En la V Asamblea General de Fecolfin realizada en Bogotá quedó claro que el sector cooperativo de ahorro y crédito así como financiero visto desde la tribuna financiera goza de muy buena salud lo cual redunda en confianza y respaldo en un renglón cada vez más competitivo y dinámico.
Colombia suma 189 cooperativas con actividad financiera, cinco cooperativas financieras, dos bancos de propiedad cooperativa, 181 cooperativas de ahorro y crédito, una cooperativa de financiamiento comercial para un total de 189 entidades del régimen solidario que tiene 4´005.159 personas asociadas.
Cabe precisar que los activos de estas cooperativas llegan a los 19,6 billones de pesos, la cartera a 16,8 billones de pesos y los pasivos alcanzan los 13,7 billones. Estas entidades tienen un patrimonio valorado en 5.2 billones y uno institucional que llega a los 1.9 billones.
La Federación Colombiana de Cooperativas de Ahorro y Crédito & Financieras, Fecolfin, aclaró que en lo que ella concierne, hay un total de 2'165.772 asociados en 43 entidades, unos activos que valen $10.3 billones y una cartera que asciende a $9.02 billones.
El presidente de Fecolfin, Enrique Valderrama, indicó que el sector financiero agrupado en el gremio representa el 55 por ciento del sector cooperativo colombiano con actividad financiera, incluidos los bancos de propiedad cooperativa, la compañía de financiamiento comercial Juriscoop, las cooperativas financieras y las 181 Cooperativas de ahorro y crédito.
Agregó que el sector participa activamente con más del 50 por ciento del consolidado del sector cooperativo con actividad financiera.
Según el dirigente gremial, la Federación, a través de sus Cooperativas vinculadas, posee un comportamiento sustancialmente positivo en el crecimiento de los Activos. A cierre de 2015, la Federación llegó a la cifra de $9,26 billones y al 2016 alcanzó $10,1 billones, es decir un crecimiento del 1,77% que con 39 entidades se aproxima a la cifra total en Activos que poseen las 181 Cooperativas que prestan servicios financieros.
Sobre los pasivos, Valderrama explicó que los pasivos de las entidades vinculadas a FECOLFIN se ubicaron en $7,8 billones, presentando un crecimiento del 7% respecto a lo registrado en diciembre de 2015; siendo las cooperativas de ahorro y crédito las que presentaron el mayor crecimiento durante el semestre. El patrimonio de las cooperativas financieras agrupadas en Fecolfin sumó los 2,4 billones de pesos mostrando dinámica y buena proyección.
En diálogo con Diariolaeconomia.com, el presidente de Fecolfin, Enrique Valderrama, aseguró que el términos generales a las cooperativas de ahorro y crédito les fue mejor que al país porque este tuvo un crecimiento del dos por ciento e tanto que las entidades solidarias en todos los rubros crecieron muy por encima de la inflación de tal manera que al interior del sector se pueden dar por bien servidos.
Consideró que las cooperativas no crecieron al ritmo al que venía situación que se explica por la contracción de la demanda y por todos los avatares de la economía que tuvo sus declives que hicieron réplica en el sector solidario.
“Las entidades tienen dos formas de medirse, una es en su crecimiento y otra en su cartera y de acuerdo a los datos estadísticos de Fecolfin, la cartera de las entidades tuvo un buen comportamiento toda vez que no hubo siniestralidades considerables y desde luego las cooperativas de ahorro y crédito tienen un promedio de cartera vencida mucho más alentador que el de las entidades bancarias de tal manera que por ese lado estamos un poco satisfechos. Algo muy importante es que muchas entidades tomaron consciencia que de aquí en adelante van a tener que abocar un trabajo serio a través de mejores canales de comercialización, sobretodo en seguir trabajando en el posicionamiento de la marca cooperativa, es decir que la gente entienda que el sector cooperativo es serio, ordenado y dueño de una serie de elementos que les sirven mucho a la sociedad”, expuso el señor Valderrama.
Aclaró que como las cooperativas tienen un objeto social tienen por su propia filosofía una serie de beneficios para la comunidad.
De igual manera indicó que ante las mismas novedades, el sector le pidió al Fondo de Garantías de Entidades Cooperativas, Fogacoop, que ubique a las cooperativas agremiadas en Fecolfin en cobertura igual a la de las otras entidades es decir que se pueda contar con una cobertura de 20 millones de pesos y no de 12 millones porque ello discrimina al sector frente a los bancos, generando una visible e injusta desventaja. En segundo término destacó el papel de las cooperativas y de Fogacoop toda vez que tras su existencia no ha habido eventualidad alguna.
Solidaridad con Mocoa
La Asamblea en pleno tomó la decisión de recoger unos recursos de los fondos de solidaridad de las cooperativas y de los fondos de solidaridad de la Federación para apoyar destinarlos específicamente en unas cooperativas del Putumayo que por obvias razones van a estar en dificultades porque hay una cooperativa de ahorro y crédito que estará en calzas prietas porque mucha gente se quedó sin trabajo y no tendrá como pagar su cartera luego es necesario apoyarla junto con otras para que salga adelante.
Valderrama apuntó que la idea es que esas cooperativas de aporte y crédito impactadas por el siniestro natural se fortalezcan rápidamente y a la vez puedan multiplicar sus recursos en beneficio de la gente que va a necesitar dinero para reconstruir.
En materia de excedentes hubo un inmejorable comportamiento al igual que en capital institucional que sirve para fortalecer patrimonialmente a las entidades.
En opinión del presidente de Fecolfin, la economía colombiana está pasando por un momento complicado que si bien es preocupante invita al optimismo y a trabajar por optimizar los indicadores porque la economía no puede quedarse quieta y sus agentes deben preparar el terreno para la recuperación y el retorno a los tiempos de las vacas gordas.
Dijo que pese a los pronósticos del Banco Mundial que bajó el pronóstico de crecimiento al dos por ciento este año lo más seguro es que el país se mantenga en bicicleta estática. Expuso que por ello son muy pocos los factores que permitan pensar en un mejor crecimiento en 2017.
A criterio de Fecolfin, el hueco que dejó la economía extractiva y el mismo petróleo es de tal magnitud que ni siquiera con los avances en textiles, confecciones, calzado y el sector agropecuario, no se alcanza a sustituir lo canalizado en minería e hidrocarburos que llevaron al país a experimentar unas espectaculares exportaciones.
“Este año no será el de despegue, nos toca trabajar muy duro para recomponer en algo el camino e impulsar así nuestras entidades, pero la situación seguirá compleja y acomodándose a nuevos tributos así como a nuevas circunstancias políticas y judiciales porque el tema de la corrupción igualmente ayuda a frenar esta y cualquier otra economía”, dijo.
Para Valderrama, 2018 será el año de la dinámica y la recuperación porque los saldos en rojo seguirán a lo largo de este 2017 que como explicó sigue asimilando una nueva política fiscal y tributaria que genera incertidumbre y muchas reservas a la hora de definir gastos o compras.
Comentó que ya es bueno que las famosas y tan anunciadas locomotoras empiecen a operar porque lamentablemente hay unas apagadas, una que otra a medio motor y otras descarriladas lo que muestra que la cosa no está fácil.
En su análisis, el país está ante expectativas favorables en frentes claves como la inflación, las tasas de interés, el recaudo de impuestos por cuenta de la reforma tributaria, el incremento de los precios del petróleo, el despegue de la inversión en infraestructura, el dividendo de la paz, la producción agropecuaria y la dinámica de la actividad turística.
El sector, dijo, debe enfocarse en el fortalecimiento empresarial, consolidarse como la alternativa económica de las comunidades. Ser más visible, porque considera que aún persisten en estigmatizar la figura cooperativa. Añadió que el 2017 debe ser un año de profundización en el establecimiento de las políticas que conlleven a generar mayor confianza del público en general y fidelización en los asociados.
Colombia, una fábrica de reformas tributarias
Con el ánimo de ajustar los desbalances fiscales, el Gobierno Colombiano ha optado por mayores impuestos vía reformas tributarias en 2010, 2012 y 2014, es decir una reforma tributaria cada dos años, pero los esfuerzos para ajustar los gastos no han sido lo suficientes, por lo que en 2016 se tramitó una nueva reforma tributaria.
Fecolfin dice que durante todo el 2015 trabajó la Comisión de Expertos para la Equidad y la Competitividad Tributaria la cual entregó en diciembre de este año unas recomendaciones finales para que se tuvieran en cuenta en el diseño de la reforma actual. Aclaró que el Gobierno busca con esta reforma aumentar la carga tributaria en 3% del PIB, para financiar con ingresos permanentes gastos permanentes; avanzar en equidad tributaria mejorando la distribución del ingreso; introducir nuevos y más eficientes incentivos de ahorro a la inversión e Impulsar medidas para disminuir la evasión y elusión.
“Visto desde otro ángulo, se aumentó la carga tributaria para las empresas afectando la competitividad del sector productivo colombiano, la famosa reforma incremento los costos de la canasta familiar de la clase media con el ajuste del IVA al 19 por ciento en algunos servicios y alimentos. Para el sector cooperativo, la reforma al régimen tributario especial de las entidades sin ánimo de lucro redundó en que en tres años el sector cooperativo ya no realizará programas de educación formal con parte de sus excedentes, sino que deberán ser entregados directamente al fisco”, precisó Fecolfin.
En el año 2016, de acuerdo con el Marco Fiscal de Mediano Plazo, se espera un déficit del sector público consolidado (SPC) del orden del -2.3% del PIB y en el caso del Gobierno Nacional Central (GNC) se mantiene el deterioro registrado desde 2014.
Postconflicto reclama cooperativismo
Fecolfin apoya todo lo que tenga que ver con reconciliación, pero anota que desde 1982, Colombia ha tratado de negociar siete acuerdos de paz, y en el transcurso de 34 años ha fallado seis veces, pese a un referendo donde los colombianos manifestaron su desacuerdo con el proceso de paz. Aseveró que el Gobierno por fin formalizó con las FARC el proceso que llevará a la desmovilización de este grupo armando y con una posible negociación con el ELN.
“A estas alturas, el posconflicto puede convertirse en un interesante periodo de transición que conduzca al fortalecimiento institucional, el restablecimiento de la convivencia social y la consolidación de la seguridad ciudadana; o por el contrario, puede ser un escenario de erosión de la legitimidad de las instituciones, de crisis de gobernabilidad permanente, de polarización y fractura social, de reciclaje de la violencia y desbordamiento de nuevas formas de criminalidad, por tanto, dependerá de la innovación, celeridad y creatividad que son aspectos que hoy están en las manos del Gobierno”, indicó Enrique Valderrama.
Evocó que en la campaña del plebiscito, el Gobierno señalo que el sector cooperativo sería fundamental en la reconstrucción, no solo del tejido social, sino de las dinámicas económicas regionales destruidas por el conflicto armado.
Fecolfin reconoce que tristemente este discurso es totalmente contrario a lo que ha pasado durante los últimos años, donde el sector ha sido menospreciado y lejano de una política pública clara que lo proteja y fortaleza. Dice que el país reclama las cooperativas y su modelo de inclusión para darle forma a una paz que puede ser larga y duradera si son utilizadas las herramientas que brinda el cooperativismo en zonas rurales para darle viabilidad a verdaderos proyectos productivos que ofrezcan la confianza y la credibilidad que demanda toda una nación.
“Más bien el sector ha venido decreciendo y siendo utilizado para desvirtuar su trabajo social con las comunidades; sin embargo estamos convencidos que El sector cooperativo con actividad financiera sirve de instrumento para la inclusión social, beneficiando a sus asociados y la comunidad relacionada a través de programas sociales y económicos que permiten el desarrollo de dichas comunidades”, concluyó Valderrama.