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Domingo, 18 Enero 2026 00:00

Precio y clima en el café, mixtura afortunada o letal: Montenegro Polania

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Precio y clima en el café, mixtura afortunada o letal: Montenegro Polania Image-by-Anish-Sarkar-from-Pixabay

Mercado cafetero podría verse afectado por el entorno geopolítico y la serie de medidas adoptadas por Estados Unidos. Productores siguen firmes en las siembras y en agregación de valor.

El mundo del café no deja de ser apasionante, quienes cultivan el grano entran de alguna manera a un enorme recinto de suerte y azar, ello porque los espectaculares cultivos están sometidos a distintos escenarios habida cuenta que entran los precios que a su vez están atados a los comportamientos atmosféricos, igual el precio del dólar y otros factores que le van dando forma a un negocio que por momentos pone y por raticos quita, pero que sigue siendo noble, prospectivo y nuestro gran sello ante el planeta.

Hoy el mercado muestra unas cifras que generan alarma. En este medio habíamos advertido sobre la importancia de leer acertadamente los ciclos de la economía que diferente al clima suelen ser exactos, el país estaba en medio de un embeleso por devaluación y unas utilidades llamativas para los exportadores, pero nuevamente ese tiempo de fortalecimiento del peso cogió a Colombia con los calzones abajo y hoy habrá que pagar el precio de los tiempos de debilidad de la divisa, ya en problemas por la falta de respaldo en oro por decisiones equivocadas desde 1973 en tiempos del presidente de Estados Unidos Richard Nixon que optó por desocupar las bodegas destinadas al valioso material aurífero para aumentar la capacidad de emisión, un pecado mortal en cualquier otro país, pero bueno son decisiones imperiales y habrá que acatarlas hasta que el caos hable pues para nadie es un secreto que hay nuevos actores y desde luego florecientes potencias que tienen en jaque a un rey alicaído.

La economía ha tenido diversas lecturas, hay tratados, estudios y análisis, pero lo único cierto es que los países más boyantes son aquellos en donde hay capacidad de compra, tranquilidad, impuestos moderados, cero corrupción y eficiencia en el gasto público, una serie de atractivos que, si bien se ven en el papel como milagros o sueños imposibles, cuando se dan son un potente imán para la inversión extranjera.

En Colombia hay muchas oportunidades, es hora que los gobiernos se pongan la mano en el corazón y recapaciten sobre la manera de llevar la economía, duraron más de tres décadas mintiéndole a los nacionales pues vendieron o confundieron inversión con extracción y ese hueco que fue dejando la pignoración de riqueza fue ocupado por amenazantes actores irregulares. En el campo con pocas herramientas demasiado se ha hecho, la ruralidad le cumplió a Colombia en momentos tan difíciles como la pandemia de Covid-19, seguramente seguirá cumpliendo, así, sin bienes públicos, sin educación, carente de salud, alejada de la seguridad, por momentos sin rentabilidad y abocada a desaparecer por los precarios y ofensivos tratados de libre comercio en donde el país fue entregado en bandeja de barro, la de plata ya la habían vendido, tal cual las rentables empresas del sector eléctrico como Isagem.

 

 

En el capítulo cafetero hoy tan solo caben aplausos más allá de algunos errores, pero el productor primario, el caficultor de raza, ese que le puso el pecho a la brisa en diferentes periodos de la historia cafetera sigue apostando por grano suave de inigualable calidad y un escenario paradisiaco en donde sacar café enamora por ese paisaje natural y el trote de asnos y mulas saliendo de las fincas para llevar grano a las cooperativas, aprovechando de un gran activo, la garantía de compra.

A propósito de café hay seres humanos cargados de conocimiento, brillantez y sentido humano, personas tan encomiables que una vez se apartan del sector dejan grandes vacíos, a tal punto que desde los medios o la academia tenemos que buscarlos porque su jubilación se convirtió en silencio, esa ida no pudo ser ocupada de manera eficaz y no se puede negar que resulta grato el reencuentro con eso libros andantes que pasan y dejan su estela de sabiduría y experiencia por las extensas carreteras de la vida. Eso justifica nuestro grandilocuente invitado de hoy, un hombre del café y aún en el radar cafetero, una ausencia deplorada que simplemente no pudo ser relevada.

En charla con Diariolaeconomia.com, el ex director ejecutivo del Comité de Cafeteros del Huila, Jorge Enrique Montenegro Polania, aseguró que la actividad cafetera del globo y desde luego la de Colombia se rige por los precios ya que si las cotizaciones son buenas no hay problema y si son insuficientes o poco remunerativos todos entran en calzas prietas. Montenegro aseveró que actualmente los precios los pone el clima más allá del fenómeno económico de la oferta y la demanda, toda una cadena de combinaciones que pasa por la bolsa de valores de Nueva York, casa bursátil que va detectando altas y bajas en la producción para determinar los precios día a día y que sin duda se ven impactados por heladas, veranos intensos o lluvias extremas.

Así las cosas, comentó Montenegro, el precio del café ve afectado su valor en un 70 por ciento por el factor clima, situación en campos de producción afectados que se reflejan con velocidad eléctrica en la famosa bolsa que interpreta acertadamente volúmenes y escasez, nada más y nada menos que oferta y demanda.



 

A juicio del analista el otro 30 por ciento del precio en el bebestible representa el costo de los dos contextos cambiarios revaluación o devaluación, dejando la tasa de cambio como un indicador sensible y de alta incidencia en la fijación de las cotizaciones.

Dijo que bien es sabido que los precios del café tienen dos factores fundamentales que lo determinan, el primero explicó, es la productividad entendida ésta como la cantidad de grano que se mueve en el mundo, dicho de otra forma, oferta y demanda, y en segunda instancia, apuntó, esa ley económica está controlado por los precios del mercado que es definido por la bolsa de valores de Nueva York. Puntualizó que en el tema de productividad juega un papel importante la tecnología, el tema de los créditos, la parte ambiental que en alguna medida afecta o no la producción, en este caso la de café, teniendo consideración hechos puntuales como heladas en Brasil, inviernos muy intensos o veranos prolongados y fuertes que arruinen la producción un golpe a los inventarios o al stock que hará reaccionar los términos oferta y demanda que pondrá a reaccionar los precios. Hay una realidad, sube de precio lo que escasea y baja todo lo que abunde o garantice suministro.

Por otro lado, expuso el conocedor, es determinante la calidad del café y la de otros productos a nivel internacional, un ítem vital en el factor precio. En aspectos agrarios y más exactamente del café hay dos puntales fundamentales que son productividad que genera unos precios al igual que la calidad, factor esencial en la buena remuneración.

 

“Cuando uno mira que ha pasado con los precios del café y ve porque ha bajado o subido su cotización, lo primero que se tiene en cuenta es la mayor oferta que tumba precios o a la inversa una menor oferta que hace trepar los valores. En segunda instancia el precio se ve impactado por devaluación y revaluación del dólar frente a las monedas de los otros países y en este caso el asunto pasa por el peso que se fortaleció en comparación con la divisa estadounidense, y caso opuesto hay efectos cuando el peso pierde terreno con ese factor de cambio, ahí están las instancias fundamentales para determinar los precios del café”, declaró el señor Montenegro Polania.

 

 

Aclaró que hoy el precio del grano se vio afectado por la baja del dólar puesto que el café en Nueva York cerró a 3,55 dólares, la tasa de cambio en Colombia para liquidar el precio alcanzó los 3.685 pesos para poner la carga de café en 2´636.000 pesos. El caficultor manifestó que, en su sentir, en el ejercicio que hace en su finca y las cuentas que maneja bajo un conocimiento administrativo que alguna vez tuvo y que hoy siguen marchando con él en temas cafeteros, el 70 por ciento de los precios del café obedecen a la oferta y demanda, es decir a la productividad con el indicador que posteriormente brota de la bolsa americana o de Londres y el 30 por ciento restante es el resultado del valor de las monedas, básicamente del dólar frente al peso.

Un punto difícil es manejar varios tipos de moneda para evitar a futuro un caos con el dólar, verbigracia euros, yuanes, yenes, rubros o monedas muy fuertes como el Franco Suizo o la Libra Esterlina, eso para cubrir el costo de los commodities, con una sola moneda, expuso, se evita la intermediación y de esa forma el productor puede seguir siendo el comercializador de su café y que en ese orden de ideas se pueda reconocer el trabajo de los productores, la gente sabe que en un mercado no regulado son los intermediarios los que ganan, más allá de las monedas, apuntó, lo que debe reconocerse es el arduo trabajo del caficultor que debe recibir su remuneración neta sin comisionistas o agentes ajenos al negocio.

Montenegro mostró escenarios distintos en donde el café varía de precio con diferente valor en Nueva York, tasa de cambio, saco de café en medida americana que es de 208 libras y la prima por calidad. En consecuencia, las variaciones serían diversas y muestran que el precio de bolsa es determinante, la tasa de cambio un indicador impredecible y la prima un pequeño aliciente.

Libra de café a tres dólares, tasa de cambio $4.000, por 208 libras americanas para un precio total de $2.496.000. Siguiente escenario, libra de café tres dólares, tasa de cambio, $3.600, por 208 libras americanas, valor final $2.246.000. El siguiente contexto es menos optimista, libra de café 2.5 dólares, tasa de cambio $4.000 multiplicado por 208 libras americanas arroja un total de $2.080.000, finalmente está el contexto de libra de café a 2.5 dólares, tasa de cambio $3.600 para liquidar 208 libras americanas para un igual de $1.872.000.

 

 

En este ejercicio Montenegro demostró que el café depende del precio en bolsa el cual se determina con las novedades climáticas que pueden disparar el precio o llevarlo a valores ínfimos como quien dice, dicha total o tragedia económica.

Desde su punto de vista, hay en Colombia una caficultura estable y productivo, aunque al cierre del año lectivo 2025 en diciembre los datos que suministra la Federación Nacional de Cafeteros, FNC, es que lo esperado en la obtención de café colombiano no está en las cifras esperadas, sin que no sean positivas, seguramente no por encima de 14 millones de sacos, pero si cerca de 13,5 o 13,6 millones de sacos de café, un dato que tendrá que finiquitar por estos días la FNC.

 

“Veo una caficultura renovada y que sigue manteniendo los estándares y los porcentajes de renovación que deben hacerse a nivel del país y de las regiones. Observo una caficultura que en este momento está recogiendo los reductos de los ejercicios hechos anteriormente en la proyección, visión y en prospectiva que se tiene de la caficultura, esa que se ha trazado con administraciones anteriores y continuado en esta que mantiene una muy buena productividad, calidad que crece y las mejores variedades a través de un plan de nutrición que permita generar dentro de eso mejores recolectas y que toda esa dinámica se vea reflejada en el ingreso de los caficultores del país y por su puesto de cada una de las regiones. En ese orden de ideas pienso que la FNC ha continuado con el legado de las administraciones anteriores tanto a nivel nacional como regional en cabeza de los Directores Ejecutivos que obviamente tienen el conocimiento y la claridad de manera conjunta con los caficultores y con el equipo zonal de trabajo, servicio de extensión, las diferentes áreas administrativas y por su puesto todo el capital humano de la FNC para que la caficultura mantenga eso estándares de productividad y fundamentalmente de calidad”, precisó el señor Montenegro Polania.

 

 

Actividad gremial y política, trabajo conjunto sin perder de vista los roles

En Colombia es muy usual ver a la clase política metida de cabeza en los diferentes gremios tratando de sacar provecho vía cuotas o queriendo reemplazar directivos así sea de manera visiblemente mediocre. Eso pasa, pero la idea es tomar correctivos porque la agricultura lo que incluye la caficultura y los demás trabajos del campo son demasiado loables como para constreñir e incomodar dirigentes de manera burda y repudiable.

 

 

Si un político quiere hacerles favores a los productores debe alejarse de la burocracia gestada por ellos en los gremios, reconocer esfuerzos y permitir que la agricultura fluya sin tarifas, peajes o cobros reprochables para llevar desarrollo rural vía normas y sin costos de última hora.

Los gremios, insistió Montenegro, deben mantenerse políticamente alejados de los candidatos a diferentes corporaciones que finalmente deben cumplir, una vez sean electos, con el derecho constitucional de generar opciones de progreso y viabilidad productiva pues el campo es un escenario de seguridad alimentaria y abastecimiento de materias primas, un oficio que demanda todo tipo de consideraciones.

Para Montenegro la gremialidad debe mantener su independencia, su identidad y manejo, por otro lado las administraciones regionales y la del país deben entender ese asunto ya que debe conjugarse la independencia que debe tener el sector privado liderado por los gremios, pero respaldados por el poder ejecutivo en cada distrito o departamento que implique un claro entendimiento y un acompañamiento de las entidades locales y nacionales, un ejercicio que lleve a la articulación y a un trabajo mancomunado de dos partes distintas en donde debe primar el respeto, la confianza y la consciencia, por su puesto, aclaró, con una autonomía gremial absoluta en el ejercicio de sus actividades.

Insistió que los gremios deben comprender que tajantemente los gobiernos y las administraciones tienen también por parte de ellos las condiciones y las circunstancias, no solamente administrativas sino económicas para poder apoyarse al interior del país y generar una dinámica internacional que permita a los gremios, fundamentalmente al tema cafetero, poder desarrollar mejor una actividad que se refleje en bienestar y seguramente en una mayor identidad de Colombia a nivel internacional.

 

 

El tema, dijo Montenegro, pasa por una simbiosis fundamental, que facilite el trabajo aunado en aras de una mejor posición y crecimiento de los gremios y los sectores agrícolas del país y todas las provincias, se trata, subrayó, de colaboración rígida sin romper roles en vista que cada quien desde distintas tribunas tienen su tarea y en café ese indicador se mide con productividad, calidad, representación gremial y el papel del Estado y las administraciones con apoyos expresados en recursos, servicio de extensión y la generación de políticas y normas que faciliten la actividad gremial y la de sus afiliados especialmente en el campo en donde se necesita infraestructura, acompañamiento, crédito razonable e instrumentos para el buen desempeño de estos menesteres.


Valor agregado, la ganancia real del café

No es un secreto, la transformación es el negocio, ese tiempo de commodities y un pago mínimo está quedando atrás, hoy caficultores y varios sectores productivos están hablando de valor agregado, rentabilidad y mayores opciones de comercialización, crecimiento y empleabilidad, el tema pasa por la inventiva, la innovación y todo lo que lleve mucho más que un simple bien cosechado.

En café el tema es muy notorio, basta con llegar al Huila y a su capital Neiva para ver cómo se compite con marcas, calidades, preparaciones, experiencia y servicio. Hoy esa ciudad es una boutique cafetera en donde cada gusto y cada paladar encuentra lo que quiere y mucho más. Estar en el Huila implica conocer más, aprender de variedades y del verdadero potencial del café colombiano.

En su charla, Montenegro explicó que el valor agregado consiste en darle respuestas a lo que el cliente quiere o necesita, la ideal es poner a su disposición un plus, algo diferenciado, con más en oferta a partir del grano, procurando vender experiencia y soluciones, todo a partir de los cafetos, el beneficio y las calidades utilizadas para lograr el hechizo único que tiene el café que prospera en las montañas colombianas. Valor agregado puntualizó el experto, es llevarle al mercado y al consumidor encanto logrado en transformación y un tipo de producto único, especial y con alternativas, tan solo entregar una respuesta de lo que quiere el consumidor.

 

 

En su plática, Montenegro Polania, acentuó que el valor agregado, consecuentemente debe ir acompañado de una mejor tecnología y mejores procesos que lleven a las manos de los clientes una mejor calidad. Reiteró es dar respuesta y poner un plus atendiendo lo que necesita y quiere el mundo a través de sus cada vez más inquietos y exigentes compradores.

Esa puesta a punto de valor agregado, manifestó Montenegro, igual debe ir acompañada de créditos blandos para asegurar un mejor desarrollo de tal manera que redunde en más y mejores impactos en el comercio y en quienes exploran en búsqueda de lo diferente y lo mejor, ello apelando a procesos tecnológicos, de calidad y de norma.

El versado apuntó que en valor añadido hay tres cosas a considerar, primero, poder determinar de manera muy concreta cual debe ser el sistema productivo teniendo en cuenta los aspectos ambientales es decir el ADN, no solamente de las regiones sino la oferta que se da en las comarcas, un tema trascendental porque permite definir el paquete tecnológico y el paquete productivo, ello acorde a los asuntos ambientales, recursos naturales, idiosincrasia y al genoma de cada provincia, en este caso las de Colombia.

Segundo, enfatizó está el acompañamiento del crédito, necesariamente cómodo que permita entregarles a los gremios y a las actividades que se hacen en el país, la oportunidad de poder acceder a recursos que faciliten la compra de maquinaria, equipos, tecnologías y bienes de capital que conduzcan a una productividad con calidad y acorde con el ambiente y los recursos naturales.

 

 

Como tercera instancia y teniendo como foco el valor agregado, un factor igualmente significativo es el tema de la comercialización, necesariamente con transformación e implementación de tecnologías que ayuden a crear más y mejores productos, todo al amparo de una industrialización que no solo implique crecer económicamente sino que termine afinando en mayor desarrollo y bienestar a las actividades fundamentalmente del agro como también de las tareas gremiales y productivas presentes en el país.

En materia de café hay que reconocer que el departamento del Huila ha logrado consolidar un marcado liderazgo en valor agregado aunque en opinión del caficultor Jorge Enrique Montenegro Polania, todavía falta y para optimizar el propósito, anotó, se depende estimablemente de las políticas que se puedan trazar, igualmente de la visión, la orientación, del sentir y del querer de quienes tienen la posibilidad de poder apalancar y ayudar a las nuevas generaciones de valor agregado para que sin talanqueras la transformación e industrialización se puedan dar, algo que demanda conocer e implementar, todo bajo un esquema pragmático que permita dar respuestas de manera tal que se pueda fomentar un mayor desarrollo con una más amplia variabilidad, pero obviamente contando con atributos y con una mayor productividad.

 

“Yo creo que se están haciendo y se han venido haciendo acciones y actividades en ese sentido, pero todavía depende de inversión y adopción de tecnologías, pero igual de máximo esfuerzo en ese sentido, ello para que permita que apalancar esas apuestas que tienen las actividades comerciales o productivas de nuestra región y de Colombia entera”, subrayó el reconocido hombre del café.

 


Café a la espera de lo que decida la geopolítica

Nada más caliente hoy en el mundo que la geopolítica, Estados Unidos sigue creyendo que es el patrón del mundo, pero china con su prudencia y capacidad de tolerar espera pacientemente para dar una estocada que va antes que por la vía bélica por el terror de la realidad económica estadounidense que tuvo que invadir Venezuela para echar mano del petróleo ajeno para pagar cuentas sin que nadie se pusiera tibiamente colorado.

 

 

Hay tensiones, amenazas y hasta chantajes, pero como dice la canción, “nadie es eterno en el mundo”, los países apartados del imperio se unen, crean su propio bloque económico, una banca al parecer más justa y eficiente, pero lo más grave, se alejan del dólar para transar en yuanes, rubros y otras monedas, casi que el entierro de la divisa norteamericana como referente y moneda de cambio, alguien lo había pronosticado y hoy sin sombras ni alucinamiento el globo lo ve llegar paulatinamente.

En la eventualidad de que los conflictos escalen habrá problemas logísticos, impedimento de suministro y todo tipo de problemas porque desde la perspectiva de Jorge Enrique Montenegro, no cabe duda que la geopolítica juega un papel importante puesto que genera una dinámica acompañada de incertidumbre alrededor del mundo, expuso que se puede abordar como una dinámica de mayor apertura o de dificultades, eso dependiendo claro está, de las intenciones, del poder, querer y sentir, pero asimismo de las voluntades y los intereses que se mueven por todo el mundo en menoscabo de Colombia y la totalidad de las regiones.

En ese orden de ideas, afirmó Montenegro Polania, esa geopolítica puede generar también un cambio de paradigmas y el mundo, recalcó, está propenso a eso. Ojalá, insistió, sea para bien, pero anotó que allí Colombia se ve dentro de esa dicotomía de mirar si esa realidad global llevará a un cambio de paradigma o pudiera ser un obstáculo para que el comercio y la internacionalización puedan generar más y mejores alternativas para un óptimo desarrollo de la economía, pero también del bienestar del mundo, algo que involucra a Colombia y sus diversas regiones.

Algunos hablan de diversificar exportaciones, de manejar otros mercados sin abandonar Estados Unidos, hay voces que aseguran que se pondría café en China y otros países, el asunto es cómo y de qué manera se puede hacer porque el tema si no se hace correctamente puede llevar a una recesión, pero obviamente también puede abrir algún camino ya que dentro de las dificultades se abren alternativas y oportunidades.

 

 

 

 

“El mundo está en el momento seguramente de generar una dinámica que pueda permitir tomar algunas decisiones, pero habrá que esperar que intereses hay, y determinar con precisión qué es lo que demanda el mundo y qué quiere este, también de qué manera lo quiere direccionar, sobre todo aquellas personas que tienen el poder o la responsabilidad de decidir y en este caso debe estar enfocado en el bienestar y el buen desarrollo de la persona y desde luego de las comunidades, también enfocada en el crecimiento de los países y de poder suplir y dar respuesta a las necesidades de lo que requieren las personas. Estamos en una etapa, posiblemente de transición o de expectativa para ver qué rumbo pueda tomar el globo conociendo la guerra entre Rusia y Ucrania, el tema de Israel con la Franja de Gaza, la situación de China con Taiwán y los últimos acontecimientos entre Estados Unidos y Latinoamérica, puntualmente el caso de Venezuela y dentro de todo esto las ideologías que surgen tanto de izquierda como de derecha, pero al final del ejercicio pretendiendo hacer uso del poder, de todas maneras, reitero, se necesita un pragmatismo, algo elemental que dé respuestas a las necesidades e inquietudes de las poblaciones en el planeta”, aseveró Montenegro Polania.

 

El tema, dijo el caficultor y catedrático, es soportar con estoicismo, sin temores y con todo el ímpetu por el trabajo, pero allí hay que saber laborar para sacar el mayor provecho y como se sabe el que no trabaja no come y allí es fundamental el ejercicio de la ocupación con condiciones, circunstancias, apoyos, medidas, alternativas, mejoramiento de tecnologías y con una visión de la comercialización que permita generar una transformación para que pueda llegar a más personas y que se puedan beneficiar económicamente gracias al desarrollo, el bienestar y el buen vivir de las comunidades.

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