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Domingo, 25 Septiembre 2016 08:42

Tributaria debe atacar la evasión y promover equidad: BBVA

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La economía colombiana va en línea con la de la región y muy seguramente dará saltos importantes, pero solo si al sector real le brindan verdaderas condiciones para operar, crecer y fomentar empleo.

El proyecto de reforma tributaria sigue generando opinión pese a que no ha sido presentado en sociedad, empero hay algunas inquietudes porque de abocarse un paquete demasiado austero y ambicioso, la economía podría seguir experimentando enfriamiento a niveles de gran preocupación porque hoy las factorías urgen de mejores condiciones y los colombianos quieren ver sus tributos invertidos en desarrollo y no en los bolsillos de la corrupción.

En diálogo con Diariolaeconomia.com, el presidente del BBVA Colombia, Oscar Cabrera Izquierdo, dijo que le gustaría que la nueva reforma tributaria llevara una lucha decidida y valiente contra la evasión fiscal para que así muchos más contribuyentes le aporten al país.

“En este tema uno puede optar por lo práctico o por lo ideal, pero normalmente nos hemos inclinado por lo práctico y eso no es otra cosa que recaudar más de los mismos, eso es lo práctico, pero no lo ideal, yo creo que lo ideal, y para eso se requiere de cierta orientación en el gobierno para mediano y largo plazo, es que todos los colombianos contribuyan, solo que de una manera equitativa en un sistema fiscal que sea progresivo, pero parejo para todos, de manera preocupante eso no está pasando y habitualmente esos fenómenos llevan muchos años sin cambiar y por eso creo que hace falta un esfuerzo que es de corte estructural”, declaró el señor Cabrera.

Aseguró que le agradaría ver ese cambio estructural como tema fundamental además de una reducción en la tasa fiscal a las empresas porque si eso es posible habrá mayor competitividad a nivel de la región y eso ayudará a atraer inversión no extractiva sino de la otra, de esa que permite diversificar. Acentuó que con tasas impositivas altas, sumando los inconvenientes de infraestructura del país, no será posible cautivar capital o empresas para que aterricen en Colombia cuando tienen mejores condiciones tributarias y de obras públicas en otras latitudes.

La petición de bajar el impuesto de renta o la tasa impositiva que sea, expuso, no es un capricho sino una necesidad competitiva para atraer inversión y estimular crecimiento y empleo. Una reforma tributaria mal hecha podría espantar la inversión y truncaría la llegada de nuevas empresas a jalonar progreso.

Sobre el tema, Cabrera indicó de manera tajante que luego de recorrer la región, a los empresarios y a los inversionistas extranjeros lo que más les molesta, más les ofende e inclusive los tiene sorprendidos es la presión fiscal.

Recuperación económica, ¿para cuándo?

Para el presidente del BBVA Colombia el 2016 es un año de transición como lo será 2017, sin embargo manifestó su optimismo por el 2018, año en que se podrá ver una cara distinta y amable en la economía colombiana.

Sobre la pérdida de popularidad de la banca, Cabrera dijo que no es extraño que pasen cosas o se digan cosas cuando se trabaja con una materia prima esencial como lo es el dinero y aclaró que una cosa es vender manzanas y otros bienes a ofertar liquidez. Aparte de todo hay unos sectores que tienen baja popularidad y para mejorar la suya deteriora la de los bancos.

De todas maneras, dijo, la vida cambia y mejora con el hecho de tener un banco y ese es un aspecto que la gente entiende más cuando hay regiones alejadas que no están bancarizadas.

“Hay un realidad y es que falta educación financiera para no incurrir en errores y hacer de la banca una herramienta útil de progreso, es por eso que en el BBVA estamos haciendo inversiones importantes en educar a la gente sobre las bondades de la banca y para que aprendan a usar esta solución. Indiscutiblemente el mejor cliente es el que fue educado, ese que no se equivoca porque cuando el cliente se equivoca en lo mismo caemos nosotros, es por eso que tenemos que ser responsables de que ese usuario de crédito no cometa errores y use las opciones financieras de una forma racional”, puntualizó.

Las coberturas son vitales

Dijo que como el BBVA fue el Banco Ganadero, hay una fortaleza de la entidad en crédito para las zonas agrícolas así como ganaderas y son unas unidades de crédito agrícola muy orientadas y con toda suerte de productos que le permiten al banco atender razonablemente las necesidades de la ruralidad lo cual se quiere ampliar o hacer de mejor manera.

Afirmó que las coberturas son necesarias y vitales en todas las actividades, pero dejó claro que lo que no puede haber son posiciones especulativas en absolutamente nada y para ello reiteró están los seguros y las coberturas financieras.

“Eso hay que hacerlo con juicio, la cobertura tiene un costo y un beneficio, entonces para no caer en errores hay que hacer todo razonablemente para no meterse en líos”, anotó.

La coyuntura impactó la banca

Sobre el comportamiento del banco, Cabrera Izquierdo dijo que la entidad va muy bien toda vez que sigue consolidando lo que se hizo en los últimos tres años que fue abrir cien nuevas oficinas las cuales están operando y cumpliendo sus metas de negocio.

La inversión fue muy eficaz porque le permitió al BBVA ganar cuotas importantes en el duro y competido mercado financiero.

En materia de resultados, el presidente del BBVA sostuvo que este 2016 será un año más difícil para toda la banca en general porque la entidad puntualmente se ha puesto en medio de las condiciones monetarias y los clientes, pero por fortuna, dijo, no hubo un traslado tan fuerte a los cuentahabientes o usuarios de crédito de la tasa de interés indexada por la inflación.

Ese aspecto, apuntó, impactará las utilidades, pero dijo que en cualquier caso, la banca sigue siendo un buen negocio pues es mejor que aspectos como la tasa la absorban los bancos que tienen un buen capital a que lo hagan los clientes con lo cual hay una capacidad mayor de crecimiento por más dinámica.

“Quien diligenció un crédito y ya lo tenía aprobado no le pasó absolutamente nada, pero si hubiese estado endeudado en el año 2000 seguramente le habría pasado muchas cosas malas, entonces quien ha sufrido la situación actual desde luego que han sido los bancos con su patrimonio. Evidentemente hay una situación que se vive cuando las tasas suben tanto o cuando el tipo de cambio se deprecia a los niveles de hoy y es que llega el factor desconfianza en el inversionista porque no sabe para dónde va el tipo de cambio y por parte del consumidor también hay incertidumbre toda vez que no sabe si es el mejor momento o no para hacer una inversión con endeudamiento y esa incertidumbre es mala porque cuando esta aparece las cosas no ocurren y las decisiones se frenan. En ese sentido vienen problemas porque hay una desaceleración aguda en el consumo de los últimos meses y es por eso que están pasando las cosas duras que se presagiaban, por lo que hay que esperar y conseguir de manera rápida cierta claridad frente a las expectativas de tal forma que todos sepamos con qué reglas jugamos”, afirmó el señor Cabrera Izquierdo.

Consideró determinante despejar dudas sobre los niveles de inflación, las tasas de interés y el tipo de cambio que sigue con niveles muy fuertes de volatilidad.

El presidente del BBVA Colombia, Oscar Cabrera Izquierdo, dijo que mirando la tendencia, este año el crecimiento del crédito podría estar por el orden del 12 por ciento lo cual es bajo y reveló que las utilidades podrían estar por el orden de las reportadas en 2015 o más bajas y todo por la absorción de la tasa de interés.

Ojo con las economías emergentes

La coyuntura actual de la economía y de los mercados muestra que hay una tendencia visible y es que las economías emergentes están sufriendo un proceso de desapalancamiento porque se endeudaron en exceso antes de 2008 y cuando arrancó el efecto del imán se generó un efecto que no ha parado y es justamente al revés porque no hubo apalancamiento y ello redundó en muchos inconvenientes políticos, en mucha indignación en los ciudadanos, pero también en un alejamiento de la capacidad de crédito para invertir y son economías que se han desacelerado tremendamente.

“Los países como nosotros en América Latina lo vivimos en los años 2000 o antes con los efectos tequila, los corralitos y los inconvenientes regionales, es decir que tuvimos nuestra propia enfermedad, pero se tomaron todas las medidas, por fortuna para el capítulo Colombia, de mucha precaución para controlar el apalancamiento y que el escenario no se pudiera exacerbar lo cual ha sido muy exitoso, creciendo menos, pero sin ese tipo de inconvenientes”, dijo.

Precisó que la situación es compleja en el entorno internacional porque la coyuntura genera volatilidad en las tasas, en los tipos de cambio y eso será lo que se observará seguramente, en su opinión, en los próximos semestres.

Enfermedad Holandesa no se puede repetir

Para el BBVA es indudable que Colombia no puede repetir el capítulo de la Enfermedad Holandesa en la que cayó pese a los precedentes y eso lleva a pensar que es necesario tener una economía mucho más diversificada lo cual es mucho más seguro que tenerla concentrada, además que ello evita estrangulamientos e inflación simplemente por la propia estructura.

El banquero dijo que en ese orden de ideas hay que generar unos estados con mucho más peso y mucha más presencia, de igual manera indicó que hay que propender por más competencia, por innovación a base de desconcentrar la actividad económica para que se forje mayor competencia, pero recalcó que en cada capítulo hay que incentivar la variación productiva.

“Eso nos pasa muchas veces en los países de América Latina que por ser países inmensamente jóvenes no hemos podido concretar dicha desconcentración y en el fondo eso conlleva a una serie de rigideces que provocan esos sustos. Pero repito, todo el mundo recibe porrazos y en Colombia de ellos hemos aprendido, yo creo que la crisis de 2000 nos dejó muchas lecciones que han permitido un desempeño de la economía y del sistema financiero bastante razonable”, expuso Cabrera.

Mirando el tema racionalmente se puede concluir que Colombia pecó al pensar que era algo así como un emirato en donde el petróleo daba para todo.

El asunto, dijo el presidente del BBVA no fue tan impactante o contundente porque la situación no dio tiempo y esa economía basada en crudo fue como un sueño de verano porque rápidamente el país se encontró con la dura realidad. Dijo que de todo ese episodio hay que aprender e insistió que la salida está en la diversificación y no poniendo todos los huevos en el mismo cesto.

Destacó la capacidad de Colombia para reponerse y salir de complejas circunstancias gracias a esa resiliencia puesta a toda prueba, facultad que inclusive le sirvió para superar la pérdida del mercado venezolano del que había tanta dependencia y que era casi como un cliente único, pero el banquero subrayó que con grandeza y estrategia Colombia pasó pronto esa página.

Con el petróleo, admitió, falta algún tipo de adaptación y restauración económica, pero dijo que hay bienes y servicios que bien pueden dar una mano, pero siempre cambiando algunas estructuras añejas y que invitan a una mayor y más dinámica diversificación.

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