Al concluir su séptima reunión ordinaria, la Junta Directiva del Banco de la República decidió incrementar la tasa de interés de intervención en 25 puntos básicos y la situó en 7,75 por ciento.
El Gerente General del Banco Central, José Darío Uribe, precisó que en esta decisión, la Junta tomó en consideración principalmente aspectos tales como que en junio la inflación anual al consumidor y el promedio de las medidas de inflación básica aumentaron y se situaron en 8,6 y 6,5 por ciento, respectivamente.
Indicó también que las expectativas de inflación de los analistas a uno y dos años se sitúan en 4,6 y 3,7 por ciento, y las que se derivan de los papeles de deuda pública a 2, 3 y 5 años permanecieron relativamente estables y se encuentran entre 4,0 y 4,5 por ciento.
Explicó que el fuerte incremento en los precios de los alimentos, así como la depreciación nominal y su transmisión parcial a los precios al consumidor siguen explicando en gran medida la diferencia entre la inflación y la meta. Aunque, aclaró que el fenómeno de El Niño terminó y la tasa de cambio no presenta desde hace meses una fuerte tendencia al alza.
Según Uribe, la intensidad de estos choques produjo una desviación de la inflación y sus expectativas de la meta, y activó algunos mecanismos de indexación. Añadió que los efectos del paro camionero sobre los precios al consumidor se sentirán en julio, pero se espera que se desvanezcan rápidamente.
De otro lado expuso que la actividad económica mundial sigue débil y se proyecta desde el análisis que el crecimiento promedio de los socios comerciales del país en 2016 sea bajo e inferior al registrado en 2015.
“La Reserva Federal de los Estados Unidos mantuvo inalterada su tasa de interés de referencia y es probable que el endurecimiento de la política monetaria en ese país se produzca lentamente. El precio del petróleo ha bajado, pero sigue en niveles superiores a los mínimos registrados a comienzos del año. Con esto, es probable que el deterioro en la dinámica del ingreso nacional sea menor que el estimado un trimestre atrás”, especificó el funcionario.
Uribe comentó tras la prolongada reunión que las nuevas cifras de actividad económica sugieren que el crecimiento del producto en el segundo trimestre del año será similar al registrado en el primero. Para todo 2016, el equipo técnico redujo la proyección más probable de crecimiento desde 2,5 a 2,3 por ciento, dentro de un rango entre 1,5 y 3 por ciento. Estos pronósticos, dejó claro, tienen implícita una demanda interna que sigue ajustándose, en parte como respuesta al deterioro en la dinámica del ingreso nacional.
Agregó que las nuevas cifras de comercio exterior indican que el déficit externo continuó disminuyendo en el segundo trimestre. Para todo 2016, el equipo técnico proyecta una mayor reducción del déficit en la cuenta corriente. En esta nueva proyección el déficit sería de US 15 mil millones equivalente al 5,3 por ciento del PIB.
“Este comportamiento reduce la vulnerabilidad que tiene el país para enfrentar choques adversos externos”, precisó el Gerente General del Emisor.
En síntesis, indicó, la inflación aumentó por cuenta de la pasada depreciación del peso, por los efectos rezagados del fenómeno de El Niño que ya culminó, por unas expectativas de inflación que superan la meta y por la activación de algunos mecanismos de indexación. Así mismo y en opinión del cuerpo colegiado, la economía colombiana continúa ajustándose de forma ordenada a los fuertes choques registrados desde 2014 y el déficit en la cuenta corriente está corrigiéndose gradualmente.
En este entorno, dijo Uribe, la respuesta de política monetaria reconoce que los choques que han afectado los precios son transitorios, y busca anclar las expectativas de inflación para así garantizar la convergencia de la inflación hacia la meta del 3 ±1 punto porcentual en 2017.
Con ese propósito, concluyó, la Junta Directiva del Banco de la República consideró conveniente un incremento de la tasa de interés de referencia en 25 puntos base.
El ajuste de la política monetaria, dice el Prestamista de Primera Instancia, continuará contribuyendo a la corrección del déficit externo.