"Esta medida es la respuesta al Servicio Estatal de Aviación de Ucrania, que de forma unilateral y violando las normas sobre las navegaciones aéreas, prohibió a partir del 25 de octubre la comunicación aérea entre Rusia y Ucrania a las aerolíneas rusas", señala un comunicado difundido por el Ministerio de Transporte de Rusia .
La prohibición adoptada por Kiev, sin embargo, no afecta a los vuelos sobre el territorio ucraniano rumbo a terceros países, salvo cuando transporten cargas de uso militar, de doble uso (civil o militar) o tropas rusas.
El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, ha calificado de "disparate" la medida del Gobierno de Kiev, mientras que el ministro ruso de Transportes, Maxim Sokolov, recordó que cerca del 70 por ciento de pasajeros en los vuelos entre Rusia y Ucrania son ciudadanos ucranianos.
"Desde el punto de vista del transporte, se trata de un paso ilógico y poco constructivo, si se tiene en cuenta que Moscú era para los pasajeros ucranianos no sólo su destino final, sino también un punto de tránsito en sus vuelos a Europa y por todo el globo terráqueo", subrayó Sokolov.
Según el ministro, alrededor del 40 por ciento de los pasajeros ucranianos que aterrizaban en Moscú en vuelos de Aeroflot, la aerolínea de bandera rusa, proseguía su viaje a otros lugares del planeta. EFE