de interés del 2,7 %.
El Banco Popular explicó que los bancos de mediano tamaño han visto un incremento en la demanda de capital a corto plazo por las evaluaciones financieras que realizan al concluir la primera mitad del año, según Xinhua. EFE