El sindicato Unite afirmó que se trata de un "gesto de buena voluntad" para desatascar las negociaciones sobre la apertura de un nuevo servicio nocturno durante los fines de semana a partir de septiembre.
Ese conflicto ya ha motivado otras dos huelgas en el suburbano de Londres durante este verano, el 6 de agosto y el 9 de julio, que paralizaron por completo la red de metro y provocaron más de 1.500 kilómetros de retenciones en las calles de la ciudad.
El sindicato del transporte RMT, con más de 80.000 afiliados, adelantó que convocará nuevos paros el 8 y 10 de septiembre si no se llega a un acuerdo sobre los turnos y las compensaciones económicas para los empleados que operarán el servicio nocturno de metro.
Representantes de los trabajadores y de London Underground, la empresa que gestiona el metro de la capital británica, se reunieron hoy para reabrir el diálogo.
"Esperamos que aprovechen esta oportunidad para solventar por completo las preocupaciones de nuestros miembros", señaló el portavoz de Unite Hugh Roberts. EFE