Este evento traído de Estados Unidos y Japón busca recrear y compartir la cultura asiática y la misma colombiana dentro de un entorno de amistad y camaradería. Se hicieron presentes los disfraces, los rostros maquillados y la pintura en los párvulos.
Al dialogar con Diariolaeconomia.com, la directora ejecutiva de SOFA Colombia, Constanza Peña, indicó que la idea surgió hace ocho años con la intención de fomentar la plataforma de industrias creativas y apoyar todo el tema de entretenimiento alternativo y comunidades alternativas lo cual le dio paso a un arduo trabajo con gestores culturales lo cual involucró a personajes que están dentro de la industria de la economía creativa que ha permitido adelantar actividades, exhibiciones y toda una agenda sugestiva para todo el público que asiste.
SOFA es la plataforma de gestión cultural más grande de América Latina y apoya gestores culturales a través del espacio de visualización y circulación de contenidos alternativos como el que se cumple en las instalaciones de Corferias en Bogotá.
“Lo que queremos es mostrarle al público en general, desde los niños hasta los más adultos como a través del ocio y del entretenimiento sano es posible tener una profesión que permita la generación de ingreso para poder sacarle provecho económico. Queremos desmitificar la palabra ocio con ese contenido negativo que tiene, queremos que la gente entienda que a través de los proyectos creativos también es posible vivir y buscamos estimular la parte emocional e inspiradora detrás de lo que hay términos de creatividad”, declaró la señora Peña.
Para esta versión de SOFA, el evento cuenta con diversos pabellones en donde los asistentes disfrutarán del circo, de deportes extremos, aerografía, ilustración y unos talleres para niños porque la idea es empezar a formarlos en un mundo fantástico.
En las instalaciones de Corferias y por fuera de estas, es común ver miles y miles de personas disfrazadas, inspiradas en series animadas y en personajes de la ficción. También se ve con mucha fuerza una oferta de robótica e ilustraciones en el piso los cuales son hobbies que se quieren estimular y que se quieren mostrar porque entre otras cosas también hace parte de una industria importante que mueve la economía.
Los más de 40.000 asistentes a SOFA demandaron todo tipo de disfraces, de maquillajes, pelucas y accesorios que sin duda alguna se reflejará en la dinámica económica del último trimestre. Aparte de todo hay una fuerza laboral que nace porque muchos de los asistentes descubren su potencial en creatividad y deciden devengar su sustento de una actividad que realizan de la mejor manera.
En ese orden de ideas, pueden surgir emprendimientos plasmados en diseño, fabricación de máscaras o en disfraces, no solo en su diseño sino en usarlo como un arte para la entretención. La idea del evento es ratificar que muchas personas desde su afición pueden llegar a cumplir con ciclos de profesionalización sobre la base del apego por algo tal y como lo precisarán los invitados internacionales a este simpático y creativo evento.
El evento demanda logística, seguridad, agenda académica y muestras comerciales por lo que sus costos son elevados. Como quiera que sea la inversión tiene pronto retorno porque al evento asisten miles de personas que copan casi todos los pabellones del recinto ferial por excelencia de Bogotá.
En el evento hay más de 3.000 gestores culturales trabajando en todas las actividades, 5.000 personas encargadas de logística y un grupo de seguridad apoyado por las autoridades para atender la full capacidad.
Empresas si dan respaldo
El Salón del Ocio y la Fantasía tienen el respaldo del sector privado y es por ello que varias empresas como Súper Ricas, Coca Cola, Play Station, XBOX, HP, SYFY, Pinturas Tito Pabón, Click Ondesign, Lenovo, ETB y otras se suman a esta cruzada de la diversión.
“Esperamos poder seguir construyendo y es visible la conexión que hay entre las marcas que están participando y el público. Más allá del tema invasivo hay toda una construcción de públicos alrededor del consumo y el producto. Aquí no se trata de poner un logo y generar recordación sino de coadyuvar a formar gente, públicos y cultura que se resume sencillamente en responsabilidad social”, indicó, Constanza Peña.
El encuentro cultural permite justamente eso, la convivencia ciudadana sana, la tolerancia, paz, diversidad y respeto que todo junto resume el ejemplo que SOFA quiere fortalecer.
Esta versión de SOFA coincidió con la noche de Halloween lo cual le imprime mayor dinámica y entusiasmo al evento.
Sobre la vinculación de capital privado a este tipo de encuentros culturales, la directora ejecutiva de SOFA no lo descartó, pero enfatizó que ese punto depende totalmente del sector privado que en últimas decidirá si les conviene financiar un evento que moviliza los miles de niños y jóvenes que serán los grandes consumidores del mañana.
“Esto está aún muy incipiente y le falta mucho por madurar, pero los primeros pasos ya se dieron y ahora resta consolidar este proyecto para el beneficio de todos los que aman el talento y la diversión”, comentó.
A futuro los organizadores no se alejan de una eventual vinculación del sector público a través del ministerio de Cultura o la Alcaldía Mayor de Bogotá, pero insisten en que hay que esperar.
El ingreso a Corferias para participar de las actividades de SOFA no tiene costo para los menores de siete de años y la entrada para todos a partir de esa edad es de 12.000 pesos.
SOFA no solo tiene agenda cultural y de diversión sino toda una posibilidad gastronómica para todos los paladares.
Aunque los organizadores estiman que la asistencia será de 130.000 personas, lo cierto es que a juzgar por el ingreso del sábado dicha meta podría quedar corta.
Diversión y posconflicto
El tema de SOFA es ideal, casi que mandado hacer para un país en donde la mayoría de sus niños y jóvenes no conocen de diversión sino de guerra, miedo y proscripción. Es por eso que las directivas de SOFA les llegan a los niños con actividades sanas y muy tranquilas que deben ser a futuro su molde y su forma de vida.
“Aquí en este pabellón de niños y en todos, no nos interesan las rivalidades, las competencias porque todo lo que hay a nivel de concurso apoya el trabajo, el esfuerzo y la creatividad. Indiscutiblemente con las expresiones artísticas si es viable apaciguar un poco tantas diferencias”, adujo.
Sobre la posibilidad de mover SOFA a zonas rurales o de conflicto, Constanza Peña, dijo que hay unas iniciativas a través de fundaciones y entidades, pero aclaró que ello demanda tiempo porque no se quiere ofrecer nada que no tenga asidero o calidad.
“Muchos niños del país, incluidos los del conflicto tienen su habilidad escondida y tan solo necesitan espacios para darla a conocer. Este es un ejemplo y una clara muestra que los proyectos si se pueden hacer cuando se trabaja en equipo y cuando se trazan metas”, concluyó.