Los expertos y conocedores de temas económicos aseguran que, ante la realidad fiscal del país, el próximo gobierno debe tener como prioridad una reforma tributaria de tipo estructural, nada que suene a improvisación o a un suspiro que mitigue líos de manera parcial.
En diálogo con Diariolaeconomia.com, el exministro de Hacienda y Crédito Público, Juan Camilo Restrepo Salazar, aseguró que es muy probable, por el estado actual de las finanzas públicas, que el nuevo gobierno, gane quien gane las elecciones, tenga que estrenarse con una reforma tributaria porque a criterio suyo, la situación fiscal está pegada con alas de cucaracha, de manera que en el arranque, para tener una fiscalidad sostenible, será importante hacer unos ajustes en el frente económico que no se hicieron en la última transformación del estatuto tributario, pero que el país los necesita de manera perentoria si quiere tener credibilidad nacional e internacional en su política fiscal.
“Yo creo que esa reforma tributaria es un punto primerísimo de la agenda del nuevo gobierno, es decir una iniciativa de perfil estructural, que les dé confianza a los colombianos, a la inversión y a quienes construyen país desde el empresariado. Hay que ponerle todo el fundamento, orden y conocimiento al tema, Colombia no puede seguir atendiendo momentos o saltando matones todos los días, necesitamos reformas de fondo, algo que este Gobierno no alcanzó a hacer, sin duda le correspondió la tarea al próximo mandato”, aseveró Restrepo.
Asistencialismo no es viable

La pérdida de mano de obra en el campo y en las mismas industrias, efecto del asistencialismo, pone a pensar a muchos, y desde la perspectiva del invitado, el asunto tiene fecha de vencimiento porque el bolsillo del Estado no aguanta para darle plata a Familias en Acción, a otras iniciativas de auxilio y a las medidas solidarias tomadas al amparo de la epidemia.
“En los escenarios y proyecciones fiscales está previsto que los programas contra- cíclicos que fueron montados para atender la pandemia, terminan entre este año y los inicios de 2022, como quien dice que, a partir del primero de enero de 2023, si no se agravan los asuntos con nuevas olas, brotes de Covid-19 o cosas por el estilo, habrá necesariamente que desmontar las ayudas porque por obvias razones, no estarían disponibles los recursos fiscales para atenderlas”, afirmó el versado y respetabilísimo economista.
Aprietos logísticos, a futuro una piedra en el zapato
El mundo experimenta en este momento un preocupante inconveniente de abastecimiento por los inconvenientes de transporte por cuanto la insuficiencia de barcos así como de contenedores tiene el precio de los fletes en unos niveles imposibles de cubrir, castigando fuertemente la competitividad de los empresarios y el bolsillo de los consumidores que hoy están viendo productos importados a mayor precio, una situación a todas luces alarmante porque la inflación con cargo al contexto global empezó a hacer de las suyas, un tema que muy seguramente ocupará la agenda de todos los gobiernos, obligados a salir a explorar contingencias y estrategias para hacerle frente a una situación adversa que sin duda alguna impactará el ejercicio económico de estados e industriales, ni que decir de una clase trabajadora que verá reducido su margen de gasto ante el repunte exponencial del valor en bienes y servicios.
En opinión del exministro de Hacienda Juan Camilo Restrepo Salazar, muy a pesar de una situación logística que tiene al mundo postrado, al desabastecimiento por el impacto en la cadena de suministros, a un precio elevado en los combustibles y al escenario de altas tasas de interés, Colombia cerrará el 2021 con indicadores favorables, manifestando un crecimiento formidable, ejemplar de la capacidad de la industria, el comercio y en sí, de todos los sectores productivos que nuevamente mostraron resiliencia y empuje.

Todos los pronósticos coinciden en que el año 2021 será de buen crecimiento económico, es decir, un periodo de recuperación. Anotó que los expertos están hablando de un repunte que oscila entre el ocho y el nueve por ciento, ello tomando en consideración que el Banco de la República ajustó las predicciones de crecimiento hacia el nueve por ciento.
Según Restrepo Salazar, una porción de ese crecimiento hace parte del llamado efecto rebote, en otras palabras, la comparación de la economía con el terrible año 2020, que mostró el desplome histórico de la economía mundial y de la colombiana que cayó a tasas superiores al 6.8 por ciento.
Agregó que los indicadores sociales medidos en pobreza y desempleo no están recuperándose de tan buena manera como lo hace el PIB agregado, pero reiteró que de todas maneras hay una franca recuperación.
En su plática, Restrepo Salazar expuso que la economía mundial está empezando a mostrar dolencias propias de las medidas tomadas para hacerle frente a la pandemia, la más delicada de ellas la que se relaciona con el costo de vida, ya que todos los bancos centrales dieron crédito abundante, inclusive descontando papeles del sector privado, ahora empieza a verse de manera preocupante coletazos en términos de inflación, indicador que está sacando la cabeza en todas partes, incluida Colombia, pero también Estados Unidos.
A lo anterior se suma, apuntó el también exministro de Agricultura, un fenómeno de gran desorden y trancón en el comercio internacional por diversas razones, pero básicamente por la desbordada demanda de bienes, muestra que la economía despertó.
“Actualmente la demanda está rebosando o sobrepasando las capacidades navieras, de contenedores, de buques y de despachos, luego empezaron a verse las tremendas restricciones y los cuellos de botella en ese sentido. Es de esperar por todo esto, que el año próximo o lo que es aún más apremiante, desde estas navidades, unos brotes de inflación, así como limitaciones muy graves en la cadena de suministros hasta que todo vuelva a la normalidad, algo que puede tardar seis meses o más, tiempo en el que seguirá el traumatismo en el comercio global”, explicó el señor Restrepo Salazar.
Como si fuera poco, agregó Restrepo, a toda la complicada situación se adhiere el incremento considerable en el precio de los combustibles fósiles que se han encarecido en todas las estaciones de servicio del mundo, insumos básicos en el transporte y la logística como gasolina y gas natural vehicular, de tal manera que el planeta y el país están viviendo todos los padecimientos, no tanto del inicio de la pandemia sino de la pos-pandemia en términos de inflación y de las mismas cadenas de consumo internacional.
Aunque el entorno es muy delicado, manifestó el exministro, asuntos como el logístico, tasas de interés y combustibles no pondrían en riesgo los tratados comerciales y el flujo de mercancías a nivel global o local, porque la solución precisamente es no cerrar los comercios sino abrirlos aún más, ya que el trancón está en el comercio internacional y el problema logístico con las cadenas de suministro, no es exceso de comercio sino empeoramiento del mismo, un escenario que está agudizando los problemas en este tiempo.
La agricultura tiene instrumentos y áreas para retomar su camino

Ante la situación espinosa de abastecer los mercados como consecuencia de la falta de embarcaciones y contenedores, algunos países han decidido, inclusive lo determinaron en plena pandemia, retomar los cultivos y hacer sustitución de importaciones porque ya se hablaba de líos en la provisión.
En este momento los precios de los alimentos van al alza, de un lado por los inconvenientes logísticos que afectaron la cadena de suministros, pero igual por una tasa de cambio pegada al techo que encarece cualquier producto que deba liquidarse en moneda local. Allí entran los insumos para la agricultura como también maquinaria, tecnología y componentes para la industria.
Restrepo indicó que el aumento de los costos ha resultado muy grave para ciertos cultivos o productos agrícolas que se importan, empero anotó, que como Colombia es un importador neto de maíz, todo lo que se pueda hacer por aumentar el área sembrada y la producción nacional resultará determinante y de buen recibo, más en un país que tiene vocación maicera, no solo para paliar la actual emergencia y el aspecto costos, sino a nivel general porque Colombia es un país maicero que ve de manera increíble cómo se importa el cereal de manera masiva, teniendo las tierras en abundancia para cultivarlo y felizmente cosecharlo.
“Es de aplaudir los esfuerzos que se vienen haciendo, no desde ahora sino lo que se adelantó años atrás para recuperar la producción de maíz de Colombia y no depender tanto de las importaciones”, expresó Restrepo Salazar.
La pandemia y todo lo que con ella vino, puntualizó el reconocido economista, demostró que Colombia es un país con la capacidad de retomar su agricultura, a hoy, uno de los más grandes retos, dejando claro que no porque se supere la pandemia quedan conjuradas las dificultades puesto que, al hacer un análisis aplicado, quedan muchas otras en el tintero.
Combustibles fósiles en un excelente momento

Quienes se han adentrado en el mundo de los hidrocarburos, más exactamente en el petróleo, prevén que esta materia prima tiene los años contados, sin embargo, hoy el mundo continúa moviéndose con combustibles líquidos y el precio sigue repuntando en favor de las finanzas de los países productores.
El exministro Juan Camilo Restrepo Salazar dijo que se vaticina un ajuste en el precio del crudo que puede llegar muy pronto a 100 dólares el barril Brent e igual el gas natural que ha tenido un incremento de tres a cuatro veces su precio habitual, de manera que Colombia tendrá que seguir afinando todo lo atinente a la exploración y explotación de sus propios combustibles para no depender tanto del comercio internacional.
Sobre las utilidades reveladas por Ecopetrol, a septiembre de 2021, superiores a 10.6 billones de pesos, un ejercicio muy superior a 2020, Restrepo Salazar que el informe no muestra nada extraordinario ni por fuera de la lógica porque cubren un trimestre en el cual los precios del “oro negro” han estado por las nubes y lo que Ecopetrol exporta prácticamente se multiplicó por dos y hasta tres, luego no es sorprendente que las utilidades de la estatal petrolera reflejen el buen comportamiento.
A mediano plazo, subrayó el conocedor, no en vano exministro de Minas y Energía, es importante seguir con los programas de exploración y de explotación de crudo y de gas natural porque las reservas han estado cayendo y para preservar la autosuficiencia, el país debe ser un productor importante en los años venideros.
Al lado del petróleo, razonó Restrepo, es vital retomar la dinámica productiva de alto valor agregado en café como se viene haciendo, impulsar la manufactura expresada en calzado, cuero, textiles y confección, pero reavivar el campo porque Colombia es un país con mucho potencial para salir adelante y fomentar tranquilidad, solo, explotando semejantes virtudes a fondo.
Un ejemplo claro de aprovechamiento anotó el contertulio, es Perú, un país que supo creer en sus capacidades, en sus recursos y su gente, de tal manera que hoy reporta exportaciones millonarias en solo productos agrícolas, por citar un sector de los tantos que el país Inca tiene en mares de prosperidad.