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Domingo, 08 Marzo 2026 00:00

Por geopolítica, incertidumbre vuelve a ser la variable predominante: Analdex

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Por geopolítica, incertidumbre vuelve a ser la variable predominante: Analdex Imagen-de-S-B-en-Pixabay

La incertidumbre vuelve a tomarse los mercados y es cuando más prudentes deben ser los países para evitar mayores sobresaltos que agraven el panorama económico ya con visos de complejidad.

El mundo empresarial y todos los actores de la economía siguen en modo angustia, inicialmente distrajo la atención esa famosa invasión de Rusia a Ucrania, vino luego el embate de Israel sobre Palestina con un saldo superior a los 70.000 muertos en el lado de Gaza, una gran afectación para los hijos legítimos de la antigua Canaán, pueblo costero de filisteos, y cómo si fuera poco, llegó el ataque a Venezuela, un plan que ya madurito se llevó un presidente a la brava y se apropió del petróleo Patriota, Faltaba la cereza del pastel, vino el absurdo ataque preventivo de Israel y Estados Unidos a Irán, algo así como entrar en tierra de leones en plena coalición de machos feroces pensando que no tenían garras ni dientes, la terrible incursión no solo asesinó 160 niñas en un colegio iraní sino que mostró errores de táctica toda vez que asesinaron a un líder chiita de 85 años en pleno ayuno del Ramadán, una muestra fehaciente de que cuando el afán se impone, se anula el poder de razonar. El lío no es solo para Estados Unidos que debido a la reacción iraní ya envía los primeros muertos a su país, seguramente a cambio de una brillante bandera, también lleva del bulto el mundo que ve impactada la cadena de suministro, el precio del petróleo y el costo de vida a nivel mundial. No podemos obviar la comunidad israelita que sigue abrazada por el pánico viendo una lluvia letal de bombas de alto poder destructivo, todo por una simple prevención. ¡Santo Dios!

Hay un tema real, la economía no es católica, musulmana o judía, menos protestante, mormona, cristiana o allegada a los testigos de Jehová y otras religiones, eso sí todas manejan plata y canalizan millonarias ayudas, pero los ministros de economía no hacen cuentas con la Santa Biblia debajo del brazo o con el Divino Niño en sus despachos, los números son la consecuencia de ingresos y egresos, dependen de las exportaciones e importaciones, de la oferta y de la demanda, de la buena salud logística o de las condiciones para llevar o traer materias primas para transformar, justo el contexto del que se adolece en el tiempo actual.

Las cosas están feas y se pueden poner peor, si escala el conflicto bélico seguramente la humanidad la va a pasar muy mal porque entre misil y misil puede venir un acto demencial que redunde en un toma y dame nuclear, toda una hecatombe para la especie y otras que nada tienen que ver, una situación de alto riesgo que resultaría demasiado cara. En las calles se habla con temor y demasiados se preguntan, ¿en dónde está el Congreso estadounidense?, ¿tan poco vale la Constitución en el imperio?, ¿no hay leyes?, ¿estamos frente a los caprichos del anticristo?, ¿Europa es un actor servil, medroso y miedoso?, ¿qué puede pasar y para dónde va el globo, hoy en manos de quienes dicen ser los dueños del planeta, pero saturados de equivocaciones y acciones que les costará un ojo de la cara?, saldrá el sol, si dejan, y allí haremos cuentas, seguramente terribles para todos, luego es hora de poner el freno y apelar a los puentes de entendimiento y el diálogo honesto, nada más coherente.



 

En charla con Diariolaeconomia.com, el presidente Ejecutivo de la Asociación Nacional de Comercio Exterior, Analdex, Javier Díaz Molina, aseveró que, a pesar de todas las circunstancias y los conflictos, se espera que la economía mundial crezca este año, ¿qué tanto?, agregó, eso dependerá del tiempo que se prolonguen los conflictos.

Recordó que, en el caso de la invasión rusa a Ucrania, Rusia en su momento dijo que todo sería muy rápido, seguramente una semana y ya han pasado varios años y en la medida en que esos trances tomen mucho más tiempo, el asunto le empezará a pegar al crecimiento y a la dinámica de la economía.

Por lo pronto, agregó Díaz, lo que se observa es nuevamente la alteración en todo el tema logístico, los costos que siguen subiendo y un temor manifiesto de que se repita una alarmante escasez de contenedores porque buena parte del tráfico de mercancías está suspendido, es decir hay contenedores, pero no hay barcos puesto que no han podido salir a cumplir con sus itinerarios y sus frecuencias, sin dejar de citar que esos navíos tienen dar unas vueltas exageradas porque sin el estrecho de Ormuz o con tapones en el Mar Rojo, vías determinantes actualmente cerradas, deben ir hasta Cabo de Buena Esperanza por el extremo sur de África, es decir una serie de factores que le pasan factura a la economía mundial.

 

“Vamos a ver cuánto dura esto, yo lo que veo es que Estados Unidos tiene armada toda una estrategia porque se entiende que lo hecho en Venezuela con la captura de Maduro está dentro del plan, cómo asegurarse el petróleo aquí en Latinoamérica para posteriormente armar el conflicto allá en el Golfo Pérsico, una decisión que con toda seguridad le saldrá costosa a China ya que la energía y el petróleo será mucho más oneroso para los chinos, todo dentro de una táctica de ganarle la batalla a China, lo que incluye la superioridad tecnológica y económica. Todavía nos falta por ver buena parte de esta maniobra, pero repito, la preocupación es qué va a pasar con el crecimiento de la economía y uno se coloca en el borde del abismo con todo el tema de la paz mundial porque nadie sabe esto en dónde pueda terminar, no hay duda”, declaró el señor Díaz Molina.

 

 

A criterio del dirigente gremial, para Colombia hay mucha incertidumbre, similar a cuando se presentó la invasión rusa a Ucrania en donde hubo inconvenientes con el abastecimiento y costo de los fertilizantes y los cereales, insumos que repuntaron en precio, algo que nuevamente está en la palestra y que de hecho puede tener consecuencias si el intercambio bélico se hace de largo aliento, una mala noticia para la agricultura global por la posible dificultad en los abonos nitrogenados que si bien no pueden tener apuros de obtención, sí están abocados a líos en su despacho y logística puesto que habrá que determinar cuáles podrán ser los precios de unos fertilizantes que se habían normalizado, pero que ahora vuelven a la irresolución sin tener claro ¿qué va a pasar?.

Un poco las inquietudes con este contratiempo es qué impacto puede tener el tema en el abastecimiento, en la inflación etcétera, etcétera y esa recalcó, es la zozobra que le asiste a los empresarios y analistas alrededor del tema. Otro ítem a tener en cuenta, manifestó Díaz Molina, es que Colombia está muy lejos del conflicto, pero nadie puede confiarse porque finalmente el escenario asiático terminará afectando al mundo entero y allí Colombia no es ajena a esa situación, hay que aguardar, apuntó, y ver este nuevo capítulo geopolítico cómo termina.

Además de la paz mundial, subrayó el presidente Ejecutivo de Analdex, hay intranquilidad por el devenir de la logística y las cadenas de suministro por cuanto no hay nada claro y los temas bélicos bien pueden crecer o desinflarse, permitiendo que haya una automática corrección, pero eso no es un asunto cercano a las artes adivinatorias sino a hechos reales que tendrán que darse.

Los fletes, enfatizó Díaz Molina, vienen creciendo, es una tendencia, y el tema duele porque a nivel comercio se había casi que normalizado el tema de valores y por eso hubo fletes a 2.000 y 3.000 dólares por contenedor, sin embargo la dicha que se alcanzó en tiempos de prepandemia, después se disparó, llegó hasta 10.000 dólares y ahora nuevamente muestra costos de 3.000 y 3.500 dólares, hubo inclusive un momento en que bajaron las tarifas, pero en este momento, aclaró el experto, la propensión es al alza, un tema que genera gran preocupación lo que explica por qué la gente está inquieta pues esa película ya la vivieron los empresarios, sector primario y transformadores.

 

 

Tal y cómo están las cosas, un industrial podría pensar en que dadas las circunstancias habría que salir de la incertidumbre apostándole a las cadenas regionales de valor, pero para Díaz Molina, el inconveniente es que el relacionamiento con Estados Unidos no está en su mejor momento pues si bien la reunión de los presidentes Petro y Trump bajó las tensiones binacionales que se estaban viviendo, eso no significa que los dos países ya se encuentren en una situación de verdadera amistad y conexión con lo cual se pueden alcanzar buenos arreglos o pactos.


Sin invitación para las reuniones de la Comunidad Andina

En su entrevista con este medio, Díaz Molina dijo que Ecuador y algunos países de la Región Andina han logrado convenios bilaterales, Chile, anotó, está a punto de cerrar, los centroamericanos han avanzado y hay algunos que ya cerraron acuerdos binacionales con Estados Unidos que los colocan en una mejor posición. Colombia, puntualizó, bajó la tensión, pero eso, explicó, no significa que se pueda sentar a la mesa con Estados Unidos a concertar.

 

“La preocupación es enorme porque los países que compiten con nosotros seguramente podrán estar en una mejor posición que nosotros como es el caso de México y Canadá que es la región en donde en virtud del acuerdo que tienen a nivel comercial no están sujetos a aranceles y las inquietudes crecen porque este fin se semana se realizará la reunión de países Andinos de la región y ahí no estamos, Colombia no fue invitada y vuelve la intranquilidad porque otros países están a la vuelta de obtener mayores beneficios para disfrutar del mercado estadounidense y por esa vía poder conectarse en esas cadenas regionales de valor y así acceder a nearshoring o el movimiento de la producción a países cercanos, en esencia para la región de las Américas y así atender el mercado norteamericano, atraer inversiones y de esa forma producir y exportar a Estados Unidos, pero hay angustia porque nosotros nos estamos quedando como al margen de eso. Vamos a ver qué pasa con elecciones, habrá cambio de gobierno y establecer si se puede aspirar a un cambio sustancial en esa materia y tener una agenda mucho más cercana a los temas comerciales con Estados Unidos, un poco esa es la expectativa”, acentuó el presidente de Analdex.

 

Queda claro que ni con izquierda ni con derecha a Colombia le funciona el tema Andino, aspecto llamado a revisar porque es impresentable que cuando se está en el grupo no hay invitación a la fiesta, una situación jocosa y refutable porque es notorio que Colombia es uno de los países más importantes de dicha asociación comercial en dónde dicho sea de paso cada quien hace lo que le viene en gana, al final del ejercicio una reunión de perdedores que no han dado pie con bola desde su fundación en 1969, vergüenza debería dar, resultó imposible definir un arancel externo común porque todos querían favorecer sus intereses, y ahí debe incluirse a Colombia.

 

 

Ese asunto Andino es llamativo, hay un grupo de países que decidieron meterle política al asunto y cuando eso acontece no hay nada que hacer ya que si los colombianos optan por la izquierda nuevamente habrá una mácula dibujada por la doctrina derechista que se cree con las facultades abusivas de incrementar aranceles amén del daño en sus territorios, de marginar y mirar con desprecio inclusive a quien muestra mejores indicadores. Después de la revisión del TLC, a Colombia, y lo digo a título personal, le corresponde a Colombia buscar otro tipo de socios, unos más funcionales, con verdadera musculatura industrial y sin envidia o revancha en sus entrañas ejecutivas.

A juicio de Díaz, el problema que se tiene con Ecuador en este momento también lama a la preocupación porque se trata de un mercado muy importante en la región para las manufacturas colombianas que facturan en promedio 2.000 millones de dólares de exportaciones que se pierden inclusive para otros bienes que se hará imposible de llevar al vecino país con ese sobre arancel y por eso intranquiliza que el tema no avanza y es evidente que el presidente Novoa no da su brazo a torcer y extrañamente no permite las reuniones para sentarse a la mesa a dialogar para encontrar un capítulo que permita superar los irritantes que pueda tener el tema de seguridad.

 

“Hoy me dijeron que el presidente había manifestado que el tema podría volver a la normalidad después de agosto y lo que uno ve es que Novoa no quiere negociar con este gobierno, una tendencia que lleva a la incertidumbre porque perfectamente puede ganar el candidato Iván Cepeda aunque nada hay definido en este proceso electoral y por eso este domingo hay que tener claro cuales son las tendencias y aunque las encuestas no permiten todavía concluir sobre lo que realmente pasará, si debe haber responsabilidad a la hora de ejercer el derecho al voto y luego analizar al final la jornada democrática qué puede pasar”, dijo Díaz Molina.

 

Independiente de los inconvenientes entre Estados y Canadá más otros hechos que vienen ocurriendo, el presidente de Analdex anotó que todo lleva a pensar que no sea factible en este momento pensar en sustituir el dólar como la moneda o el patrón en materia de comercio internacional. Aunque no descartó que puede suceder, enfatizó que el asunto no se dará rápidamente y apunto que lo hecho por Estados Unidos deliberadamente en el sentido de devaluar su moneda le ha significado ganar competitividad porque todas las demás monedas se están apreciando frente a la divisa estadounidense.

 

 

Expresó que en estos momentos de incertidumbre la gente sigue buscando al dólar como refugio y dijo que a la fecha no hay monedas alternativas que sean capaces de desplazar al dólar como activo de confianza o cómo moneda de comercio que deje de lado los destronables dólares. Comentó que los intentos de algunos países como los que conforman a los BRICS rápidamente fueron desmontados con las amenazas de Trump de ponerles amenazas a esas naciones que insistían en tener una moneda para su comercio.

El directivo subrayó que por ahora no hay forma de avanzar en eso, quizás, afirmó, más adelante porque lo que se quiso hacer quedó como en suspenso.

Ante las inquietudes de la gente en el sentido de que el dólar es una moneda sin respaldo oro o de cualquier otro commoditie, Diaz recalcó que el valor lo da la confianza que existe sobre la economía americana. Sobre ese aspecto el respetabilísimo dirigente gremial, expuso que hoy en día ninguna moneda tiene respaldo en oro por cuanto Estados Unidos dejó el mecanismo el 15 de agosto de 1971 cuando implantó el “Nixon Shock”.

En ese tiempo el presidente de Estados Unidos Richard Nixón decretó la suspensión parcial de la capacidad de emisión sobre la base de los recursos en material aurífero y cerró la llamada “Ventana Oro”, un punto final al sistema de Bretton Woods establecido en 1944. Hoy la moneda de reserva sigue teniendo como lomo la confianza aunque hay que decir que hoy nadie confía en nadie ante la amenaza de una nueva “Gran Recesión” y los errores recurrentes del imperio verbigracia bombardear Irán y apropiarse ilegítimamente del petróleo venezolano, una manera poco fiable de sostener las economías porque se pasa a la fuerza y la mala fe, cosas por corregir y que sin duda están llamadas a meter en cintura el nuevo orden mundial, pues el de hoy está basado en una buena impresora para emitir un papel que sobre la realidad no tiene mayor valor en vista que lo soporta una fortaleza y una honorabilidad que se perdió hace un buen rato.

 

 

En su plática Díaz expresó que cosas están por pasar, pero subrayó que con todo lo que Estados Unidos hace, está aplazando y llevando las nuevas decisiones para más adelante, nada inmediato.

Ahora bien, todo dependerá de que Estados Unidos tome sus correctivos y no cometa errores ya que una movida en falso puede salir cara y adelantar lo que muchos prevén va a pasar.

 

“Esta realidad la estamos viviendo, la incertidumbre vuelve a ser la variable predominante, nos estamos moviendo en un mundo con nuevas reglas o sin ellas porque las normas que se tenían hoy ya no existen, el multilateralismo está en el congelador y sin duda la ley del más fuerte se impone en este momento y eso genera perplejidad pues sin reglas cualquier cosa puede pasar”, concluyó el presidente de Analdex Javier Díaz Molina.

 

Todo está pasando en el planeta, los países en su totalidad no pueden darse el lujo de cobrar impuestos para convertirlos en invasiones, violencia y sangre, muchas veces a pérdida como pasó en Vietnam y hoy en Irán, enemigo que se miró como pequeño y resultó toda una sorpresa bélica, sin duda puede estar naciendo una crisis económica global de gran tamaño porque disparar hoy no es tan elemental, hay de por medio tecnología que absorbe muchísimos millones de dólares y alguien tendrá que pagar la cuenta, eso denlo por hecho, desde luego no serán los gobiernos ni las grandes corporaciones, algunas que viven del armamentismo, eso anótenlo en la lista de compromisos empresariales, pymes o del americano de a pie, el que siempre paga y con él los países en vía de desarrollo en donde industrias y clase media están en la lóbrega línea de extinción.

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