En el Centro de Convenciones y Exposiciones de Cartagena se cumple con el IX Congreso Internacional de Derecho Procesal ‘La prueba y la decisión judicial’, organizado por la Universidad de Medellín, con la participación de 13 ponentes internacionales y 11 nacionales.
“Para la Universidad de Medellín es muy importante generar estos espacios de conocimiento y debate que visibilizan avances y actualizaciones de vital importancia para el derecho procesal en Colombia. Muestra de esto son los más de 800 asistentes, entre estudiantes y profesionales del derecho que nos acompañan hoy desde países como Argentina, Brasil, Chile, España, EE.UU., México, Reino Unido, Perú, Panamá, Costa Rica, Venezuela, Paraguay y El Salvador, así como desde varias ciudades del país”, señaló, Stella Saba, vicerrectora administrativa y financiera de la institución educativa.
La apertura de esta edición del Congreso estuvo a cargo del profesor Michelle Taruffo, quien en su ponencia “Valoración racional de la prueba: la inferencia probatoria” destacó que durante el proceso de valoración de una prueba, siempre se debe tener en consideración la valoración de cada uno de los medios de prueba y en dicha valoración individual, el juzgador o juez realizará inferencias racionales que le permitirán indicar si ha llegado a la certeza de los hechos afirmados dentro del proceso, a través de herramientas tan importantes como la lógica”.
La neurociencia, la complejidad y el derecho fueron los temas centrales en la segunda mesa de conferencias del primer día del Congreso, en donde se resaltó la importancia que tiene la neurociencia al permitir aportar evidencias científicas a problemas o cuestionamientos que tiene el derecho en el comportamiento de las personas, a través de la presentación de evidencias psicológicas para demostrar alguna situación específica en un procedimiento.
Desde la neurociencia es posible entregar información conceptual y de trabajo práctico como la evaluación del testimonio de las personas, la evaluación de la memoria y la credibilidad de los testigos. “Actualmente trabajamos en un caso de investigación en donde se acusa a una persona de haber agredido sexualmente a otra, en él se analiza la emoción asociada, la persona que hace el relato y las posibles incongruencias afectivas que se identifiquen durante dicho relato”, afirmó Juan David Giraldo Rojas, ponente en el Congreso y profesor de la Universidad de Medellín.
Además, el docente hizo énfasis en la incipiente utilización de este tipo de tecnologías para la aplicación directa en juicios, “En Colombia la difusión de la Neurociencia es escasa así como el entrenamiento de personal específico del área y no existen laboratorios con alta tecnología. El laboratorio de la Universidad de Medellín es el primero en el país y allí se está tratando el primer caso de detección facial para demostrar la tendencia que tiene un testigo a mentir”.
Durante el Congreso de juristas se tratan temas actuales para los profesionales del derecho procesal como los desafíos conceptuales de la prueba pericial; la admisibilidad, relevancia y reglas de exclusión probatoria; y, la prueba como fundamento de la decisión racional.
Universidad de Medellín, formando verdaderos profesionales
La Universidad de Medellín es una institución no oficial de educación superior, organizada como corporación de utilidad común que ofrece programas de formación universitaria mediante un currículo integrado o por ciclos, de formación avanzada, educación no formal y educación continuada. Es una comunidad de pensamiento que aporta al desarrollo del país a través de su carácter innovador, incluyente y de calidad.
La Universidad de Medellín nació el 1 de febrero de 1950, cuando un grupo de destacados Jóvenes Intelectuales de la ciudad de Medellín, haciéndose voceros de importantes sectores de la comunidad antioqueña, se apersonó de la necesidad de construir un centro de estudios superiores en donde la enseñanza pudiera impartirse libremente y del mismo modo pudiera asumirse el aprendizaje.
La idea rectora de la Universidad, desde su fundación, ha sido siempre ofrecer educación libre y sin limitaciones por razones políticas, raciales, sociales, religiosas o de otro orden cualquiera y fomentar la investigación científica orientada a buscar solución a los problemas colombianos.
En 1961, la Universidad se trasladó a la ciudadela universitaria de Belén los Alpes, asiento hoy de la infraestructura que le permite desarrollar sus programas de pregrado y de posgrado. Además de varios servicios para el bienestar de la comunidad universitaria.