Miércoles, 12 Octubre 2016 16:02

A las cooperativas las quieren hacer ver como el patito feo

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En Cartagena avanza la Convención Financiera Cooperativa en donde se tratan temas de inclusión social, bancarización y tejido social.

El sector cooperativo financiero reunido en Cartagena insistió en qué Colombia solo será viable haciendo cambios en el modelo económico y usando el esquema cooperativo como pilar fundamental de inclusión social y de crecimiento económico tal y como ha pasado en las grandes economías del mundo que hoy muestran musculatura financiera y una base fiscal muy sólida gracias a las cooperativas y a los procesos asociativos.

El presidente de la Federación Especializada de Cooperativas de Ahorro y Crédito, Fecolfin, Enrique Valderrama Jaramillo, aseguró en Diariolaeconomia.com que en medio del decrecimiento y la contracción de la economía, las cooperativas siguen mostrando solidez. El ejecutivo dijo que resulta muy preocupante ver como se pasó del 6.6 por ciento que se tuvo en la economía hace ocho años a 2.2 por ciento, muestra que las cosas no van bien y que algo se hizo o se está haciendo mal.

Dijo que todo ese escenario se refleja en la contracción del crédito y en unos indicadores lánguidos que no hacen ser muy optimistas de cara al futuro.

Agregó que las cooperativas traen un comportamiento muy normal, pero reconoció que empezaron a resentirse en materia de crecimiento, razón por cual invitó a todas las cooperativas a hacer los análisis de todas las externalidades y de todos los problemas macroeconómicos y microeconómicos de Colombia para ajustar sus planes de desarrollo y las contingencias financieras para que no colapsen.

“De todas maneras podemos dar un parte positivo con las cifras que últimamente estamos manejando porque hay un buen comportamiento en el ahorro, en el crédito y por fortuna no tenemos una cartera siniestrada como pasa en otros sectores”, apuntó el señor Valderrama Jaramillo.

Recalcó que cuando empiezan a sentirse síntomas de contracción y enfriamiento en la economía es porque la gente no está demandando bienes y servicios como tampoco crédito. A lo anterior hay que sumarle que muchos colombianos se quedaron sin empleo, lo que conllevó al incumplimiento y a situaciones complicadas en el sistema financiero más no sucede eso en las cooperativas que han tenido un buen criterio en la colocación de los créditos.

Dijo que es un hecho que la economía está muy mal y precisó que los síntomas son de una economía venida a menos que marcha bien, pero algunos insisten en que va bien, pero no aclaran que ese bien es de para abajo.

“Las expectativas de crecimiento eran del 4 por ciento, luego pasaron al tres por ciento y ahora la bajaron a 2.5, pero lo grave del asunto es que los que saben y entienden de economía la ponen entre el dos y el 2.5 por ciento. Todo eso es preocupante para todos, pero las cooperativas han sido prudentes y han hecho la tarea pues no en vano ya hay una lección aprendida”, comentó.

Valderrama Jaramillo, expuso que no se explica porque el esquema cooperativo no se utiliza para mejorar el crecimiento y todo lo relacionado con productividad cuando los países más avanzados y con mejores indicadores lo han tenido como parte del modelo económico que no solamente genera tejido social sino inclusión y equidad.

Añadió que un país que no piense en bajar sus indicadores de pobreza y desigualdad está sometido a las convulsiones que se pueden presentar desde el punto de vista social. En ese sentido, dijo, el instrumento más valido para superar esas vicisitudes es el cooperativismo porque propende por redistribución de la riqueza, de la propiedad, genera empleo y ayuda no solo a los asociados sino al público en general.
Lamentó que los gobiernos en lugar de utilizar el sistema cooperativo para mejorar lo que han hecho es poner palos en la rueda lo cual no se entiende porque el mundo demostró que la economía es mucho más viable sobre las bases solidarias.

“El modelo está ahí, se puede usar para optimizar la calidad de vida, pero tristemente tiene muchos obstáculos. Por citar un ejemplo los recursos de Mi Casa Ya que maneja beneficios de tasa, se los entregan al sector real y a las cooperativas de Ahorro y Crédito las hacen a un lado argumentando que no lo pueden hacer lo que resulta totalmente falso, otro caso es que las entidades no pueden hacer inversiones en las cooperativas, es decir nos tienen estigmatizados sin contar que hay un lenguaje inapropiado cuando dicen que las buenas prácticas están en las entidades bancarias y las otras están en las extra-bancarias, metiendo a las cooperativas en ese baile, haciéndole al sector cooperativo un terrible daño de reputación”, afirmó.

Valderrama anotó que siendo las cooperativas de ahorro y crédito extremadamente ordenadas y dueñas de una solidez patrimonial muy importante son señaladas por algunos funcionarios como el “patito feo” sin que las cooperativas lo sean.

Posconflicto sería exitoso con las cooperativas

De cara al proceso de paz, las cooperativas de ahorro y crédito consideran que este esquema económico es el llamado a darle una mano a los procesos de desmovilización porque maneja conceptos de inclusión, de financiación y de todo un entorno de proyectos productivos que hoy arrojan los mejores resultados, sin embargo advirtieron que si no hay un cambio en el modelo económico nada será viable porque la paz se edifica con bases de justicia social y con un país de propietarios productivos más no con cinco dueños y más de 40 millones de pobres que ya están próximos a las líneas de miseria.

Para el vocero de Fecolfin, si no hay por lo menos un retoque a ese modelo gastado y excluyente el país no tendrá paz y resaltó la manera como están abordando desde el ejecutivo y el sector privado los temas de paz. Ese asunto, indicó, es vital porque hay desigualdad y un terrible desequilibrio en la ruralidad sin contar de la deuda que tiene la sociedad con el campo.

“Si al campo lo vamos a mirar cómo se está pensando y hay recursos que sean arbitrados de la mejor manera para que se puedan hacer inversiones en el campo, las cooperativas son el instrumento válido para ese propósito porque ya lo han hecho y lo saben hacer. Estamos listos, estamos trabajando en eso, seguiremos empujando para tener el país incluyente que demandamos y que necesitan nuestros hijos”, declaró el presidente de Fecolfin.

Hay temas paralelos por meter en cintura

Las cooperativas precisan que si bien la entrega de armas es un punto supremamente importante de cara al país pacífico que se anhela, hay dos flagelos que hay que meter en cintura si se quiere afianzar una verdadera paz y tienen que ver puntualmente con la inequidad y la corrupción.

Valderrama aseveró que no es consecuente que en pleno siglo 21 el país tenga cifras de pobreza tan grandes y lo que es peor que maneje cifras de corrupción que dan vergüenza.

El ejecutivo manifestó que no se explica cómo Colombia está en la mira de las grandes agencias y organismos internacionales que expresan su preocupación por los alarmantes registros de desigualdad lo cual se observa en una brecha que cada vez es más amplia.

Sobre corrupción, dijo que los empresarios, los trabajadores y las cooperativas están desilusionados porque los gobiernos exigen el pago de tributos que finalmente no se reflejan en progreso.

“El esfuerzo de muchos colombianos es aprovechado por un grupo de corruptos y de unos avivados que recorren todo el país avizorando en dónde hay plata para poderse quedar con ella, es triste, pero en Colombia se puede hablar de recursos invisibles provenientes de los impuestos”, concluyó.

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