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Jueves, 20 Agosto 2026 23:22

CEPAL: América Latina y el Caribe crecerán 2,2 % y 2,5 % en 2026 y 2027

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CEPAL: América Latina y el Caribe crecerán 2,2 % y 2,5 % en 2026 y 2027 Imagen-de-Marjon-Besteman-en-Pixabay

La principal limitación al crecimiento regional es de carácter estructural y está relacionada con los bajos niveles de inversión y el escaso aumento de la productividad, entre otros.

Santiago, (Sputnik)- La economía de América Latina y el Caribe aumentará en promedio un 2,2 por ciento en 2026, impulsada principalmente por los países caribeños, y un 2,5 por ciento el próximo año, informó este jueves la Comisión Económica para América Latina y el Caribe de la Organización de las Naciones Unidas (Cepal).

 

"Las economías de América Latina y el Caribe crecerían en promedio un 2,2 por ciento en 2026, después de expandirse un 2,4 por ciento en 2025, y registraría una recuperación parcial hasta el 2,5 por ciento en 2027", señaló el organismo a través de su informe Estudio Económico de América Latina y el Caribe.

 

En el desglose subregional, América del Sur crecería un 2,5 por ciento tanto en 2026 como en 2027, mientras que América Central registraría una expansión del 1,6 por ciento este año y del 2,8 por ciento el próximo, cifras influenciadas por las contracciones previstas en Cuba y Haití.

El crecimiento promedio de América Central alcanzaría un cuatro por ciento este año y un 4,2 por ciento en 2027, y el Caribe crecería un 5,6 por ciento en 2026 y un 7,9 por ciento en 2027, impulsado principalmente por el elevado crecimiento de Guyana.

Cepal proyectó además que la economía mundial crecerá un 2,9 por ciento en 2026, su menor tasa desde 2022, en un escenario marcado por rivalidades geopolíticas, interrupciones en el suministro energético, mayores precios del petróleo, fertilizantes y transporte, así como condiciones de financiamiento más restrictivas.

Además, advirtió que, de confirmarse estas proyecciones, la región completaría cinco años con un crecimiento promedio del 2,3 por ciento, una tasa insuficiente para elevar de manera sostenida el ingreso por habitante, reducir las brechas de desarrollo y ampliar significativamente los espacios de política pública.

El organismo explicó que parte de la desaceleración prevista para 2026 responde al deterioro del contexto internacional, marcado por un menor crecimiento mundial, mayores tensiones geopolíticas, volatilidad financiera y presiones en los mercados de energía.

Sin embargo, señala que la principal limitación al crecimiento regional es de carácter estructural y está relacionada con los bajos niveles de inversión, el escaso aumento de la productividad, el menor dinamismo en la generación de empleo formal y la elevada informalidad laboral. (Sputnik)

 

América Latina y el Caribe enfrentan una situación demográfica inédita, advierte la CEPAL

 

 

El descenso de la fecundidad, el envejecimiento de la población, la transformación de las estructuras familiares y un complejo escenario de migración internacional, aunado a la "desigualdad manifiesta" y la "débil movilidad y cohesión sociales", configuran una situación demográfica inédita en la región, según un informe de la CEPAL.

De acuerdo con el informe "Impactos del cambio demográfico en América Latina y el Caribe: retos y opciones para la política pública", presentado durante la Sexta Reunión de la Conferencia Regional sobre Población y Desarrollo, en Montevideo, Uruguay, la tasa global de fecundidad, que alcanzó el nivel de reemplazo en 2015, se situó en 1,8 hijos por mujer en 2024, lo que coloca a la región como la tercera con la tasa más baja del mundo.

Pese a ello, indica el estudio, la tasa de fecundidad adolescente se mantiene elevada, con 50 nacimientos por cada 1.000 mujeres de 15 a 19 años, lo que refleja las brechas educativas y desigualdades socioeconómicas o territoriales que mantienen a la población en situación de mayor pobreza y rezago.

Los datos indican que el descenso de la natalidad reducirá, a su vez, a la población en edad escolar a unos 38,3 millones de personas para 2050, lo que demandará un enfoque renovado de planificación educativa orientado a mejorar la calidad y la equidad de los sistemas educativos, así como la formación docente. Además, será relevante avanzar hacia modelos de aprendizaje a lo largo de la vida, que incluyan a las personas mayores.

En cuanto al envejecimiento, la investigación estima que, para 2050, las personas de 60 años y más representarán la cuarta parte de la población total, con unos 182 millones de personas.

Dicho proceso incluye lo que se conoce como "envejecimiento del envejecimiento", que se caracteriza por el crecimiento aún más acelerado del grupo de 80 años y más, especialmente entre las mujeres, lo que genera mayores niveles de dependencia e incrementa la demanda de pensiones, salud, cuidados y servicios de apoyo especializados.

Además, el informe advierte que el bono demográfico, la etapa en que la población en edad de trabajar es mayor a la dependiente, concluirá en 2028, lo que traerá consigo el desafío de fomentar la participación laboral de las mujeres en igualdad de condiciones, incrementar sustancialmente la productividad laboral y reconfigurar las bases del desarrollo económico para compensar la nueva estructura etaria.

Otro aspecto interesante es el que atañe a las estructuras familiares, que han experimentado una profunda reconfiguración. Por ejemplo, entre el 2000 y 2024, el tamaño medio de los hogares pasó de 4,3 a 3,3 personas.

Mientras que el modelo biparental tradicional pierde peso, ya que mientras los hogares unipersonales casi se han duplicado, los monoparentales principalmente encabezados por mujeres, han aumentado considerablemente.

Según el informe, esta dinámica está condicionada por el nivel de ingresos, ya que los hogares más pequeños y unipersonales predominan en los quintiles más ricos.

La CEPAL también señala que la urbanización se ha consolidado, toda vez que, en 2026, la población urbana alcanza casi el 82% del total, mientras que la migración internacional ha aumentado y se ha complejizado.

Si bien la región mantiene un saldo migratorio neto negativo hacia otras regiones, la migración interregional ha crecido exponencialmente, impulsada sobre todo por los flujos ciudadanos venezolanos.

El estudio indica que dichos movimientos migratorios tienen un impacto demográfico positivo clave en los países de destino más envejecidos, puesto que la llegada de población más joven puede moderar temporalmente el envejecimiento y aumentar el número de nacimientos.

En palabras del secretario ejecutivo de CEPAL, José Manuel Salazar-Xirinachs, el escenario descrito ocurre en un contexto de desigualdades persistentes y debilitamiento de la movilidad y la cohesión social asociado a las brechas en la calidad institucional y a una gobernanza deficiente.

Según el funcionario, la transición demográfica está redefiniendo las condiciones clave para el desarrollo, la planificación y la educación, así como la sostenibilidad de los sistemas de protección social, salud y cuidados.

En ese sentido, aseguró que es "preciso esforzarse por lograr políticas públicas acordes con la nueva realidad demográfica".

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