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Jueves, 09 Junio 2016 21:12

Para el FMI la paz en Colombia traerá crecimiento y prosperidad

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El organismo dijo que Colombia debe atender cuanto antes el problema de ingresos, razón por la cual es perentorio sacar adelante el proyecto de reforma tributaria.

El Fondo Monetario Internacional, FMI, indicó que de llegar a buen puerto el proceso de paz, este hecho será muy favorable para la sociedad colombiana que verá repercusiones económicas importantes porque el normalizar la situación en varias regiones brindará la oportunidad de que se reactiven actividades económicas que habían estado operando por debajo de su potencial o que habían dejado de existir por el estado de beligerancia.

Según el Director del Departamento del Hemisferio Occidental del FMI, Alejandro Werner, con un proceso de paz en vigor vendrá mayor infraestructura y todo un impulso importante para la economía nacional que se fortalecerá a partir de la integración regional lo cual tendrá impactos muy positivos en los indicadores económicos y sociales a mediano plazo.

Expresó que un proceso de paz caminando tendrá de igual manera impacto sobre el indicador de confianza porque mejora todas las perspectivas económicas de Colombia que cubre todos los frentes productivos.

Sobre un posible retoque al modelo económico con el nuevo escenario, Werner afirmó que por fortuna se ha venido llevando a cabo cambios importantes en el modelo económico de Colombia lo cual es visible en toda América Latina porque el componente de inclusión social, de lucha contra la pobreza y de mayor equidad en la distribución del ingreso ha tenido cada vez mayor importancia dentro de las políticas de la región y desde luego en Colombia.

“Claramente el hecho de concluir el proceso de paz presenta una oportunidad, yo no diría modificar el modelo económico, pero si intensificarlo porque obviamente abre espacios para que estas políticas se apliquen de manera más generalizada y de manera más profunda con el fin de que tengan efectos más importantes en el mediano plazo y poder así impulsar el crecimiento económico porque hay ya una mejora en la distribución del ingreso, en la reducción de la pobreza y un crecimiento económico que será mejor en el mediano plazo lo cual redundará en mayores y mejores oportunidades”, explicó el funcionario del FMI.

Reforma tributaria es necesaria

Para el FMI, desde el punto de vista estructural con una mirada de mediano plazo hace falta fortalecer el recaudo en Colombia y por ello, dijo, el ejecutivo colombiano planteó la necesidad de poner a consideración del Congreso una reforma tributaria que a criterio suyo debe tener componentes tales como un mejor recaudo y la ampliación de las bases gravables que lleve a una distribución mucho más equitativa de la carga fiscal así como a un sistema tributario más eficiente en cuanto a la promoción de la inversión, del crecimiento y la generación de empleos.

El relicario de reformas tributarias que ha diligenciado Colombia en los últimos años también mereció un comentario de Werner quien dijo que cada una de las modificaciones a la política impositiva sirvió para darle estabilidad macroeconómica al país y vio con buenos ojos el hecho que muchas de estas reformas permitieron abrir la puerta de la formalidad en la economía. Aclaró que la política tributaria no es un tema fácil y dijo que en su momento cuando hizo parte del gobierno mexicano, presentó por lo menos cinco reformas lo cual en democracia no es asunto fácil llegar al modelo ideal.

Precisó que Colombia mostró que dentro de las necesidades económicas y financieras así como en una realidad democrática que se caracteriza por ser moderna en la región logró transitar de manera importante por las restricciones políticas y económicas. Especificó que lograr un gran consenso sobre cuál debe ser el mejor régimen tributario es algo complicado pues ello no es plausible ni en las economías más avanzadas como es el caso de Estados Unidos que tiene un reto grande y muy importante en la reforma de su esquema tributario.

Según reportes que reposan en el artículo cuarto del FMI se pronostica que en algunos años Colombia volverá a crecer a tasas del cuatro por ciento como pasó en tiempos del boom petrolero.

“Nuestros estudios señalan que para 2017 habrá en Colombia un crecimiento del tres por ciento, en 2018 del 3.7 y para 2019 se cree la economía colombiana alcanzará el 4.2 por ciento. Creemos que en ese sentido Colombia en comparación con otros países de la región tiene la palanca de la infraestructura que al activarla en este momento de menores precios del petróleo hará gradualmente una contribución al crecimiento a tiempo que la sustitución de importaciones y el crecimiento de exportaciones no tradicionales serán una ayuda importante de cara a ese dinamismo”, declaró el señor Werner.

Al hablar sobre las prioridades del gobierno colombiano, el experto no vaciló en decir que lo más apremiante entre tantas cosas es sacar adelante el articulado del proyecto de reforma tributaria que es a la fecha lo más urgente y en una perspectiva de mediano plazo consideró que hay temas claves por mejorar como la infraestructura, la educación y otros asuntos que pueden cambiar el entorno internacional a Colombia lo cual tendrá impactos en la productividad y en todo un trabajo interno que se debe hacer para lograr este objetivo que finalmente mejorará indicadores como inversión, empleo y distribución del ingreso.

Añadió que Colombia debe depender menos del impulso externo que fue notorio con las materias primas por el boom de la inversión y de un gasto que estaba sustentado por la solidez de la economía, pero también por un entorno internacional muy favorable.

Cuenta corriente en la mira

El FMI internacional comentó que el organismo le viene haciendo un seguimiento al déficit de la corriente de Colombia porque este es un indicador que muestra que el proceso de ajuste todavía no ha concluido y que al final del día la economía Colombiana tiene que seguir transitando a través de la sustitución de importaciones, de las exportaciones no tradicionales y de la consolidación del gasto entre otros aspectos para lograr así una menor dependencia del financiamiento en el exterior.

En opinión de Werner el actual déficit en cuenta corriente no representa la preocupación que fue en tiempos pasados por una vulnerabilidad macroeconómica como era el caso en el que el país tenía sistemas de cambio fijos.

Independiente de una baja oferta exportable, el funcionario del FMI expresó su admiración por el desarrollo del sector energético en la última década a tal punto que en América Latina Colombia fue el país que aumentó su producción de hidrocarburos en un marco más que bueno porque hubo presencia de inversión extranjera reflejo de las políticas que se hicieron en su momento.

“Ahora el reto de Colombia es usar su ventaja estructural en el marco comercial de los acuerdos bilaterales para desarrollar otras actividades. Claramente se reaccionó también a los incentivos que tenía la economía internacional en donde el mayor precio de los hidrocarburos generó muchos recursos que canalizó el sector minero-energético. Hoy Colombia cuenta tanto en la parte de estabilidad macroeconómica como en la parte estructural y de comercio con una plataforma importante para explotarla como en su momento se hizo con el desarrollo del sector energético, experiencia que debe ir hacia otros sectores de la economía”, aseveró Alejandro Werner.

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